Finge su propia muerte para invitar a su novia al baile

Puede que la moda de hacer peticiones cada vez más elaboradas y sorprendentes para ir al baile de fin de curso esté llegando a límites peligrosos. Eso debe pensar la joven Kiah Keys de quince años y residente en Blue Springs, Estados Unidos, que recibió una alarmante llamada de sus amigos avisando de que su novio, Richard, había tenido un accidente y podría haber muerto. Cuando la chica llegó al lugar se encontró al chico con la boca llena de sangre y tirado en el suelo. Todo faso, todo era parte de una actuación para invitarla a salir.

“Me muero por pedirte que me acompañes al baile de fin de curso”, eso era lo que se leía en un cartel que mostró a Kiah un amigo que participaba de la broma. La chica, visiblemente afectada creyó todo lo que le contaron y no fue hasta que su novio empezó a hablarle y moverse que se dio cuenta de que era una actuación. Pero, a pesar del comportamiento del joven, aceptó ir con él a la celebración.