Hermanos encuentran un bebé momificado en la casa de su madre recién fallecida

Lo que encontraron tres hermanos en la casa de su fallecida madre, Carol Thompson, será algo que les persiga durante toda su vida. Junto a Melvin, padre y exmarido de su progenitora, la familia estaba limpiando la vivienda en Northhallenton, localidad de Teesside, situada al noroeste de Inglaterra, cuando, de repente, se toparon con una caja escondida en el fondo de un armario. Dentro de ella se encontraba el cuerpo sin vida y momificado de un bebé.

Atónitos e incrédulos, los cuatro acudieron a la comisaría más cercana y, días después, los análisis de ADN determinaron que se trataba del que hubiera sido el mayor de los hermanos e hijo de Carol y Melvin. Cuando las autoridades interrogaron al padre, quien estuvo casado con la fallecida desde 1968 hasta 1996, éste afirmó que no sabía nada sobre el asunto e incluso les dijo que no conocía ningún otro embarazo de su exmujer.

Dentro de la caja y junto al cadáver momificado, también había algunas cartas fechadas en agosto del año 1968, el mismo en que se produjo el matrimonio de ambos.

John Broadbridge es el encargado del caso y afirmó que en sus 25 años de servicio en la policía jamás había vivido un caso tan enigmático. Los forenses desconocen cómo falleció el bebé, si nació muerto o sucedió después y determinaron que los huesos no presentan signos de violencia.

Los hijos que encontraron la caja nacieron después de 1968, año en que se cerró bajo llave el secreto que Carol Thompson se llevó con ella a la tumba.