Venezuela espera escoger vacuna COVAX distinta a AstraZeneca

Associated Press
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CARACAS (AP) — Venezuela anunció el miércoles que mantiene la decisión de no autorizar el uso en el país de la vacuna de AstraZeneca contra el coronavirus y espera que se le permita escoger entre los distintos antígenos proporcionados por el mecanismo COVAX, creado por las Naciones Unidas con el fin de facilitar un acceso equitativo a la inmunización.

Es firme la decisión de “no recibir la vacuna AstraZeneca... por los problemas que ha tenido" y “nuestra comisión presidencial científica ha decidido no incluirla en los esquemas de tratamiento en Venezuela", dijo la vicepresidenta Delcy Rodríguez en una alocución.

Venezuela “va escoger cuál es la vacuna” que tendría permiso para aplicar en el país, acotó la vicepresidenta, destacando la Organización Panamericana de la Salud (OPS) está al tanto de esta decisión.

La declaración de Rodríguez se produjo un día después que Ciro Ugarte, director de emergencias en salud de la OPS, indicó que las vacunas previstas para Venezuela son las de AstraZeneca.

Ugarte aclaró que esas vacunas son elaboradas en Corea del Sur y no en Europa, donde dos lotes presentaron efectos adversos que luego fueron aclarados por las autoridades regulatorias europeas y por la Organización Mundial de la Salud.

Venezuela —que ha expresado su disposición a considerar “todos los candidatos vacunales que ellos tienen” y escogerá la vacuna "en base a la soberanía científica" del país— ya había previamente descartado autorizar el uso de la AstraZeneca, citando los reportes de efectos negativos registrados en algunas personas luego de ser inoculadas.

No quedó claro si la decisión representará un nuevo obstáculo para que Venezuela tenga acceso a las vacunas COVAX.

Recientemente las partes en disputa política en Venezuela llegaron a un acuerdo para honrar una deuda con la OPS que impide el acceso a esas vacunas. El pago de la cuota inicial de 18 millones para acceder al mecanismo COVAX es una medida que está “en marcha”, dijo Ugarte el martes en la conferencia virtual semanal de la organización desde Washington.

Anteriormente COVAX informó las previsiones de vacunas a cada país, pero no incluyó en su detalle a Venezuela. Venezuela mantiene una deuda de más de 11 millones de dólares desde 2017 con la OPS y mientras no la salde no podrá acceder a las vacunas.

La semana pasada, el líder opositor venezolano Juan Guaidó y el bloque de exdiputados opositores de la anterior Asamblea Nacional, que cesó sus funciones el 5 de enero pasado, aprobaron un acuerdo para solicitar ante la Oficina para el Control de Activos en el Extranjero del Departamento del Tesoro (OFAC, por sus siglas en inglés) la liberación de una parte de los fondos retenidos por Washington con el propósito de financiar el acceso de Venezuela al mecanismo COVAX.

Esos activos están retenidos como parte de las sanciones impuestas por Estados Unidos en procura de impedir que el gobierno del presidente Nicolás Maduro pueda realizar transacciones financieras y comerciales en el extranjero, acceder a activos internacionales de Venezuela y transar con petróleo, oro u otros activos.

Guaidó, como presidente de la Asamblea Nacional en funciones, se declaró presidente interino en 2019 y Estados Unidos y otros 60 países lo reconocieron como gobernante legítimo de Venezuela en lugar de Maduro, argumentando que la reelección del mandatario en 2018 fue fraudulenta.

Todavía restan otros muchos pasos para que se concrete la llegada de la vacuna a Venezuela. Luego de saldar las deudas es necesario que existan “fondos suficientes” de alrededor de 100 millones de dólares para asegurar el envío de unos 2,4 millones de dosis de la vacuna, dijo Ugarte. Añadió que el envío se hará una vez que Venezuela concrete el segundo pago.

Si se cumplen todas las condiciones, el envío podría concretarse en la segunda ronda de asignaciones prevista a través de COVAX para después de mayo.

En febrero, Venezuela comenzó el proceso de vacunación tras el arribo de un lote de 200.000 dosis de la vacuna rusa Sputnik V, seguido de 500.000 de la china Sinopharm, donadas por Beijing.