Venezuela: la oposición resiste y ratifica a Juan Guaidó como presidente encargado un año más

Daniel Lozano
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CARACAS.- Juan Guaidó salvó un nuevo jaque político al aprobar este sábado la Asamblea Nacional (AN) la modificación del Estatuto de la Transición tras el duro tira y afloja vivido durante toda la semana entre los partidos democráticos. Con esta votación, que no fue unánime, el líder opositor se mantendrá al frente de la presidencia encargada hasta el 5 de enero de 2022 mientras que el Parlamento seguirá un año más en resistencia frente al chavismo a través de una Comisión Delegada.

Todo ello a sabiendas de que el 5 de enero las fuerzas revolucionarias se instalarán en el Palacio Federal Legislativo gracias a las elecciones fraudulentas impuestas por Nicolás Maduro. De los 277 escaños repartidos el 6 de diciembre, 256 pertenecen al oficialismo, 1 al Partido Comunista y 19 a los grupúsculos de la oposición prêt-à-porter creada por el chavismo.

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Varios líderes bolivarianos, como la "primera combatiente revolucionaria" Cilia Flores y Diosdado Cabello, número dos del chavismo, ya anunciaron que serán implacables en la persecución de todo aquel que se atreva a mantener el actual statu quo. Represión en cuya lista de damnificados situaron en primer lugar al propio Guaidó.

"El mandato de la AN se extiende en defensa de nuestra gente, respetando la Constitución y contra la consumación del fraude", se congratuló Guaidó, que cuenta con respaldo mayoritario de la Unidad Democrática pese a que parte de la oposición y de la sociedad civil expresaron sus dudas ante una figura, la continuidad constitucional, inexistente hasta el momento. Ni el más fantasioso entre los guionistas de Los Simpson habrían imaginado jamás una realidad tan inédita como la venezolana.

"La tesis de la continuidad administrativa es discutible jurídicamente, pero como no hubo elecciones legítimas a la luz del Derecho se dan por no existentes y, por lo tanto, los que son legítimos continúan como diputados hasta que nuevos diputados los sustituyan. De allí a considerar que la continuidad se va a imponer como tesis frente al régimen de facto hay un trecho muy grande. La oposición no tiene fuerza para imponer esa tesis", resume Luis Salamanca, antiguo rector del Consejos Nacional Electoral (CNE).

"Si a Maduro poco le importó ignorar la mayoría opositora en el Parlamento cuando tenía legalidad y legitimidad, ¿qué amenaza puede representar ahora una jugada efectista como esta?", plantea la politóloga María Puerta Riera.

Con su abstención en la votación de este sábado, Acción Democrática (AD), principal partido de la Unidad Democrática, mantiene su apoyo a la llamada continuidad constitucional, pero reniega de que una Comisión Delegada integrada por una veintena de personas asuma las labores del Parlamento para la nueva etapa.

"Ante todo refleja las fisuras que hay dentro del bloque orquestado en torno a Guaidó desde principios de 2019", añade Salamanca. Una clave confirmada por Julio Borges, canciller de la presidencia encargada y coordinador nacional de Primero Justicia (PJ), que calificó como "muy grave" la abstención de AD.

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El forcejeo interno de los dos partidos marcó la votación, incluso las modificaciones presentadas en el estatuto. Una de ellas es la pérdida de peso político de Leopoldo López, quien presidía el centro de gobierno de Guaidó, una de las exigencias de PJ. El gabinete de la presidencia encargada será sustituido por un consejo político.

"Lo más relevante es que se trata de un intento de prorrogar una representación política debilitada por las circunstancias, pues ante la inexistencia del Estado de Derecho ambos bandos políticos toman decisiones sin consecuencias legales, pero con aspiraciones de legitimación", resume Puerta Riera.

Una de las sorpresas de la sesión extraordinaria fue el voto afirmativo de los radicales de la oposición, quienes decidieron apoyar la reforma del Estatuto de la Transición pese a sus "críticas y discrepancias".

La AN se verá obligada de esta forma a funcionar en una especie de semiclandestinidad y con un gobierno interino reducido para dotarle de mayor eficiencia, pero también hostigado por la persecución del chavismo. La reforma del estatuto incluye nuevas contralorías para dotar de mayor transparencia al manejo de fondos públicos. De esta forma se prohíbe acceder a los activos de la república congelados en el extranjero.

"Trabajaremos su aplicación con la comunidad internacional", adelantó Borges, que también mantiene lazos políticos con Henrique Capriles. El opositor y excandidato presidencial reclamó a Estados Unidos que retire su apoyo a Guaidó.

Está por ver qué decidirá la nueva administración de Joe Biden, aunque sus colaboradores filtraron que están dispuestos a negociar con Maduro la marcha atrás en parte de las sanciones a cambio de elecciones. La Unión Europea (UE) también se dio un tiempo hasta después del 5 de enero para dar a conocer cuál será su estrategia política para 2021.