¿Estamos ante el fin de los viajes 'low cost'?

“No los volveremos a ver en varios años”. Así hablaba este verano el CEO de Ryanair, Michael O’Leary, sobre los vuelos baratos que han hecho crecer a su compañía y que han permitido a millones de personas viajar por Europa por precios como 30, 40 o 50 euros.

En un contexto de inflación, donde los precios del sector del turismo han subido un 6,7% en lo que va de año, y con las opciones económicas cada vez más sujetas a periodos de temporada bada y destinos poco masificados, ¿estamos ante el fin del turismo low cost tal y como lo conocemos? 

″¿Berlín por 40 euros? Creo que todavía se puede ir, pero no se puede volver”, bromea Pablo Díaz, profesor del Grado en Turismo de la UOC. “Todavía veo que hay vuelos baratos, pero si los sacas con tiempo y teniendo en cuenta periodos de temporada baja. Todavía hay posibilidad de viajar barato pero en fechas muy concretas”, señala el docente. 

Es algo que corroboran los datos de la plataforma Booking. “Casi la mitad de los viajeros españoles, un 55%, buscará ahorrar dinero considerando destinos fuera de temporada o rutas más largas en el viaje, mientras que más de la mitad, un 63%, planificará el viaje con más anticipación con la esperanza de asegurarse mejores precios”, explican a El HuffPost desde web de viajes.

Todavía veo que hay vuelos baratos, pero si los sacas con tiempo y teniendo en cuenta periodos de temporada bajaPablo Díaz, profesor del Grado en Turismo de la UOC.

Ramón Estalella, secretario general de CEHAT, está de acuerdo. “Los destinos más demandados en temporada alta son difícilmente baratos, también depende mucho de cuándo hagas la reserva. Si lo haces con antelación y sin cancelación gratuita puedes conseguir un buen precio y ofertas más baratas, pero claro, tienes que tener capacidad de previsión”, señala. 

Para Díaz, más que desaparecer, el turismo low cost “se está transformando”. “En el caso de los vuelos no, pero están apareciendo por ejemplo las low cost en trenes, como el Ouigo, que además contamina bastante menos, entonces esto es una nueva tendencia”, explica Díaz. 

Durante unos años, Airbnb fue la oportunidad para muchos viajeros de alojarse en los centros de las capitales europeas a bajos precios, pero ahora eso ha cambiado. “Ha pasado de una opción más barata en la que compartir alojamiento a la profesionalización”, señala el profesor. ”Depende mucho de los destinos que elijas, claro, pero en zonas turistificadas pues no hay tanta diferencia de precio con un hotel. En los destinos que están muy desarrollados la oferta está muy profesionalizada  por la demanda, porque es tan grande que te sale a cuenta renovar el apartamento y turistificarlo”, añade. 

“Airbnb, en su nacimiento, bebe del couchsurfing, que era la panacea del turismo barato y que entonces lo pasó mal y ahora vuelve a resurgir porque Airbnb se encarece. También están subiendo los intercambios de casas. Cuando se encarecen las cosas, la imaginación…”, cuenta Díaz. 

Barrio de Barcelona contra la masificación de Airbnb.
Barrio de Barcelona contra la masificación de Airbnb.

Barrio de Barcelona contra la masificación de Airbnb.

Según Ramón Estalella, todavía no ha llegado el final del turismo low cost. “No lo creo, porque hay un segmento de mercado que demanda precios muy baratos para poder viajar. Los costes energéticos han subido muchísimo y quizás no se puede dar el mismo servicio, pero tendrá que haber alternativas”, relata.

“La regulación verde, europea, contempla tasas para los aviones, eso puede hacer que se encarezcan los precios aquí y que otras zonas tengan precios más baratos. Entonces como viajar dentro de España o Europa es cada vez más caro pues igual es cada vez más barato viajar al Caribe o al Norte de África”, explica Estalella sobre los posibles cambios en los comportamientos de los viajeros. “Puede salirte más caro viajar de Santander a Madrid que de Madrid al Caribe”, añade. 

