Venezuela: el chavismo instala el nuevo Parlamento y la oposición sesiona en paralelo

LA NACION
·4  min de lectura

CARACAS.- La nueva Asamblea Nacional asumió hoy en Venezuela e inauguró sus sesiones con una amplia mayoría de legisladores chavistas, aunque en paralelo la oposición reafirmó la continuidad del anterior Parlamento, que ratificó como legítimo representante del país.

Con una ofrenda floral e imágenes en recuerdo del prócer Simón Bolívar y del fundador del actual movimiento en el gobierno, Hugo Chávez, los diputados afines al presidente Nicolás Maduro tomaron posesión del Legislativo.

Coronavirus: las clínicas privadas de Brasil negocian por 5 millones de dosis de la vacuna india

El cambio en la Asamblea Nacional, que preside el exministro de Comunicación Jorge Rodríguez, marca una consolidación del poder de Maduro, que a comienzos de 2019 parecía vulnerable cuando Estados Unidos y decenas países reconocieron a Juan Guaidó como líder legítimo del país.

Los accesos al Palacio Legislativo en el centro de Caracas estuvieron rodeados de policías, con pocas personas circulando y los negocios cerrados. Los diputados oficialistas ingresaron a media mañana a la sede de la Asamblea Nacional para la toma de posesión. La policía incluso rodeó la residencia particular de Guaidó.

"Estamos obligados al exorcismo" tras los cinco años del Parlamento opositor, lanzó Rodríguez tras ser electo por aclamación como presidente de la cámara. "Muy temprano rociamos con agua bendita cada rincón de las paredes", añadió con ironía.

Rodríguez aseguró que "no puede haber perdón con olvido" o "reconciliación con amnesia" en relación al período anterior de la Asamblea, en la que Guaidó se proclamó presidente encargado e impulsó una avalancha de sanciones para forzar la salida de Maduro.

Los legisladores opositores realizaron en tanto una sesión paralela en otro lugar, aunque se desconoce el sitio exacto y gran parte de sus participantes se conectaron online.

Guaidó denunció allí que la instalación del Legislativo chavista tendrá el mismo resultado de la Asamblea Constituyente, una instancia 100% oficialista conformada en su momento para suplantar al Parlamento de mayoría opositora y que fue desconocida desde el principio por varios gobiernos occidentales.

Casi libre del coronavirus, Nueva Zelanda disfruta el verano como si fuera 2019

La oposición no participó de las elecciones legislativas del 6 de diciembre por considerar que no tenían garantías, y reformó un estatuto de transición para extender su mandato por un año y operar mediante una comisión especial de diputados.

"La dictadura apostó que nos íbamos a ir del país y la respuesta es sencilla, aquí estamos, aquí está el Parlamento defendiendo la Constitución", dijo Guaidó. "Estamos muy agradecidos con lo que han hecho muchos países, pero no es suficiente. Aún siguen muriendo niños, nuestros enfermos por falta de medicina, la migración seguirá creciendo si no resolvemos el problema interno", añadió.

"Queremos que nos apoyen hasta conseguir elecciones presidenciales y legislativas libres para que se restablezca nuestra democracia. Ya basta", expresó por su parte Juan Pablo Guanipa, que fue ratificado como primer vicepresidente de la Asamblea.

Estados Unidos, a través de su embajada virtual en Venezuela, rechazó firmemente "la farsa juramentación de la mal nombrada Asamblea Nacional", y denunció a los "cuerpos de seguridad infames que sirven al régimen" por el asedio a Guaidó y a otros diputados.

El boicot opositor a las elecciones facilitó una amplia victoria del PSUV y sus aliados, que ocuparán 256 de los 277 escaños del Parlamento. Los comicios dejaron, además, otro resultado significativo: cerca del 70% del padrón electoral no votó.

El fin del Parlamento opositor coincide con el ocaso de la presidencia estadounidense de Donald Trump, principal aliado de Guaidó. "Se acaba la era Trump y vamos a ver cómo reacciona esa parte de la oposición", dijo Maduro en una reciente entrevista transmitida por la cadena de televisión Telesur.

Agencias AFP, AP y Reuters