Un avión realiza un aterrizaje de emergencia en Los Ángeles tras el incendio de un motor

El avión es el sistema de transporte más seguro, según reflejan las estadísticas. La aviación registra un accidente grave cada 2,4 millones de vuelos mientras que la probabilidad de sufrir un siniestro en coche en las carreteras españolas es de 1 cada 350.000 trayectos.

Los aviones se someten a revisiones diarias justo antes del primer vuelo. También pasan exámenes cada 100 horas en el aire, cada 600 horas, cada 18 meses y una a fondo cada 5 años, la llamada gran parada. De manera que es muy difícil que se puedan producir fallos.

Pues bien, a pesar de todos estos controles, un avión de la compañía Philippine Airlines sufrió un grave percance justo en el momento en el que acababa de despegar del aeropuerto internacional de Los Ángeles al incendiarse uno de sus motores.

La aeronave, un Boeing 777, partió el pasado jueves a las 11 de la mañana hacia Manila cuando varias explosiones en la parte derecha del aparato sorprendieron a los pasajeros. Fue entonces cuando el motor se envolvió en llamas dejando un importante rastro de humo negro.

El avión salió sesenta minutos más tarde de la hora prevista por unos problemas mecánicos que, a la vista está que no se pudieron solucionar, y que acabaron derivando en la explosión del motor.

Tras la pérdida de potencia, el piloto tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en el mismo aeródromo del que acababa de despegar. Por suerte, los 347 pasajeros resultaron ilesos y pudieron salir por su propio pie.