Japón rebaja su ritmo frenético en el primer día bajo estado de alerta

Tokio, 8 abr (EFE).- Japón vive hoy su primer día bajo estado de alerta sanitaria por la pandemia de coronavirus, una medida que ha causado el cierre de numerosos comercios y espacios de ocio aunque no impide que muchas personas sigan desplazándose a trabajar.

Las calles de Tokio amanecieron hoy con un ajetreo de "salaryman" (oficinistas) visiblemente inferior al habitual, al igual que la red de transporte público que diariamente emplean millones de personas en la megalópolis nipona, una de las siete regiones del país a las que afecta este este recurso legislativo, denominado legalmente estado de emergencia en Japón.

Esta medida excepcional está en vigor desde anoche y permite a las autoridades exigir a los ciudadanos quedarse en casa dentro de lo posible y evitar las aglomeraciones, aunque la normativa japonesa no contempla sanciones para quienes incumplan esas directrices.

El carácter no obligatorio de esas recomendaciones, unido a que muchas empresas no están preparadas para aplicar el teletrabajo, hace que por el momento su seguimiento sea irregular entre los nipones, a la espera de que las autoridades locales detallen directrices más concretas en Tokio y otras prefecturas.

Muchos internautas nipones subieron imágenes a las redes sociales mostrando vagones abarrotados y multitudes en los andenes de algunas de las principales estaciones tokiotas como Shibuya, Shinjuku o Shinagawa, y se preguntaron si las medidas aplicadas serán suficientes para contener la propagación del virus.

La declaración ha afectado principalmente a los sectores del ocio, la restauración y el comercio minorista -salvo los de bienes esenciales-, cuyos establecimientos cierran sus puertas desde este miércoles o tienen previsto hacerlo en los próximos días.

El popular barrio tokiota de Ginza, conocido por sus tiendas de lujo y grandes centros comerciales, se encontraba hoy prácticamente desierto y presentaba muchas de sus tiendas cerradas, entre ellas las de multinacionales como Uniqlo, Zara, Apple o Gucci, según un recorrido hecho por Efe.

La alerta sanitaria se prolongará hasta el próximo 6 de mayo, y además de establecimientos comerciales contempla el cierre de colegios y universidades, bares, salas de karaoke, teatros, cines, galerías de arte, museos y otros lugares con presencia masiva de gente o donde no haya un mínimo de separación interpersonal.

Podrán seguir operando los supermercados, las farmacias y las pequeñas tiendas de conveniencia 24 horas, según el plan básico de Tokio.

La gobernadora de la capital, Yuriko Koike, tiene previsto anunciar este viernes directrices más detalladas sobre los establecimientos y espacios afectados.

El Gobierno de Japón decidió aplicar el estado de emergencia ante la aceleración de contagios de COVID-19, los cuales ascienden a 5.502, con 109 fallecidos, según los últimos datos disponibles e incluyendo los de un crucero que fue amarrado en Yokohama y puesto en cuarentena.

(c) Agencia EFE