Tras una vida de fugas, el Chapo se prepara para recibir la cadena perpetua

LA NACION

NUEVA YORK.- Luego de dos fugas de película de dos prisiones federales mexicanas, los fiscales estadounidenses esperan que la tercera sea la vencida y finalmente poner a Joaquín "El Chapo" Guzmán tras las rejas de por vida.

Nueva York, 5 jul (EFE).- El Gobierno de Estados Unidos solicitó este viernes el decomiso de 12.666 millones de dólares a Joaquín "El Chapo" Guzmán después de que el mexicano fuera considerado culpable de múltiples cargos por narcotráfico en un tribunal de Nueva York.

El Chapo, considerado el mayor narcotraficante del mundo tras la muerte del colombiano Pablo Escobar, será sentenciado este 17 de julio por un juez de Nueva York, que debe aplicarle obligatoriamente la cadena perpetua por la gravedad de sus crímenes.

Se espera que el narcotraficante sinaloense se una a una lista de temibles presos -entre ellos el atacante del Maratón de Boston Dzhokhar Tsarnaev, así como el "Unabomber" Ted Kaczynski- cuando comience a cumplir su condena en la Penitenciaría de Máxima Administrativa de los Estados Unidos (ADX) en el complejo penitenciario federal en Florence, Colorado, conocido como el "Alcatraz de los rockies" o la "Supermax".

El estrambótico juicio del Chapo Guzmán fue una zambullida surrealista en el interior de uno de los mayores carteles de la droga, una ventana a la hasta entonces misteriosa vida del capo mexicano famoso por los túneles construidos para traficar droga a Estados Unidos o para fugarse de prisión.

Como si de una narconovela se tratara, decenas de personajes reales, incluidos 56 testigos del gobierno estadounidense, entre ellos viejos socios del Chapo, rivales y hasta una ex amante, agentes del FBI, la agencia antidroga DEA o la Patrulla Fronteriza, relataron la historia del narco mexicano.

Luego de tres meses donde la acusación presentó incontables pruebas, el 12 de febrero, un jurado declaró al Chapo culpable de traficar o intentar traficar más de 1250 toneladas de drogas a Estados Unidos, sobre todo cocaína.

Semblanza del narcotraficante mexicano Joaquín "Chapo" Guzmán
Cronología del narcotraficante Joaquín "Chapo" Guzmán y mapa de las zonas de influencia de los principales grupos del crimen organizado en México

"La abrumadora evidencia en el juicio mostró que el acusado era un líder del cartel de Sinaloa despiadado y sediento de sangre", escribió la semana pasada la fiscalía al juez Cogan, quien anunciará la sentencia.

Un exsicario del Chapo, Isaías "Memín" Valdez Ríos, aseguró que vio al propio Chapo torturar y ejecutar a tres narcos rivales. A uno de ellos lo enterraron vivo después de que el Chapo le disparara, a otros dos los molió a palos antes de ejecutarlos y lanzarlos a una hoguera.

La fiscalía asegura que el Chapo ordenó matar o torturó y mató él mismo al menos 26 personas.

Dos antiguos socios del Chapo contaron cómo sobornaban con millones de dólares en efectivo a altos funcionarios del gobierno mexicano para hallar a rivales, ampliar el negocio y evadir a las autoridades, así como a la policía judicial, federal y municipal, a militares y hasta a la Interpol. Y según el abogado del Chapo, Jeffrey Lichtman, también a dos ex presidentes de MéxicoEnrique Peña Nieto y Felipe Calderón, quienes negaron las acusaciones.

Con la cara desfigurada por innumerables cirugías para modificar sus ojos, nariz, mandíbula, pómulos y orejas, el exjefe del cartel colombiano Norte del Valle Juan Carlos "Chupeta" Ramírez contó cómo con la ayuda del Chapo pudo exportar más de 400 toneladas de cocaína a Estados Unidos desde 1989 hasta su arresto en 2007.

Chupeta, quien confesó haber ordenado la muerte de unas 150 personas y fue uno de los principales proveedores de cocaína del Chapo, dijo que contrató sus servicios (pagándole en droga) porque pasaba la mercancía a Estados Unidos "súper rápido".

El antiguo contador del Chapo, Jesús "Rey" Zambada, hermano del cofundador del cartel de Sinaloa, Ismael "Mayo" Zambada, relató que el Chapo compraba cocaína colombiana a 3000 dólares el kilogramo y la vendía en Nueva York a 35.000. "El 100% de la droga -entre 80 y 100 toneladas anuales- se enviaba a Estados Unidos", aseguró.

Detalles y principales fechas del juicio del capo mexicano Joaquín "Chapo" Guzmán en EEUU

El Chapo se realizaba tratamientos de rejuvenecimiento en clínicas suizas, tenía una mansión frente al mar en Acapulco con un yate llamado "Chapito" en la puerta, ranchos en todos los estados, cuatro jets, un puñado de mujeres y un zoológico privado con leones y panteras, por el cual se paseaba en un trencito.

En la década de 1990, la cocaína "era el mejor negocio del mundo, y el Chapo era el rey de México", relató su antiguo tesorero, Miguel Ángel "Gordo" Martínez, a quien el capo intentó matar en cuatro ocasiones.

"Viajábamos por todo el mundo (...) a Brasil, Argentina, Aruba, por toda Europa, a Japón, Hong Kong, Tailandia, Perú, Cuba, Colombia, Panamá", enumeró. Y a Macao "para apostar".

Una examante y socia del Chapo, Lucero Guadalupe Sánchez López, contó frente a la esposa de Guzmán, Emma Coronel, cómo una madrugada de 2014 ambos se libraron por un pelo de ser capturados por marinos mexicanos al escapar por un túnel construido debajo de una bañera, en una casa de Culiacán. El Chapo estaba totalmente desnudo y corrió delante de ella, dejándola atrás.

El Chapo quería hacer una película sobre su vida y dirigirla él mismo, y trabajó varios años para ello, relató su antigua mano derecha, el narco colombiano Alex Cifuentes.

Deseaba que la actriz Kate Del Castillo, con quien se comunicaba por teléfono, lo asesorara en la película y actuase en ella. También contrató a un productor colombiano para que lo ayudara con el guión.

El capo mexicano y Alejandro Edda, el actor que lo interpretó en la serie de Netflix "Narcos: México", cruzaron saludos en el juicio.

Edda dijo que fue "a estudiar a un señor que de cierta manera es como un mito, una leyenda". El Chapo le sonrió y dijo a su abogado que pensaba que su doble sería más alto.

Emma Coronel, la esposa del Chapo de 30 años, madre de sus pequeñas hijas mellizas, asistió casi cada día al proceso, mirando y sonriendo a su marido de 62 años desde el banco del público. Las autoridades no dejan que la ex reina de belleza mexicana visite al Chapo o le hable por teléfono. Tampoco pudo tocarlo en el juicio.

Agencia AFP