Venezuela: crece tensión en oposición por gobierno interino

CARACAS (AP) — La tensión en la Asamblea Nacional de Venezuela electa en 2015 se elevó en las últimas horas luego de que Juan Guaidó, líder opositor a cargo del gobierno interino, postergó el debate previsto para el jueves en el que estaba en serio riesgo de perder el interinato.

Las facciones de los partidos Acción Democrática, Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo -principales impulsores de la eliminación del gobierno interino- reclamaron no haber sido consultados para postergar el debate y pidieron que se lleve a cabo. Una semana atrás dichas fuerzas políticas lograron reunir 72 votos a favor de la eliminación, mientras que Guaidó sumó 23 votos. Resta una segunda discusión para que la decisión se concrete.

El jueves, durante una reunión virtual pública, los jefes de fracción de Un Nuevo Tiempo y Primero Justicia, Nora Bracho y Alfonso Marquina, pidieron a Guaidó y a la junta directiva una reunión inmediata en la que se convoque la sesión oficial para el viernes. “Estamos obligados a respetar las garantías democráticas... no sigamos actuando como aquellos que tanto criticamos”, reclamó el exdiputado Marquina haciendo referencia a la decisión de Guaidó, a la que tildó de “unilateral”.

Más tarde, Guaidó cedió y convocó una sesión oficial de la Asamblea opositora para el viernes. Sin embargo, exhortó a los partidos que ostentan las mayorías a que reconsideren su postura: “Ustedes tienen los votos para destruir la figura de la presidencia interina o para preservar y designar una nueva directiva el 5 de enero".

Guaidó advirtió que las competencias y responsabilidades del gobierno interino ”no pueden ser evadidas o delegadas”.

La figura del gobierno interino fue creada en 2019 por la Asamblea opositora que no reconoció las elecciones presidenciales de 2018 en las que Nicolás Maduro conservó el poder. En ese momento el interinato, asumido por Guaidó, logró el respaldo de más de 50 países, incluido Estados Unidos y naciones de Latinoamérica y Europa. Pero con el pasar de los años el apoyo internacional ha menguado.

Los partidos que buscan el fin del gobierno interino reclaman que esa figura falló en su propósito de lograr una transición democrática luego de cesar “la usurpación” del poder que le reclaman a Maduro, a quien tildan de ”dictador”.

Al acabar con la figura del gobierno interino los partidos proponen la creación de una comisión que permita continuar administrando los activos estatales en el exterior con las juntas ad hoc del Banco Central de Venezuela y de la estatal petrolera PDVSA, manteniendo así el control de la refinería Citgo, basada en Houston.

La exdiputada Bracho abogó el jueves por un “cambio de rumbo” con el que se preserven los activos y reclamó la ausencia de rendición de cuentas de Citgo por parte de Guaidó: “Ha sido una caja negra, donde no tenemos información de qué sucede allí”.

Guaidó alertó que acabar con la figura del gobierno interino podría derivar en el riesgo de perder los activos que podrían terminar en manos de Maduro. En ese escenario es clave el gobierno de Estados Unidos, que aún reconoce a Guaidó.

Brian Nichols, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, dijo en una reciente entrevista a NTN24 que van a seguir las “indicaciones” de la oposición venezolana luego de ver qué forma va a tomar el gobierno interino.

“Podría modificarse esa figura sin cambiarse lo demás, pero también la existencia del gobierno interino no es la única cosa que impide el acceso a recursos al régimen de Maduro, es una situación legal complicada”, aseguró Nichols.

La exdiputada Bracho especificó que desde la oposición han mantenido conversaciones con gobiernos aliados -sin especificar cuáles- y que la mayoría estarían dispuestos a respaldar cualquier decisión que tome la Asamblea de 2015 apoyando su “lucha por la democracia”.

En las últimas semanas Maduro ha recuperado el reconocimiento diplomático de su vecino Colombia y está próximo a lograrlo con España -que ya anunció un embajador- y Brasil tan pronto asuma Luiz Inácio Lula da Silva el 1 de enero.

La Asamblea opositora continúa funcionando de forma paralela y simbólica pese a que su mandato terminó en 2021 y Maduro recuperó el control de la nueva Asamblea elegida en 2020.