'Exorcismos' para curar la homosexualidad porque es 'cosa de Satán'

Un reportaje de cámara oculta desveló una práctica realizada por una iglesia Winner’s Chapel, situada en Kent, Reino Unido, en la que su pastor, Gbenga, promete ‘curar la homosexualidad’ por medio de una especie de exorcismo. El material realizado y emitido por ITV News muestra al líder de la congregación tratando de eliminar la influencia de Satán del reportero de la pieza, quien se hace pasar por gay.

“Tu sexualidad está toda en tu cabeza y cayó bajo el control de Satán”, señaló el pastor.

Después de explicar su teoría al reportero, en la que indica que ser homosexual se puede curar una vez se termine con la influencia del demonio, el líder espiritual de la iglesia comenzó a realizar una terapia que dura de 20 minutos a tres horas por sesión. Durante el proceso, el pastor intenta atraer al Espíritu Santo para que ‘Satán’ deje de influir en la sexualidad de su ‘feligrés’.

En un punto del ‘exorcismo’ otro hombre ayuda a Gbenga a ‘curar’ al reportero, quien con una cámara oculta graba el momento en el que es empujado y obligado a dar vueltas en círculos junto a ellos mientras pronuncian palabras incomprensibles, que afirman son de la lengua de Dios. A veces sí les oye decir algunas frases en inglés.

“¡Libéralo. Que el fuego arda sobre él”, rezaron a gritos.

Desde el momento en que el reportero les dijo a Gbenga que era homosexual hasta la ceremonia de exorcismo pasó tan solo una hora en la que también le hicieron firmar una cláusula. En ella, el pastor recomendó que una semana de estudios intensivos de la Biblia para completar una ‘reorientación de la mente’.

La iglesia clama que su misión es la de “liberar a hombres de la opresión del diablo”, incluida la homosexualidad. Precisamente, el reportero acudió a las misas durante dos semanas en las que varios líderes le dijeron que podían ayudarle a dejar de ser gay.

“Algo cambió en el proceso de tu vida, pero Dios te puede ayudar a arreglarlo”, afirmó Gbenga, quien no dudó en calificar a los medios de comunicación como los responsables de propagar la “enfermedad de la homosexualidad”. En ese sentido, comparó a los medios con la propaganda nazi y afirmó que no es que los nazis no tuvieran sentimientos cuando exterminaron a los judíos, sino que les lavaban el cerebro con propaganda como los medios actuales hacen para normalizar la homosexualidad.

Este tipo de prácticas son habituales no sólo en Reino Unido, sino en el resto del mundo, donde algunas congregaciones aprovechan la debilidad de ciertas personas LGTB que no tienen clara su identidad sexual en sociedades donde la transparencia puede convertirse en un suplicio.