Vestimentas insólitas para sacar la basura durante el confinamiento

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Fotografía tomada el 7 de abril de 2020 y proporcionada por Simon Wait el 9 de abril de 2020, que los muestra sacando la basura disfrazado en Newcastle, en el estado australiano de Nueva Gales del Sur

Fotografía tomada el 7 de abril de 2020 y proporcionada por Simon Wait el 9 de abril de 2020, que los muestra sacando la basura disfrazado en Newcastle, en el estado australiano de Nueva Gales del Sur (Cortesía de Simon Wait/AFP | Melanie Wait)

Para no estar todo el día en pijama y al mismo tiempo divertir a vecinos y amigos durante el confinamiento por COVID-19, apareció un juego por todo el mundo: vestirse con trajes tan elegantes como improbables para sacar la basura.

Con un vestido de noche o un traje de Superman, el juego consiste en utilizar los pocos metros que separan la casa hasta la calle como un podio y compartir las fotos en las redes sociales.

La moda de sacar la basura con trajes muy diversos nació en Australia. A través de las redes sociales, llegó a Texas y al Reino Unido, pasando por Holanda. Otros prefieren ponerse trajes de payasos aterradores o de héroes de ciencia ficción, inspirados en películas como Star Wars o la serie japonesa Gundam.
Todo comenzó con un grupo de Facebook creado por Danielle Askew, una maestra de jardín de infancia de Hervey Bay, en el estado australiano de Queensland.


"Una amiga puso una publicación en su página Facebook diciendo que estaba entusiasmada con la idea de que era la noche en que sacaba la basura porque le daba la oportunidad de salir de casa", recuerda la maestra, de 47 años, interrogada por la AFP.



"La reté a disfrazarse para hacerlo y aceptó el desafío. Le dije que yo también lo haría, y que iba a crear un grupo Facebook para que podamos reírnos de ello todos juntos", cuenta Danielle Askew, cuya cuenta tiene ahora más 470.000 miembros.


Contenta de que esta iniciativa "pueda levantar el ánimo de tantas personas", dice haber recibido un montón de mensajes de personas que estaban deprimidas o aterrorizadas por el virus pero que, gracias a su iniciativa, han recuperado la sonrisa.