Para José Luis Zoreda, vicepresidente de Exceltur, es difícil prever a largo plazo porque en esta época de incertidumbre “no hay visibilidad a más de un mes”. Lo que tiene claro es que “no ha llegado el apocalipsis” al sector del turismo como se pronosticaba desde que comenzó la pandemia. “El sector turístico español está aguantando con bastantes esperanzas un cierre de año que será francamente esperanzador”, asegura. 

Las ofertas y las campañas de descuento, fundamentales

Ante el encarecimiento de la vida y de la escasez de opciones baratas, las ofertas y los periodos de descuentos son cada vez más deseados por los turistas españoles. “El perfil del turista low cost va a seguir existiendo y estos precios y estas ofertas lo van a permitir. Las familias o el turista medio que no puede adaptarse a las fechas de las low cost, a estas familias les va a subir el precio de medio de los viajes”, insiste Pablo Díaz.

El Black Friday ha sido muy bueno para el sector turístico, muy bueno para demanda a corto plazo como Navidad o demanda para los meses de junio y julioJosé Luis Zoreda, vicepresidente de Exceltur.

“El Black Friday ha sido muy bueno para el sector turístico, muy bueno para demanda a corto plazo como Navidad o demanda para los meses de junio y julio”, cuenta Zoreda. “Lo que refleja como pauta de consumo es ’voy a asegurarme buenos precios por si me puedo coger unos días en Navidad y como los precios están subiendo, voy a ver si amarro un buen precio para junio del año que viene”, explica el vicepresidente de Exceltur sobre los cambios en las formas de consumir y reservar. 

“Las personas suelen seguir la estacionalidad a la hora de viajar, pero creemos que estimular los mercados para las vacaciones fuera de temporada da a la gente la oportunidad de elegir entre las mejores ofertas Por eso, invertimos mucho en promociones como el Black Friday y las rebajas de enero con el objetivo principal de satisfacer las necesidades de los consumidores”, cuentan desde Rumbo.

En Booking también indican que en 2023 “vamos a ver itinerarios financieramente inteligentes en su máxima expresión”, es decir, que los viajeros se organizarán y planificarán sus vacaciones “de forma más ajustada”. Los datos de la plataforma indican que un 64% aprovecharán las ofertas y que el 67% buscará la relación calidad-precio a través de “descuentos y programas de fidelización”.

Una de las cosas buenas que han pasado en los últimos veinte años para el sector es que el viaje ha pasado de ser un producto de lujo a ser una prioridad para las personas que se lo pueden permitirRamón Estalella, secretario general de CEHAT.

Los españoles no bajan el ritmo

Vista de la playa de La Tejita, en Tenerife.
Vista de la playa de La Tejita, en Tenerife.

Vista de la playa de La Tejita, en Tenerife.

A pesar del encarecimiento de los precios a lo largo del año el sector coincide: ha sido un año muy positivo para el turismo, que se ha recuperado tras el impacto de la pandemia. “Una de las cosas buenas que han pasado en los últimos veinte años para el sector es que el viaje ha pasado de ser un producto de lujo a ser una prioridad para las personas que se lo pueden permitir”, cuenta Ramon Estalella, que cree que esta ha sido una de las razones por las que los españoles han viajado tanto en 2022.

“El año ha sido sorprendente. Nadie podía imaginarse que sería un año tan bueno en términos de demanda. Hace diez meses era imposible. Se ha llenado todo y con precios altos”, valora el secretario general de CEHAT. 

Para José Luis Zoreda es “es sorprendente” que no haya habido una correlación directa entre la inflación y un caída de demanda. “La demanda sigue existiendo, sigue viva y en algunos casos pujante”, asegura, y pone el ejemplo del último puente de diciembre. “Ese puente que para alguna gente privilegiada fue casi de una semana ha propiciado algo que no es habitual en esas fechas que es que alguien se haya tomando la semana entera de vacaciones y en Canarias no ha cabido un alfiler y en el Caribe ha habido mucha demanda, algo que no era habitual en la primera semana de diciembre”, explica el vicepresidente de Exceltur. 

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