"Jordan" a oídos de Jordan: la quijotada de un grupo de rock uruguayo

Montevideo, 23 feb (EFE).- Como el Quijote que lucha contra molinos de viento, como todo sueño imposible que se sabe jamás sucederá, la banda uruguaya Eté & Los Problems está inmersa en una particular cruzada que busca que su tema "Jordan" llegue a oídos del dios del baloncesto.

Una especie de chiste, una utopía irrealizable, un desafío tan improbable como maravilloso entusiasma a su vocalista y compositor del tema, Ernesto Tabárez, fanático de Michael Jordan, que no hace nada en pos de la campaña pero disfruta viendo los inesperados resultados.

"Jordan", escrita por Tabárez en 2013 y que se convirtió en la canción más famosa del grupo, no es un homenaje a uno de los mejores baloncestistas de todos los tiempos, sino que hace un paralelismo entre la clásica imagen del exjugador de los Chicago Bulls 'volando' sobre sus rivales con un chico que admira a una joven y la ve como divinidad inalcanzable.

Todo comenzó como una broma hace un año: el humorista uruguayo Diego 'Mincho' Licio, en su recreación de un 'influencer' en un programa de radio local, buscó medir su popularidad intentando -vía redes sociales- que la canción llegara al mismísimo 'Air' Jordan.

En aquel momento no surtió efecto. Se etiquetó a jugadores de la NBA que jamás leerían las publicaciones ni se enterarían de lo que sucedía en este pequeño país suramericano. Pero todo cambió cuando el exbaloncestista Fabricio Oberto, uno de los integrantes de la histórica Generación Dorada argentina y hoy comentarista en televisión, escuchó la canción.

Tabárez recuerda que se quedó "fascinado" al ver que alguien tan admirado por él disfrutaba su tema y, a partir de ahí, Twitter estalló: el icónico relator puertorriqueño Álvaro Martín no solo alabó la canción sino que entró en diálogo con el cantante para indagar sobre las guitarras usadas en la grabación.

EL JORDAN MÁS URUGUAYO

"Sos como Jordan, volando, sobre las manos del resto. Y en las alturas, estás tan sola. Y yo sentado, jugando, con la pelota en la plaza. No pasa nada, y no entra una", dice el estribillo de esta canción que marcó a la banda.

Pero lo más icónico es el videoclip: una sola toma en la que la idiosincrasia uruguaya se siente a flor de piel, con una atmósfera tranquila, de unos jóvenes de barrio jugando al baloncesto con camisetas de NBA en una pista callejera, ante la mirada de un grupo de personas que comparte mate, fuma o come un chorizo al pan.

Este Jordan no es el majestuoso que hizo delirar a millones con cada anotación ante los Detroit Pistons en el United Stadium, sino que está reflejado en una joven, vestida de rojo y negro, observada por su admirador con la timidez propia de quien mira a una diosa intocable.

Ella, indiferente ante su mirada y ante el propio partido, es la que vuela sobre todos.

"Me parece un lugar muy solitario la altura literal de Jordan volando por encima de los demás y la altura de ser superior a los demás. La tiene ella, el enamorado considera que ella es como Jordan, sobre las manos del resto", enfatiza.

El vocalista no es solo un fanático; para él Jordan es "la encarnación de Dios en la tierra" y cuando toca su tema o se junta para hablar de él se viste con una camiseta de entrenamiento de los Chicago Bulls de 1998 y el calzado de las primeras 'Air' Jordan.

LA DIVERSIÓN DE LO IMPOSIBLE

Tabárez sabe que este es un plan sin premio, una idea loca que solo forma parte de un juego. Y ni siquiera está seguro de si quiere que su canción llegue a oídos de Jordan porque la idea de una divinidad es que sea inalcanzable.

"Si la canción llegara a Jordan, no haría más que ignorarla, no se le movería un pelo. Debe tener miles de raps que lo mencionan. No creo que le guste la canción, no generaría ningún interés en él pero al mismo tiempo me parece muy divertido que lo intentemos, que intentemos llegar a un lugar al que nunca vamos a llegar", comenta.

Como a millones, Jordan le ha producido una felicidad indescriptible, que hace que use su calzado aunque la suela ya esté desgastada y los pies le exploten de dolor en un concierto.

"Es una campaña viralizada por la nada misma. No hay nadie trabajando para que eso suceda pero al mismo tiempo está ahí, va pasando. Es muy extraño. La canción empieza diciendo: 'es tan extraño'. Y lo es", reflexiona.

Dentro de lo no tan irrealizable, Tabárez sueña con que Oberto presente la canción en una reunión de la Generación Dorada, ya que en Argentina se siente el baloncesto de la misma forma que en Uruguay: cultura rioplatense formada a puro mate, chorizos, asado, peleas, canastas fallidas y juego barrial.

"Mi sueño es que Oberto lo ponga en un asado de la Generación Dorada cuando salen los choripanes. Ese es mi verdadero objetivo", concluye entre risas.

Federico Anfitti

(c) Agencia EFE