Más allá de las formas, el kirchnerismo no quiere cambiar el rumbo

Maia Jastreblansky

Fernández Sagasti fue la autora intelectual del proyecto

El elenco del kirchnerismo en posiciones de poder y al tanto de los movimientos estratégicos en el Frente de Todos confía en que, aunque Alberto Fernández le imprima una pátina de diálogo al asunto Vicentín, el proyecto para que el Estado se quede con el control de la empresa siga su curso.

"Si en lugar de exprópiese dice nacionalícese, o modifican un poco la retórica no nos cambia. El proyecto es el mismo", dijo a LA NACION un funcionario miembro de La Cámpora que estuvo al tanto de los diálogos entre la Casa Rosada, el Congreso e YPF, tres partes interesadas en el salvataje de la compañía agroexportadora.

Para ese portavoz, la reunión del Presidente con el CEO de Vicentín, Sergio Nardelli, y la versión de que el Gobierno está abierto a escuchar "todas las alternativas" forma parte del estilo de Fernández y de su ánimo de esquivar una escalada en la confrontación con el campo y el empresariado. "Es por eso que Cristina lo eligió para gobernar", acotó.

Las versiones acerca de un posible replanteo de la expropiación de Vicentín tomó por sorpresa a algunos legisladores y senadores kirchneristas ayer a la noche, que pidieron averiguar si el Presidente había "reculado". "Si ante cuatro cacerolas nos vamos para atrás estamos en un problema", comentó el asesor de un importante legislador que ya se pintó la cara por el proyecto de la expropiación.

El otro actor clave para cerrar filas al interior de la coalición de gobierno es Sergio Massa. Hoy al mediodía, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero y el secretario de Asuntos Parlamentarios, Fernando "Chino" Navarro, almorzaron en la Casa Rosada con el titular de la cámara de Diputados, que tendrá una actuación clave en Diputados, con todo Juntos por el Cambio agrupado y en contra.

Massa ya hizo silenciosamente algunos movimientos para buscar consensos para el proyecto de Vicentín. Pero, por ahora, no defendió a la iniciativa a viva voz.

El jefe de Diputados cuida la estrategia. El miércoles, mientras el Gobierno se debatía el rumbo a tomar, Massa hizo un Zoom con 38 cámaras agroexportadoras. Las invitó a "fortalecer el diálogo del sector con el Poder Ejecutivo".

Proyecto en gateras

Tras lograr que los interventores ingresen a la empresa, el Gobierno aún tiene a expropiación como "plan A" pero con un ánimo de escucha a las alternativas legales que pueda presentar la compañía. Un estrecho colaborador presidencial subrayó esta mañana desde Olivos: "Siempre se habló primero de una intervención de 60 días, todavía no está el proyecto de expropiación. Paso a paso".

Lo cierto es que el proyecto para la expropiación de Vicentín todavía no ingresó al Senado. La iniciativa tiene la autoría intelectual de la senadora Anabel Fernández Sagasti una de las espadas clave de Cristina Kirchner en el Senado y la referente natural de La Cámpora en Mendoza, donde ya jugó la contienda electoral el año pasado.

En el lapso de una semana, el Presidente dejó a Fernández Sagasti en una situación incómoda cuando anunció desde La Pampa que retrocedería con la obra hidroeléctrica de Portezuelo del Viento, un proyecto por lo demás estratégico para los mendocinos; y luego la sentó a su lado para hacer el anuncio de Vicentín y le atribuyó la idea.

Hoy, mientras se sella la suerte de su proyecto para expropiar Vicentín, Fernández Sagasti, que es la vicepresidenta del bloque del Frente de Todos y titular de la comisión de Acuerdos, tenía un día agitado en el Senado, donde se celebraba una nueva sesión remota para tratar, entre otros, el proyecto de ley de alquileres.

Una eventual marcha atrás con la expropiación de Vicentín plantearía un frente de tormenta con los actores de la coalición del Gobierno que ya hicieron del tema, una bandera. "Se torna imperioso continuar en el desarrollo de estrategias sólidas y contundentes que puedan terminar con las inequidades en nuestro suelo; conquistando soberanía alimentaria. La participación del Estado en la producción y comercialización agroindustrial, tanto del comercio interior como exterior, es un paso fundamental para comenzar a poner a la Argentina de pie", manifestó la agrupación La Cámpora en un comunicado en su página web.

El senador Oscar Parrilli, uno de los más cercanos a Cristina Kirchner, ya impulsó la creación de una comisión que investigue las "presuntas irregularidades" por los créditos que recibió Vicentín del Banco Nación durante el ex gobierno. "No estamos expropiando una empresa pujante, estamos expropiando una empresa que estafó al Estado, cometió delitos de vaciamiento y fraude y puso en riesgo a 4000 trabajadores y sus familias. La decisión es la misma que se tomó con Aerolíneas y que han tomado otros países en situaciones similares", manifestó el senador.