Venta del Champions World Resort en Kissimmee se convirtió en una pesadilla para huéspedes desalojados abruptamente

Orlando Sentinel Staff, Orlando Sentinel
·4  min de lectura

El hotel Champions World Resort en Kissimmee estuvo bajo contrato durante meses previo a la venta del complejo el 1 de abril.

Un intento de último minuto para extender el seguro de la propiedad fracasó, obligando a los nuevos propietarios a desalojar a casi 100 huéspedes abruptamente ese día, según los abogados de ambos lados de la venta.

El expropietario de Champions World, Rob Jarvis, se mostró reacio a cerrar el hotel incluso mientras negociaba la venta, según su abogado Lawrence Patterson de Jacksonville Beach.

El urbanizador del sur de Florida Carlos Balzola compró la propiedad de 26 acres con la intención de convertir el hotel de 435 habitaciones en apartamentos, según su abogado, Carlos Rodríguez . Está previsto que un salón de conferencias en la propiedad se convierta en un inmueble comercial.

Jarvis recibió cinco extensiones por parte de Balzola para cerrar la venta. Balzola le ofreció a Jarvis la oportunidad de permanecer como propietario del hotel por unas semanas, algo que hubiese evitado el desalojo de huéspedes al permitirle completar sus estadías.

No obstante, Jarvis sería responsable de costear el seguro de propiedad durante este período.

Ese fue el momento en que todo se derrumbó. “La compañía de seguros dijo que no”, dijo Patterson. El día antes de que finalizara la venta, Jarvis se enteró de que no podrían obtener un seguro para cubrir a los huéspedes durante una semana más.

La escritura se firmó el 1 de abril, y Balzola pagó $16.4 millones solo por la propiedad de Champions World Resort, no por el negocio hotelero de Jarvis.

Cuanto el equipo de Balzola llegó al hotel descubrió que todavía estaba ocupado con huéspedes y empleados. “El contrato estipulaba que tomaríamos posesión de la propiedad en estado vacante”, dijo Rodríguez. “Nunca hubo ninguna intención de dirigir el negocio”.

Por su parte, Patterson cuestiona la noción de que el contrato obligaba a su cliente a desalojar el edificio antes de que Balzola tomara posesión.

De cualquier manera, la compañía de Balzola no estaba asegurada, ni preparada para administrar un hotel. El resto del personal de Champion World Resort se vio obligado a expulsar a los invitados .

Entre ellos, Amaury Torres Cabrera, de 43 años, quien viajó de Puerto Rico junto con su esposa, su hijo adolescente y un bebé de un año. Las reservaciones fueron realizadas el 5 de marzo, según Torres Cabrera.

Torres Cabrera indicó que el motivo del viaje fue un juego de baloncesto de su hijo en el torneo de la AAU Spring Classics realizado en el Centro de Convenciones del Condado de Orange. Añadió otros jugadores y sus familias se alojaban en el mismo hotel y se vieron afectados por el incidente.

El 1 de abril, Torres Cabrera escuchó a otra persona decir que el hotel desalojaría a todos sus huéspedes, así que fue al mostrador de la recepción. “Vi a una empleada llorando y me dijo que era cierto que teníamos que irnos”, recordó. “Teníamos hasta las 3 p.m.”.

Con muchos hoteles locales reservados para el fin de semana de Pascua, Torres Cabrera no estaba seguro de qué hacer. “Me sentí desesperado”, dijo. “Tengo un bebé y estamos en una pandemia”. Aunque recuperó $200 por parte de Champions World, estaba preocupado por gastar dinero en un hotel más caro, ya que no lo había presupuestado.

Un empleado de Champions World finalmente ayudó a Torres Cabrera a conseguir una reserva en el Wyndham Days Inn.

Cuando el hotelero Jan Gautam, presidente de Interessant Hotels Group, se enteró de la situación, quiso ayudar. Propietario de siete hoteles en Florida Central, incluidos el Four Points Sheraton y un Holiday Inn Express, Gautam abrió sus puertas para recibir a los refugiados del hotel. “Estas personas no tenían adónde ir porque todos los hoteles estaban reservados”, dijo.

Gautam no sabía exactamente cuántas personas logró alojar, pero dijo que a algunos de ellos se les ofrecieron habitaciones gratis.

Gautam también estaba preocupado por los empleados de Champions World. “Le prometí un trabajo a todo el personal del resort”, dijo indicando que ya se habían contratado a varios gerentes.

Patterson dijo que Jarvis les estaba dando a todos sus empleados dos semanas de pago y que cada huésped ha recibido un reembolso o lo recibirá en la tarjeta de crédito que usaron.

Champions World se construyó en 1978. Patterson dijo que Jarvis, quien compró el hotel en 2017 por$ 6 millones, lamentaba mucho haber dejado a los huéspedes en la calle.

Irónicamente, la fecha marca el Día de los Inocentes conocido en inglés como April’s Fools Day y conocido internacionalmente por la realización de bromas y situaciones ficticias para tomarle el pelo a los inocentes.

Pero lo que sucedió, fue una situación real con consecuencias serias para los visitantes. “Fue una mala situación para todos”, dijo. “Nadie quería esto”, concluyó Patterson.

*La historia fue publicada en el Orlando Sentinel por el periodista Trevor Fraser. La traducción al español fue realizada por Ingrid Cotto, reportera de El Sentinel Orlando. Para contactarla escribe a icotto@orlandosentinel.com.