Venezuela: la oposición se mostraba optimista en el cierre de los centros electorales

LA NACION

La oposición cantaba victoria entre dientes al cierre de buena parte de los centros electorales (prevista para las 6pm locales, las 7 en Argentina), tras una jornada que estuvo marcada por las denuncias ante los obstáculos sufridos por sus votantes. Las primeras estimaciones, según las cuales habrían votado casi el 60% de los electores, permitirían, según los analistas, conquistar un buen número de gobernaciones.

Actualmente el chavismo controla 20 estados, frente a los tres en los que únicamente gobierna la Unidad Democrática. Todavía permanecían algunas colas en colegios electorales puntuales, sobre todo en Guárico y Monagas, estados del interior del país.

"Porque somos respetuosos con la ley yo no les puedo dar en este momento cifras de participación que manejamos, pero vean mi cara", apuntó entre sonrisas Gerardo Blyde, jefe de la campaña opositora.

"Me siento absolutamente satisfecho con los niveles de participación con todo lo que hicieron para que la gente fuera", se congratuló Henrique Capriles , inhabilitado por el chavismo y que dejará de ser gobernador de Miranda, la joya de la Corona, en las próximas horas. "No voy a dar exit polls de los estados que hemos ganado", añadió el líder opositor, aunque desde dentro de la alianza multicolor comenzaban a llover datos triunfadores en los estados más importantes del país. Más dudas hay con los estados agrícolas y más pequeños, donde el peso del estado es fundamental para la subsistencia de la gente.

Tras haber llamado insistentemente al voto durante todo el día, la Unidad Democrática pasó ipso facto a reclamar a sus testigos que se mantuvieran firmes durante las auditorías de las cajas de votación, que se acababan de iniciar por todo el país.

En el otro lado, también se daban por ganadores, aunque no se mostraban tantas sonrisas. "Un proceso electoral perfecto, en paz, me da alegría decir esto. Venezuela tiene el mejor y más confiable sistema electoral del mundo. Estamos demostrando que vivimos en una democracia plena", subrayó Nicolás Maduro a mitad de la tarde.

La realidad, una vez más, fue por otros derroteros. La reubicación de centros electorales a última hora a kilómetros de distancia de sus sedes habituales puso a prueba la voluntad de los seguidores opositores en varios estados, como Miranda, Aragua, Táchira o Mérida. Los ciudadanos también desplegaron paciencia infinita para aguantar las famosas "operaciones morrocoy", tortugas criollas que sirvan para explicar el entorpecimiento premeditado a la hora de votar. Todo ello aderezado con los regalos de bolsas de comida en puntos de información oficialistas y con episodios violentos esporádicos, desde las pedradas de los famosos colectivos a las unidades de transporte en Mérida como el amedrentamiento contra el candidato Carlos Ocariz y el diputado Miguel Pizarro cuando acudieron a votar a su colegio en la caraqueña Sucre.

Un grupo numeroso de chavistas radicales incluso recorrió Chacao, bastión antichavista en el este de Caracas, para atemorizar a los votantes. En la escuela El Libertador golpearon a los opositores que estaban en la entrada. Después, con total impunidad y frente a los oficiales de la policía judicial que llegaron tarde, seguían amedrentando en centros electorales de la zona.

"Nos quieren hacer trampas, ya nos han hecho trampas", resumió Lilian Tintori, la mujer del preso político Leopoldo López , que no pudo votar al igual que el resto de prisioneros, más de 400. La activista se refería no sólo a la artimañas del día, sino también a la suspensión durante 10 meses de unas elecciones que debieron celebrarse al finalizar en diciembre de 2016 los mandatos de los gobernadores.