Con la franja televisiva, Chile inicia 30 días cruciales para su futuro

Santiago de Chile, 25 sep (EFE).- Con el arranque este viernes de la propaganda televisiva para el plebiscito constitucional del 25 de octubre, popularmente conocida como "franja", Chile se adentra en los 30 días más cruciales para su futuro político, con un ojo puesto en la posible reactivación de las protestas sociales.

Los partidos políticos y las organizaciones civiles contarán hasta el 22 de octubre con dos bloques diarios de 15 minutos de televisión, a mediodía y por la tarde, para tratar de convencer a la ciudadanía de votar a favor o en contra de derogar la actual Constitución, heredada de la dictadura militar.

Un anuncio en el que un trabajador social explica que rechaza un nuevo texto constitucional "por sentido común" y porque el plebiscito es "un proceso lleno de mentiras" fue el encargado de inaugurar la "franja" en las distintas cadenas de televisión a las 12.45 hora local.

"Pensamos que (la publicidad televisiva) va a tener un fuerte impacto en este proceso histórico y hacemos un llamado a que estos espacios sean usados con responsabilidad", dijo la presidenta del Consejo Nacional de Televisión, Catalina Parot.

IZQUIERDA A FAVOR Y DERECHA DIVIDIDA

Unas horas antes, partidarios del "Apruebo" y el "Rechazo" se reunieron en distintas puntos de la capital para escenificar de manera simbólica el arranque de esta forma de propaganda electoral, con larga tradición en Chile y crucial en el referéndum de 1988 que decidió la salida del general Augusto Pinochet, en el poder 17 años tras el golpe de estado de 1973.

"Nuestra franja es primeramente informativa, pero también tiene un tono positivo, alegre, de esperanza por un Chile mejor", afirmó el excanciller y presidente del opositor Partido por la Democracia (PPD, socialdemócrata), Heraldo Múñoz.

"Estamos ante la oportunidad más importantes de los últimos 30 años para tirar a la basura la Constitución de Pinochet y avanzar hacia la construcción de un país como el que la mayoría de este país sueña", indicó por su parte el alcalde del barrio capitalino de Recoleta, el comunista Daniel Jadue.

La oposición de centro-izquierda e izquierdas es partidaria en bloque del cambio constitucional -aunque no hace campaña de manera conjunta como en 1988-, mientras que los cuatro partidos de derechas que integran la coalición gubernamental están divididos, siendo la ultraconservadora Unión Demócrata Independiente (UDI) la que lidera el "rechazo".

El plebiscito, que iba a celebrarse el 26 de abril pero fue aplazado por el coronavirus, planteará además otra pregunta: si el órgano encargado de redactar el nuevo texto debe ser una asamblea formada solo por ciudadanos electos o integrada también por diputados.

De salir la opción del "Apruebo", la elección de los constituyentes se realizará en abril y la nueva Constitución -que debe redactarse en un máximo de un año- se ratificará en otro plebiscito, este con voto obligatorio.

"Necesitamos que las reformas se hagan hoy día, no podemos esperar dos años y medio de incertidumbre para hacer los cambios que la gente necesita", aseguró el diputado Diego Schalper, de la oficialista Renovación Nacional (RN).

ALTA PARTICIPACIÓN

La mayoría de las encuestas dan por ganadora la opción del "Apruebo" y vaticinan además una alta participación, pese a la pandemia y a la alta abstención instalada en Chile desde hace décadas.

"La inflación de expectativas respecto al proceso constituyente es algo real, pero necesitamos pasar por esta etapa, si queremos cambiar las cosas en Chile", explicó Claudia Heiss, politóloga de la Universidad de Chile.

El referéndum, que busca cicatrizar las heridas de una sociedad muy polarizada y con grandes desigualdades sociales, se celebrará apenas una semana después del primer aniversario de las protestas que estallaron el pasado 18 de octubre y que son las más graves desde el fin de la dictadura, con una treintena de muertos y miles de heridos.

Redactada en 1981 y reformada decenas de veces, la actual Constitución es vista por gran parte de la sociedad como el origen de las desigualdades que aquejan al país por su corte neoliberal y por darle un papel secundario al Estado en la provisión de servicios básicos y su derogación fue una de las proclamas en las marchas.

Se espera que en las próximas semanas, y según se vaya acercando el aniversario del estallido social, se reactiven las protestas, que llevan suspendidas desde marzo por la pandemia y por el estado de emergencia que rige en Chile y que también estará vigente durante el plebiscito.

(c) Agencia EFE