Un retrato colosal para poner rostro a las víctimas invisibles del COVID-19

Nueva York, 27 may (EFE).- El artista Jorge Rodríguez Gerada da sus últimos retoques con su pistola de pintura al retrato de 2.230 metros cuadrados del pediatra latinoamericano Ydelfonso Decoo, uno de los primeros trabajadores de la salud muerto en Nueva York como consecuencia del COVID-19.


Quiere que sea el rostro que represente a los miles de nombres "invisibles", las decenas de miles de personas que han fallecido por el coronavirus durante esta pandemia, explica a Efe Henry Muñoz, cofundador de la organización Somos en Estados Unidos y comisario de la obra.


Su imagen no se percibe bien si no es a vista de pájaro, desde el aire, donde un dron del equipo del artista cubano-estadounidense y afincado en Barcelona lo ayuda a completar su obra, impresa en el suelo del aparcamiento del Museo de Queens.


"Muñoz, que trabaja ahora con la fundación Somos, me preguntó si me interesaría hacer un homenaje a un doctor que falleció por el virus, un pediatra que fue uno de los primero que falleció y hacerlo casi como un altar, como una manera que la gente puede ir y dejar velas y cosas así para dar las gracias a toda la gente que está dejando sus vidas", cuenta a Efe el pintor, acostumbrado a levantar obras de estas dimensiones.


Un tamaño colosal que no es fruto de la casualidad sino que refleja "que realmente esto es un momento importante y esta obra habla de esto, el homenaje que le debemos dar a esta gente".


No se despega en ningún momento del retrato del pediatra que sujeta en su mano izquierda y consulta continuamente, junto a las imágenes que le ofrece el avión teledirigido.


En un tenderete cercano, su equipo prepara todo el material, para que la obra pueda inaugurarse este fin de semana. Allí se acumulan cubos y cubos de pintura que han conseguido en tres grandes superficies de bricolaje de la zona, en el extremo norte del barrio de Queens, uno de los más golpeados por el virus, y hogar de un gran número de minorías étnicas y culturales, especialmente latinoamericanos.


"Son muchos héroes ya los que han caído. La cantidad de muertes es una cantidad desproporcionada de latinos y americanos africanos que están cayendo y esto tienen que ver con los trabajos que tienen en Estados Unidos y más que nada en Nueva York: la línea del frente como las enfermeras, los doctores, los que llevan los autobuses y los trenes. Era hacer un homenaje a toda esta gente", explica Rodríguez, desde un ángulo del todavía retrato inacabado, que parece un lago azul sobre el asfalto.


Como otras obras suyas, Rodríguez Gerada explica que le gusta jugar con "cómo vemos el mundo desde arriba", cómo miramos la realidad a través de aplicaciones como Google Earth o Google Maps, y asegura que le gustaría que esta obra fuera recogida por estos ojos del aire "para que todo el mundo la pueda ver".


El trabajo, como muchas de sus obras, no perdurará sobre el asfalto del aparcamiento del Museo de Queens, pero recoge todas las imágenes posibles para que no se pierda en el tiempo ni quede olvidado, como tantos nombres, como tantos esfuerzos, como tantos héroes en esta crisis.


Somos, una asociación sanitaria compuesta mayoritariamente por descendientes de inmigrantes, dos tercios de ellos latinoamericanos, ha colaborado con la ONG Make the Road y el museo neoyorquino de El Barrio para llevar a cabo este proyecto artístico.


A Rodríguez Gerada solo le falta completar los ojos, para que se pueda ver toda su obra, la cara del pediatra dominicano Ydelfonso Decoo, con su gorro azul y su mascarilla, como la que llevan hoy el artista y muchos neoyorquinos para evitar que el virus siga robando vidas.

(c) Agencia EFE