Venezuela apresa a dos activistas opositores, familiares denuncian tortura

Por Eyanir Chinea y Diego Oré
Un seguidor de la oposición sostiene un cartel con una imagen del líder encarcelado Leopoldo López en la que se lee "No más presos políticos" y "No más dictadura" durante una manifestación en contra del Gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro, en Caracas, Venezuela, 15 de abril de 2017. REUTERS/Carlos Garcia Rawlins

Por Eyanir Chinea y Diego Oré

CARACAS (Reuters) - Una corte penal de Caracas ordenó la detención preventiva de dos dirigentes juveniles opositores quienes, según su defensa, están siendo acusados injustamente de actos violentos en una protesta antigubernamental y han sido víctimas de tortura por parte de las autoridades.

El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela informó el martes en un comunicado que la detención se hizo a solicitud de la Fiscalía por "la presunta comisión de los delitos de instigación pública y agavillamiento".

Los gemelos Francisco José y Francisco Alejandro Sánchez, de 22 años, militantes del partido Primero Justicia, fueron detenidos el jueves pasado por el servicio de inteligencia, Sebin, y recién el sábado sus familiares y -defensores pudieron verlos.

Mientras dure la investigación de la causa, los estudiantes universitarios estarán recluidos en la peligrosa y atiborrada cárcel de Tocorón, en el estado central de Aragua, según el máximo tribunal.

Los abogados defensores dijeron a Reuters que, según la acusación, fueron capturados en flagrancia cuando lanzaban piedras a una patrulla del Sebin durante una protesta en contra del Gobierno del presidente Nicolás Maduro, como las que desde marzo han encendido los ánimos en el país petrolero.

Sin embargo, su defensa y familia alegan que cuando los jóvenes fueron detenidos en Caracas no estaban protestando y que son víctimas de un juicio político del gobierno socialista que busca amedrentar a sus críticos.

"Fueron apresados cuando iban saliendo de la casa de su novia. Salían de almorzar e iban a buscar su carro para venirse a su casa", relató a Reuters su padre, José Sánchez, abogado de 58 años, que también forma parte de su defensa. "En ese momento, en esa zona, no existía ninguna protesta".

El domingo, horas antes de la primera audiencia de los hermanos Sánchez, el propio Maduro presentó en televisión varios videos con delaciones de detenidos en las protestas, argumentando que los manifestantes comenten actos de "terrorismo" con el fin de derrocarlo por la vía violenta.

En uno de los videos se escucha la voz de Francisco Alejandro confesando que era parte de un plan para "prender Caracas" ordenado por cuatro diputados del partido.

"TORTURA"

La imagen y el sonido de los videos están editados y la cara de Sánchez difuminada. La defensa comprobó la legitimidad del audio, pero dijo que fue logrado bajo coerción. "Estuvo tres días con un brazo esposado a un tubo: no se podía acostar", dijo a Reuters su abogado Joel García.

"Recibió tortura psicológica: le ponían armas en la cabeza, diciendo que lo iban a matar, a su familia, que iban a violar a su novia, que iban a matar a su hermano que lo tenían en otro calabozo", denunció.

La defensa aclaró, no obstante, que los videos no forman parte de las pruebas presentadas por la fiscalía en su contra.

El Defensor del Pueblo, Tarek Saab -encargado de velar por los derechos humanos-, dijo el fin de semana que los hermanos recibieron asistencia médica. A una solicitud de comentarios de Reuters, la Defensoría respondió que Saab "no estará dando declaraciones de ese caso mientras se realicen las investigaciones pertinentes".

El Gobierno de Venezuela ha sido denunciado ante la Corte Penal Internacional, con sede en La Haya, por cometer actos de tortura sistemática en los últimos 15 años. La activista Tamara Suju, abogada que lleva la querella, dijo el martes que a las denuncias se había sumado el caso de los gemelos Sánchez.

"Cuando a ellos les dijeron que se iban para Tocorón, una cárcel extremadamente complicada, mis hijos se estaban riendo porque decían que cualquier cosa era mejor que el Sebin", se lamentó su papá.

(Editado por Gabriela Donoso y Silene Ramírez)