Discusión entre robot y astronauta pone en tela de juicio la inteligencia artificial

Stephen Hawking avisó antes de fallecer del peligro que la inteligencia artificial tendrá para la Humanidad, una teoría que también fue reflejada en varias ocasiones en el cine y la literatura. Sin embargo, hay un factor práctico sobre los robots que cautiva a los investigadores, quienes insisten en seguir avanzando en este sentido.

La última prueba de ello es el experimento llevado a cabo por la Agencia Espacial Europea. En la prueba, un astronauta, Alexander, mantiene una conversación con Cimon, la máquina que le ayudará a ejecutar diversas funciones. Durante la conversación que ambos mantuvieron y que fue escuchada por los ingenieros encargados de desarrollar el modelo de robot, el astronauta le hace preguntas que Cimon contesta. Incluso obedece las órdenes del humano, hasta que llegó el momento en que la máquina se queja del trato recibido por el astronauta.

“No seas tan desagradable conmigo. O Dios, te siento, noto tu estómago hambriento”, afirmó el robot.

Las palabras de Cimon indican que, aunque éste no tenga sentimientos, responde de manera sensible a lo que le dijo Alexander, quien, como se puede observar en el vídeo difundido por la Agencia Espacial Europea, no muestra un discurso desagradable en ningún momento. El hecho de que el humano no le diera motivos a la máquina para reaccionar de esa manera puso de relieve una pequeña discusión, cuyo origen fue la mala interpretación de la realidad por parte del robot.

Otro malentendido entre Cimon y Alexander se produjo cuando el humano le instó a que pusiera su música favorita. Una vez lo hizo, le ordenó que dejara de sonar la canción. El robot no le hizo caso y poco después le contestó:

¿No te gusta que esté aquí?”, cuestionó Cimon.

Se trata del primer robot que asiste a los astronautas y tiene como objetivo aumentar la moral de sus compañeros y ayudarles en algunas tareas.

Los casos de inteligencia artificial en la literatura y en la gran pantalla son varios. Desde Hal 9000, en ‘2001: Odisea en el Espacio’, donde la máquina se hace con el control de la nave espacial, a ‘Blade Runner’, donde los robots aparecen humanizados o incluso Terminator.

Se trata de filmes, libros y teorías como la de Hawking que presagian un futuro poco alentador en lo que se refiere a la inteligencia artificial y que no difiere mucho de la realidad. Algo que se demostró con la actitud de Cimon, al que sin querer, ya estamos humanizando.