Una tubería de dos metros, la solución de un hombre para respirar aire limpio y protegerse del coronavirus

La principal vía de contagio del coronavirus es de persona a persona mediante las gotículas respiratorias que un infectado produce cuando tose o estornuda. Si estamos cerca, estas pequeñas partículas pueden entrar en nuestro organismo por la boca o por la nariz e infectarnos.

Pues bien, las mascarillas parecen ser el elemento más efectivo para evitar esta vía de transmisión. Pero no todo el mundo puede acceder a una de ellas y, por este motivo, hay quien se las ingenia para protegerse con métodos muy particulares.

Así, hemos podido ver a personas con máscaras de todo tipo, plásticos e, incluso, con bolsas de basura en la cabeza para no contagiarse, pero lo que no habíamos visto hasta ahora era a nadie utilizando una tubería a modo de respirador.

Y es que un vecino de Isla Margarita, en Venezuela, ha salido a la calle en plena cuarentena con una mascarilla en el rostro y un tubo de dos metros en la boca apuntado al cielo para respirar aire limpio.

Así se puede ver en un vídeo difundido en las redes sociales grabado desde un coche en la calle de San Rafael. El individuo camina por el centro de la calzada con este conducto en forma de L a la altura de su boca.

Desde el coche le preguntan por el artilugio y este contesta que es para poder respirar el aire que hay a dos metros de altura porque, según él, está limpio y libre de agentes infecciosos.

Esta imagen ha generado numerosas reacciones entre los usuarios de las redes sociales. Algunos de ellos aseguran que al hombre no le falta razón porque la partículas que puedan contener coronavirus tienden a caer al ser más densas que el aire.

Pero hay otros que opinan lo contrario y aseguran que la solución de este hombre puede llegar a ser aún más perjudicial porque lo que hace es volver a respirar el aire que exhala con su propia respiración.