Arce regresa a Bolivia para preparar la campaña del partido de Evo Morales

La Paz, 28 ene (EFE).- Luis Arce, candidato a presidente por el partido de Evo Morales, regresó este martes a Bolivia para preparar la campaña del Movimiento al Socialismo (MAS) hacia las elecciones nacionales del próximo 3 de mayo.

Arce fue recibido en el aeropuerto internacional de El Alto, ciudad vecina de La Paz, por seguidores de su partido y por el candidato del MAS a vicepresidente, David Choquehuanca.

EXPECTACIÓN POR LA LLEGADA

El que fuera ministro de Economía con Evo Morales, que fue uno de nombres con más peso en su Gobierno, llegó procedente de Buenos Aires en medio de una gran expectación mediática, aunque no realizó declaraciones.

Los simpatizantes del MAS le dieron la bienvenida coreando "Lucho amigo, el pueblo está contigo", entre una nube de globos y banderas con los colores del partido, además de la enseña nacional de Bolivia y la whipala de los pueblos originarios del occidente del país.

Luis Arce y David Choquehuanca, otro de los nombres con más peso en la etapa de Evo Morales, en su caso como canciller, fueron obsequiados con collares de flores antes de salir del aeropuerto en un auto.

Arce había anunciado este pasado lunes su regreso tras reunirse en Buenos Aires con Evo Morales, quien desde la capital argentina, donde ha solicitado refugio, ejerce de jefe de campaña de su partido.

AMBIENTE ELECTORAL

Aunque hasta el próximo 3 de febrero hay plazo para presentar candidaturas y quedan más de tres meses para los comicios, Bolivia está inmersa en un ambiente electoral en el que se van definiendo los candidatos y las alianzas entre partidos.

El MAS se perfila como una de las opciones con más apoyos entre el electorado, aunque Morales ya no sea su candidato, ante una variedad de alternativas pese a las voces que reclaman un frente único del resto de partidos.

Una de estas alternativas es la anunciada por la presidenta interina, Jeanine Áñez, como candidata de una alianza liderada por su partido, Demócratas, que cuenta con el respaldo de miembros de su Gobierno interino y de la dirección de su formación política pero ha recibido numerosas críticas.

La decisión de Áñez es muy cuestionada tanto por su legitimidad, ya que siempre dijo que no iría a las elecciones, como por su legalidad, pues sus críticos argumentan que un presidente no salido de las urnas no puede ser a la vez candidato electoral.

Tras anunciar la candidatura el pasado viernes, una de sus ministras, la titular de Comunicación, Roxana Lizárraga, dimitió el domingo con duros reproches a Áñez y poco después la mandataria transitoria anunció una remodelación de su Ejecutivo que aún está por conocerse.

(c) Agencia EFE