Venezuela: estrechez salarial aviva malestar de funcionarios

VENEZUELA-PROTESTAS SALARIOS (AP)
VENEZUELA-PROTESTAS SALARIOS (AP)

Ni las pensiones alimentadas con años de trabajo ni tener un cargo en la función pública garantizan en Venezuela a los maestros, médicos, funcionarios o jubilados suficiente estabilidad económica ante un contexto de inflación al alza y sostenida devaluación del bolívar. Esa estrechez llevó a los trabajadores del sector público y a los pensionistas a protestar en las calles de Caracas y otras ciudades venezolanas.

Exigen al gobierno del presidente Nicolás Maduro un sustancial incremento salarial que ayude a recuperar su poder adquisitivo, minado por la inflación y la devaluación. Las protestas de hace dos semanas volvieron el lunes a las calles.

“Yo debería estar en mi casa tranquila, pero estoy marchando porque me duele saber que trabajé tantos años para nada y me duele saber que hay personas que, con esta pensión miserable, no tienen un familiar que los ayude”, dijo María Acosta, una jubilada de 59 años.

“Si no fuera por mi hijo, ya me habría muerto”, acotó Acosta. Solo su tratamiento diario con Losartan, un medicamento para la tensión arterial alta, “se lleva casi toda la pensión”, equivalente a un salario mínimo. La presentación de 30 comprimidos de Losartan tiene un costo de 102,82 bolívares, unos 5,1 dólares.

El salario mínimo en Venezuela, que devenga la mayoría de los venezolanos, es de 130 bolívares al mes, unos 6,33 dólares. Ese monto es incompatible con los altos precios de bienes y servicios fijados en dólares y a ese escenario se suma una inflación que condena a millones a vivir en la pobreza.

El Observatorio Venezolano de Finanzas, una organización privada dirigida por legisladores opositores, calculó que la inflación anual alcanzó el 306% el año pasado y el 37% en diciembre, la tasa más alta en los últimos 20 meses.

La Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela --la mayor cámara de empresas del país-- en un comunicado expresó la urgente necesidad de establecer “una discusión sobre el salario mínimo, donde participen todos los actores involucrados”.

“Es impostergable la adopción de una decisión sobre el tema salarial no de manera aislada, sino como una política salarial que dé sostenibilidad al salario y mantenga su poder adquisitivo y que, al mismo tiempo, permita la sostenibilidad de las fuentes de empleo”, añadió el escrito.

El Banco Central de Venezuela, que acostumbra a reportar las cifras oficiales con demora en ocasiones de hasta un año, informó en octubre que la inflación acumulada en los primeros 10 meses de 2022 había sido de 127,8% sin dar otros detalles.

En Caracas los manifestantes pretendía llegar a las puertas de las sedes de los poderes públicos, pero no pudieron avanzar.

Como suele ocurrir, el gobierno de Maduro convocó a su propia marcha. Fueron colocadas tarimas y vallas que bloquearon el paso de la caminata antagonista hacia la Asamblea Nacional y las inmediaciones del palacio presidencial en el centro de la capital venezolana.

Simpatizantes del oficialismo --en su mayoría miembros de las organizaciones de base del Partido Socialista Unidos de Venezuela (PSUV)-- también marcharon en apoyo de la llamada revolución bolivariana y “contra el bloqueo y las sanciones” estadounidenses.