Los combatientes europeos de Siria acusan a Turquía

Un número creciente de voluntarios europeos se está uniendo a las milicias kurdas del YPG para repeler la ofensiva turca sobre la región siria de Afrín.

Su objetivo es combatir el integrismo islámico y denuncian que Ankara se apoya precisamente en los restos del grupo Estado Islámico para reforzar su ofensiva.

"Los Kurdos están siendo atacados por los turcos que utilizan a ex combatientes de Daesh, de Al Nusra y del Al Qaeda", explica William, un combatiente francés. "Hace tiempo que Turquía ha dejado de ser nuestro aliado. Occidente debería darse cuenta y adoptar las medidas necesarias", concluye.

Las autoridade turcas lo niegan e inisisten en que su objetivo es acabar con las milicias kurdas y evitar la creación de un estado kurdo en el norte de Siria. "Rechazamos absolutamente las acusaciones", dice Ruhi Açıkgöz, representante del partido gubernamental turco AKP. "Los combatientes kurdos de Siria son una extensión directa del PKK. Y el PKK ha sido calificado como organización terrorista por la Unión Europea, la OTAN y los EEUU. Si colaboras con la extensión siria del PKK, colaboras con el PKK", justifica.

El PKK es una organización fundada en Turquia que lucha por los cuarenta millones de kurdos sin estado que viven entre Turquía, Siria, Irak e Irán. Las milicias kurdas del YPG han contribuido, por su parte, a la destrucción del grupo Estado Islámico y para ello han contado con el apoyo de Estados Unidos.