Venezuela: Juan Guaidó llama a una "protesta permanente para lograr lo que pasó en Bolivia"

LA NACION

CARACAS.- Mientras en América Latina se multiplican las manifestaciones callejeras en distintos países y por sendos motivos, la oposición al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela volvió a movilizarse hoy en la jornada de marchas del 16N, convocada por el jefe de la Asamblea Nacional y presidente encargado, Juan Guaidó.

Ante miles de manifestantes presentes en la plaza José Martí, al este de Caracas, Guaidó felicitó a la presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, y dijo: "Se nos adelantó. Lograron el cese de la usurpación. Celebro que nuestra hermana Bolivia esté transitando el camino hacia la democracia".

En este sentido, Guaidó remarcó que el "elemento central de lo que pasó en Bolivia fue la gente en las calles", y pidió: "A partir de hoy, protesta permanente. Cada una de las seccionales, pidiendo por sus reclamos y por Venezuela. Haremos una protesta permanente. Protesta hasta lograrlo".

Al finalizar su discurso, Guaidó encabezó una marcha desde la plaza José Martí hasta la embajada de Bolivia. "Le pidió a Dios que el mal no siga avanzando en Venezuela, le pidió su protección", dijo antes.

Cese a la "usurpación"

"Vamos a la calle a reencontrarnos juntos ejerciendo mayoría, exigiendo por la mayor reivindicación: Venezuela", había tuiteado Guaidó, quien exige a Maduro que cese la "usurpación" del poder para convocar a elecciones, en la convocatoria a la jornada de manifestaciones de hoy.

El presidente encargado envió un mensaje por WhatsApp que luego compartió también a través de Twitter, en el que llamó a comenzar "una protesta permanente". "La dictadura ha querido infundir miedo e intimidar para que no protestemos, y tratará de hacerlo hoy. Pero no ha podido detener al bravo pueblo venezolano, ni logrará hacerlo", expresó, ante las medidas anunciadas por el gobierno de Maduro para obstaculizar e intimidar a los manifestantes.

Entre los objetivos de la protesta, Guaidó propone "lograr lo que pasó en Bolivia", en referencia al apoyo de las fuerzas de seguridad, tanto policiales como militares, a la causa opositora.

En el país trasandino, la policía se amotinó la semana pasada y el Ejército "aconsejó" al presidente Evo Morales que renunciara tras las denuncias de fraude en los comicios que le dieron la reelección en primera vuelta. Como consecuencia, el líder indígena abandonó el poder y se asiló en México, denunciando un golpe de Estado en su contra.

Alentado por la situación en Bolivia, Guaidó intenta reanimar sus filas tras meses en que no ha logrado organizar movilizaciones masivas como las que acompañaron su autoproclamación como presidente encargado en enero.

Con banderas de Venezuela y gorras tricolor, los manifestantes se concentraron en puntos como Plaza Altamira, en el acomodado este de la capital, para marchar unos tres kilómetros hasta la explanada José Martí, donde Guaidó pronunció su discurso.

Bajo el lema "Toda Venezuela despierta", los opositores se reunían en al menos otros cinco puntos de la ciudad, donde el metro cerró dos líneas del sector por donde pasarán las marchas, aduciendo trabajos de mantenimiento, aunque críticos señalan que obedece a un intento de impedir el traslado de los manifestantes.

Guaidó cuenta con el respaldo de muchos venezolanos que atribuyen al gobierno actual la crisis política y económica que azota a Venezuela, que ha obligado al menos a unos 4,6 millones de venezolanos a migrar del país, así como de más de 50 países que consideran que Maduro fue reelegido en unos comicios fraudulentos. Pero las fuerzas armadas, históricamente la palanca de cambios políticos en Venezuela, permanecen leales al gobierno.

Contramarcha e intimidación

Como suele ocurrir en Venezuela, Maduro también convocó a sus partidarios bajo denuncias de que la oposición planea, junto a Estados Unidos, acciones violentas para reeditar el "golpe de Estado" que según él sufrió Evo Morales.

"¡Movilizados y Alertas! Hoy las calles de Caracas se llenan de la alegría de nuestro pueblo para defender su sagrado derecho a la democracia, la libertad, la convivencia y la felicidad. Digamos al mundo que Venezuela está de pie y en paz, construyendo la patria socialista", escribió el líder bolivariano en Twitter. Esta semana, Maduro ordenó a los jefes de militares y policiales a reforzar el patrullaje en todo el país y dio la orden de desplegar a las milicias venezolanas, integradas por civiles armados, para "garantizar la paz" en calles y avenidas.

Por la mañana, antes de que comenzaran las marchas, hombres armados, ataviados de negro y con máscaras, irrumpieron de manera violenta en la sede del partido de Guaidó, Voluntad Popular, en un incidente que fue calificado por líderes de la oposición como un plan de intimidación del gobierno.

Ante esta situación, la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, encabezada por la expresidenta chilena Michelle Bachelet, llamó a través de Twitter "a las autoridades de Venezuela a garantizar el derecho de reunión pacífica en las protestas de hoy y evitar actos de intimidación contra manifestantes, periodistas y organizadores".

Agencias AP, Reuters y AFP