Este robot está programado para conseguir el helado perfecto y no descansa hasta lograrlo

Robots que hacen helados. Esta es la última tendencia que ha emergido con fuerza en época de pandemia en Japón. Se trata de una herramienta tecnológica que elabora y sirve este producto evitando el contacto físico entre personas, cumpliendo así una de las principales medidas de seguridad para evitar la expansión del coronavirus.

En un vídeo compartido en las redes sociales se puede observar una de estas máquinas funcionando a pleno rendimiento en lo que parece ser un centro comercial en el país nipón.

En la imagen aparece un brazo robotizado en el interior de una estructura acristalada sacando un cono de galleta de un compartimento, que sujeta con una especie de pinza, para depositarlo posteriormente bajo un surtidor de helado.

En cuanto el producto está listo, el brazo gira 180 grados y lo saca a través de una compuerta para que el cliente pueda agarrarlo y llevárselo a la boca. Es una maniobra sencilla que tan solo lleva unos segundos.

Pero en este caso, la operación dura algo más de tiempo porque el robot está programado para alcanzar la excelencia en el resultado final. Esto hace que se demore más de lo debido ya que repite el procedimiento sucesivamente hasta que sale un helado perfecto.

En la grabación compartida a través de las redes sociales, se aprecia cómo el aparto desecha dos conos antes de entregar el producto al cliente porque la pasta del helado no había caído correctamente.

Este invento dispone de una pantalla táctil para escoger el sabor y el tamaño deseado del cucurucho y pagar posteriormente. A partir de aquí es el brazo robotizado el que hace todo el trabajo.

Esta nueva moda en robots japoneses ha llevado a algunas compañías como Connected Robotics a tunear las máquinas y a darles simpáticas formas como perros o dinosaurios.