Presidente de Uganda culpa a los africanos de su pobreza: "Duermen demasiado"

El presidente de la República de Uganda, Yoweri Musevei, afirmó en un discurso que la población ugandesa y africana en general es pobre porque pasan mucho tiempo durmiendo. 

“Africa es muy rica porque tenemos agua, tierra, minerales, buen tiempo. Así que, por qué tenemos pobreza? Es por dormir demasiado”, apuntó este fin de semana a los residentes del distrito , Dokolo.

“En África se duerme mucho. La gente, como dice el libro de rezos de la Iglesia de Uganda, ‘deja sin hacer cosas que deberían hacer mientras que hacen las que no deberían’. Por eso es que hay pobreza en un lugar en el que hay tanta riqueza”, aseveró Museveni.

De esta manera, el presidente ugandés culpó a los africanos de sus propias miserias y de ser un país subdesarrollado.

Musevei es el presidente de Uganda de manera ininterrumpida desde 1986. Su régimen autoritario está en tela de juicio por los problemas violentos en el norte del país, por tener una ley que castiga con 14 años de prisión las prácticas homosexuales, con cadena perpetua si se trata de una ‘homosexualidad agravada’, y por los numerosos casos de corrupción en los que se ha visto envuelto, desde malversación de fondos públicos a la compra de un vehículo de alta gama blindado por valor de alrededor de 300,000 dólares. El salario medio de la población ugandesa es de 100 dólares mensuales. 

Esta salida de tono no es la única en la que concurren presidentes y ministros. Hay otros líderes políticos que han tenido palabras desafortunadas en público. Aquí algunos ejemplos.

Vicente Fox, expresidente de México (2000-2006).

Sobre los mexicanos en Estados Unidos: “Están haciendo trabajos que ni siquiera los negros quieren hacer allá”, afirmó durante su presidencia. 

Álvaro Uribe, expresidente de Colombia (2002-2010), quien contó con varias salidas de tono durante su mandato. Una de ellas fue esta conversación telefónica con su allegado, Luis Fernando Herrera, y el supuesto acercamiento de éste a Raúl Grajales, en prisión domiciliaria por narcotráfico y lavado de dinero. Grajales denunció al funcionario de Uribe en una carta en la que le acusó de pedirle 15 millones de dólares para evitar su extradición. El por entonces presidente le llamó por teléfono y mantuvo una acalorada conversación que muchos consideran como orquestada. 

“Quiero decirle que estoy muy berraco con usted y ojalá graben esta llamada. Yo no dejo arrimar gente, aquí, que venga a buscar caminos de corrupción (…) si lo veo le voy a dar en la cara, marica”, pronunció Uribe. 

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela (2013-actualidad). Cada palabra suya es un titular que provoca la simpatía de sus seguidores y estremece a sus detractores. Maduro tiene para todos como demuestran estas palabras sobre el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.

"Por eso es que la basura de Santos en Bogotá declara que no va a reconocer las elecciones presidenciales de Venezuela. Te voy a decir una cosa, ¿y si Venezuela viviera la tragedia histórica de que ganara la oposición Juan Manuel Santos, tampoco reconocería eso? Imbécil, estúpido…”, declaró en un discurso. 

Donald Trump, presidente de EEUU desde 2017. Si hay otro mandatario experto en sus salidas de tono, ése es el actual Jefe de Estado estadounidense. Quizás una de sus comparecencias más sonadas y que más rencillas despertó con México fue esta en la que aún no había sido elegido presidente.

“Cuándo ganaremos a México en la frontera? Ellos se están riendo de nosotros, de nuestra estupidez y ahora nos están golpeando económicamente. Ellos no son nuestros amigos, créanme. Cuando México envía a si gente, no están enviando lo mejor. Están enviando a la gente que tiene muchos problemas y que van a traer esos problemas a nosotros. Están trayendo drogas, están trayendo crimen. Ellos son violadores (…) quiero construir un muro y no hay nadie que construya muros mejor que yo”, señaló Trump.