Verano: empezó la temporada y en la costa se ilusionan con el fin de semana largo

Darío Palavecino
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MAR DEL PLATA.-"Bienvenidos a la Infeliz", se leía en el cartel escrito con fibra que acompañaba el otro más grande y permanente en la rotonda del aeropuerto, que anuncia en letras de cemento enormes el destino de arribo: Mar del Plata. La ciudad esta vez tuvo que recibir a los primeros turistas por una puerta alternativa, la ruta 11, producto de una manifestación de organizaciones sociales que, para pedir asistencia alimentaria para las Fiestas de Fin de Año, cortaron el tránsito durante 24 horas en el acceso por Autovía 2.

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Esa fue una de las postales del comienzo oficial de la temporada. Hoy, hubo un tibio movimiento vehicular desde la Capital en sentido a la costa, donde esperan con los brazos abiertos al turismo, luego de una sequía de casi nuevas meses por las restricciones de las medidas de aislamiento social.

Con la habilitación de circular ya sin tantos requisitos, abrieron también los hoteles y los balnearios, dos rubros que esperaban turno con ansiedad. Los primeros todavía están en etapa de preparativos, sin reservas, pero con consultas. En particular para este próximo fin de semana largo gracias a un feriado puente. Esos cuatro días están llamados a ser el primer termómetro y sin lugar a dudas el gran punto de partida de esta temporada distinta. Particular. Inédita. Pero, por sobre todo, rara.

En las playas hubo bastante sol desde temprano y viento a tiempo completo y mucho uso de barbijo. En especial, en los paradores privados, donde los clientes se reencontraron con algo más que sus carpas y sombrillas de temporadas anteriores. Allí, se pusieron a prueba con los protocolos que regirán durante este verano, un decálogo de medidas de higiene y precaución que habrá que cumplir para cuidarse y cuidar a los demás.

Tapabocas en la arena

"Me lo tengo que dejar puesto o acá ya puedo", preguntó una mujer al carpero, mientras se desenganchaba los elásticos que van en las orejas y respiraba profundo, luego de una caminata con el tapabocas que se transforma en toda una complicación en jornadas de calor, como la que abrió este mes.

Turistas por ahora, muy pocos. Según fuentes de Aubasa, la empresa concesionaria de las rutas que vinculan al área metropolitana con la costa atlántica, hasta las 16 de ayer pasaron por el peaje de Samborombón 6138 automóviles. La semana pasada, cuando el tránsito solo estaba permitido a propietarios no residentes, en el mismo lapso fueron 3157 vehículos, con lo que al menos ya se duplicó el movimiento con la apertura al turismo.

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Para llegar se debe tramitar con anticipación un permiso de circulación en el sitio web www.argentina.gob.ar/verano, donde se precisa los datos de identidad, el destino, el tiempo de estada y una declaración jurada de salud. El gobierno bonaerense sumará una aplicación que exigirá para tener un seguimiento más cercano y preciso de la dinámica de los viajeros.

Hoy desde Plaza Constitución, en la Capital, salió el primer tren con turistas hacia la costa. La semana pasada, fue el turno del primer servicio para personal esencial, que tardó casi seis horas en llegar a la Estación Ferroautomotora de Mar del Plata. Son, en promedio, unos 300 pasajeros que llegan por esas vías. En tanto, los vuelos escasean y queda por definir cuándo será el esperado regreso a la actividad de los ómnibus de larga distancia, servicio que está demorado a la espera de aprobación de protocolos y de la puesta en marcha del cronograma de viajes por las rutas.

"Estamos muy contentos porque después de más de ocho meses podemos volver a trabajar", destacó Eduardo Palena, directivo de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, confiado en que con el correr de los días la actividad crecerá y la demanda se aproximará a la dinámica propia de temporada.

Dijo que la mejor oportunidad para reencontrarse con ese ritmo laboral puede ser este próximo fin de semana, que con un feriado puente se puede convertir en una escapada de cuatro jornadas, desde el sábado hasta el martes. "Estamos muy esperanzados porque veníamos con un 20% de reservas y hoy estamos en 45/50%, con mucho interés", dijo a LA NACIÓN sobre una fecha que consideró "una gran prueba piloto para nuestro sector, pero también para toda la ciudad". Tienen claro en el rubro que la mayoría de la clientela es de la Capital. Y que si el clima ayuda, como se anticipa, Mar del Plata y el conjunto de la costa atlántica pueden tener su primer movimiento turístico importante en esta singular temporada.

El rubro inmobiliario todavía, al menos por aquí y alrededores, casi que sigue en modo hibernación. Se despabila a fuerza de consultas y se ilusiona con alguna que otra reserva. Que por cierto no son todas de turistas: los propios marplatenses se convirtieron en clientes de propiedades de temporada en busca de chalets con parque y pileta, una opción que garantiza la intimidad y la distancia social segura frente a una eventual aglomeración en las playas.

"Hoy tengo el primer turista, un alquiler por quincena", confirmó Rodrigo Sanz, que en su inmobiliaria espera con expectativa lo que pueda venir de aquí en más. "El permiso para circular se habilitó ayer, también se publicó el protocolo de alojamiento extrahotelero, todo viene muy sobre la marcha", señaló a LA NACIÓN sobre los motivos que justificarían la demora.

El precio no parece ser problema. Aquí el alquiler de propiedades para el verano tiene aumentos sugeridos del 30% con respecto al último año. En lugares como Cariló hasta 50%, y allí sí, con otros bolsillos, ya tuvieron buenas respuestas.

"Entiendo que antes de resolver quizás la gente quiere ver cómo se mueve el destino, cómo será la actividad en la playa y recién después va a decidir", insistió Sanz. Y por eso cree que este fin de semana largo, a partir del viernes próximo, puede ser una muy buena plataforma de lanzamiento para lo que pueda venir de aquí en más.