Empieza la guerra de los presupuestos comunitarios

La guerra del presupuesto comunitario ha empezado oficialmente en Europa con la apertura de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebra este viernes en Bruselas.

El divorcio británico va ha dejar un hueco en las arcas comunitarias de diez mil millones de euros. Y para compensarlo hay quien apuesta por aumentar las contribuciones de los Estados miembros. "Si queremos financiar las nuevas prioridades políticas de la Unión, respetando las otras políticas comunitarias que ya existen, entonces los países van a tener que pagar más", ha declarado Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea.

España y Alemania se encuentran entre los países que apoyan esta línea. En cambio, otros como Austria y Holanda, son partidarios de mantener el nivel de contribuciones actual. "Hay que rentabilizar el dinero y modernizar el presuesto, asumiendo que Reino Unido se va", ha dicho Mark Rutte, primer ministro de los Países Bajos.

Una tercera vía es la que apuesta por recaudar dinero a través de impuestos directos. "En el Parlamento Europeo estamos trabajando duro para contar con recursos propios, por ejemplo imponiendo un impuesto al sector digital, porque es inaceptable que haya empresas que operan en Europa sin pagar impuestos", ha explicado Antonio Tajani, presidente de la Eurocámara.

En la cumbre, los líderes también deben discutir sobre las próximas elecciones europeas y la conveniencia de desginar de antemano a los candidatos a presidir la Comisión. Para Xavier Vettel, primer ministro de Luxemburgo, "lo lógico sería tener listas transnacionales con un cabeza de lista".

Pero muchos gobiernos europeos se oponen a este proyecto porque implicaría ceder el poder que actualmente ostentan para nombrar al presidente de la Comisión.