Verano en Córdoba. Con muchos hoteles cerrados, la ocupación es alta en cabañas y casas

Gabriela Origlia
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Santa Rosa de Calamuchita
Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima

CORDOBA.- Al cierre de la primera quincena de enero, la temporada en las sierras de Córdoba registra una ocupación promedio de alrededor del 75% de plazas disponibles. Hay picos los fines de semana y los ganadores son los alojamientos de más categoría, en especial los visitantes eligen cabañas.

La evolución de la pandemia

El mayor inconveniente, en especial en zonas atractivas para los más jóvenes, son las aglomeraciones que se produjeron en balnearios y ríos y que derivaron en la participación policial para dispersar a la gente. El cumplimiento de los protocolos en comercios y gastronomía es "alto".

De visita en Córdoba, el ministro de Turismo de la Nación Matías Lammens dijo que esperan que la población "acompañe" en el cumplimiento de la prevención de contagios de coronavirus en todo el país para poder "tener temporada turística hasta marzo". "Esperamos amesetamiento y baja de casos, esperamos que así sea, no queremos tomar otras decisiones. Pero si la situación se desborda vamos a tener que hacerlo", agregó.

Las aglomeraciones de Santa Rosa de Calamuchita causaron preocupación
Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima

Su par provincial, Esteban Avilés, sostuvo que Córdoba "se consolida como el destino más elegido. Carlos Paz lidera a nivel nacional, seguida por Mina Clavero y Santa Rosa de Calamuchita". Admitió que las situaciones" más riesgosas" se dan en "las costas de ríos, de lagos, en la noche" y pidió "asumir más responsabilidades; necesitamos un mayor compromiso social de toda la ciudadanía. Necesitamos que los padres hablen con los jóvenes, porque son ellos quienes están llevando el virus a los hogares".

Los pasados fines de semana hubo aglomeraciones en los balnearios de Santa Rosa de Calamuchita y en Mayu Sumaj y San Antonio de Arredondo, en Punilla. Los controles municipales se vieron desbordados e intervino la Policía. Los accesos son difíciles de auditar, porque más allá de los "oficiales" la gente llega al río por diferentes puntos que requerirían de un amplísimo despliegue de inspectores. "El Puchulqui", en Calamuchita, fue vallado para evitar los ingresos por encima del número permitido.

Gabriela Cachayu y Ariel Panella, secretarios de Turismo de Villa General Belgrano y Mina Clavero, respectivamente señalaron que no tuvieron problemas "importantes" de ese tipo porque la mayoría de sus visitantes son familias que acatan y respetan las normas establecidas. "Los protocolos se vienen cumpliendo muy bien; tenemos una campaña de concientización y nuestros referentes circulan por la ciudad para colaborar", dijo Cachayu.

Con visitantes que llegan principalmente de Buenos Aires, Capital Federal, La Pampa, Mendoza, Santa Fe y Entre Ríos, en esta primera quincena la ocupación promedio rondó el 80% con picos superiores al 90% los fines de semana. En función de consultas, estimaron que las próximas dos semanas rondará entre 70% y 75%.

Verano tranquilo

"Es un verano tranquilo; detectamos pocos casos de turistas contagiados quienes regresaron a sus hogares sin problemas -describió Panella-. Estamos con un promedio de 70% de ocupación, una cifra que es muy buena por el contexto y que le cambió la cara a la ciudad que vive del turismo. La certificación de safe travel y la capacitación previa que hicimos con todos los prestadores ayuda a atraer visitantes".

En toda Traslasierra hay movimiento; gente de otras provincias decidió en los últimos años construir una segunda casa en pueblos como Las Rosas, San Javier o Las Calles. Nono -el otro centro importante junto a Mina Clavero de la región- alcanzó picos de 94% en cabañas y 90,8% en hoteles y posadas durante el segundo fin de semana de este mes; los días laborables cae a 86% y 76% respectivamente.

En Villa Carlos Paz -con visitantes del norte del país y Santa Fe, prioritariamente- el secretario de Turismo Sebastián Boldrini explicó que la llegada de turistas fue de "menos a más, con los fines de semana casi completos". Apuntó que la decisión de no restringir horarios "dio tranquilidad a los gastronómicos y a los teatros" que hubieran sido los más preocupados. "Estamos reforzando prevención y concientización porque hemos tenido fiestas clandestinas; hemos clausurado bares que no cumplían con las normas. Pedimos a la gente que nos ayude a evitar problemas", agregó.

En Mar Chiquita -la laguna salada del noroeste cordobés, con barros equiparables a los del Mar Muerto- también están conformes con la cantidad de visitantes, que les dejó una media de 87% de ocupación en la primera quincena de las 3000 plazas hoteleras inspeccionadas y habilitadas y de las 2500 parceladas en campings. "Al comienzo de diciembre tuvimos problemas y la experiencia no fue buena -reconoció Silvina Arrieta, responsable de Turismo-. Nos sirvió para corregir procedimientos y se establecieron burbujas en las playas existentes además de habilitar una nueva".

Hoteles complicados

La elección de alojamientos más individuales genera problemas a los hoteles a la hora de cubrir costos; a los de menos categorías también los complica las promociones de los de más estrellas que les terminan compitiendo fuerte. Alejandro Moroni, coordinador de la Región Centro de la Federación Hotelera y Gastronómica, apuntó que el movimiento que se "privilegió el alquiler de casas y las cabañas" y que en todas las grandes ciudades del país hay hoteles que no abrieron y otros que sólo operan con una porción de sus estructuras para reducir los costos.

En toda la provincia de Córdoba hay un número importante de hoteles que decidieron no abrir. Moroni entiende que esta segunda quincena será mejor si hay más "claridad" respecto de las exigencias de cada distrito para moverse y de si hay restricciones: "Es todo día a día, muy difícil de predecir. El fin de semana de Carnaval suele ser excelente, pero esta vez no se sabe".

Desde la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de Córdoba, su presidente Fernando Desbots planteó que los cálculos de ocupación están distorsionados porque se hacen sobre plazas disponibles cuando casi la mitad de los hoteles están sin trabajar. En esa línea, en una reunión mantenida con Lammens insistió en la necesidad de que el Gobierno sostenga los aportes de los ATP para pagar los salarios.

"Es una temporada atípica, para mí no es temporada -añadió-. Hay valles específicos de Córdoba con ocupación importante porque trabajan con un segmento ABC1, pero en general es moderado el movimiento. Los hoteles la están pasando mal, porque la gente se orientó a las casas, a las quintas. Los establecimientos grandes no pueden operar con baja ocupación, no les conviene".

Leonardo González, titular de la Asociación Hotelera y Gastronómica de Carlos Paz, tiene una visión más optimista; aseguró que no le consta que haya tantos hoteles cerrados como indican otras fuentes: "La temporada comenzó como otras, recuperándose a partir de Reyes como todos los años. Pasa que le cargamos más expectativas porque venimos de ocho meses sin trabajar. Hay una 'pandemia local' que son las 40.000 plazas informales de la ciudad que compiten con el mismo número de formales. Los segmentos más beneficiados son los que apuntan al mayor poder adquisitivo".