"Es fascinante tener de vecino al presidente (electo) de Estados Unidos"

Agencia EFE
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Wilmington (EE.UU.), 7 nov (EFE News).- Thee Kallos está emocionada, sus lágrimas casi rebosan sus pequeños ojos marrones y brillantes mientras posa haciendo el símbolo de la victoria junto al cartel electoral de apoyo al demócrata Joe Biden que ella misma colocó junto a la carretera, a tan solo 300 metros de la vivienda del desde hoy presidente electo de Estados Unidos.

"Es fascinante tener de vecino al presidente (electo) de Estados Unidos y no me importa ninguno de los inconvenientes que pueda tener. Es un gran honor, en un estado pequeño como Delaware y haberlo visto crecer", asegura Kallos mientras mantiene a su pequeña mascota entre sus brazos.

A pocos metros del cartel dos coches patrulla de la policía cortan el paso para proteger la casa del futuro presidente cuya victoria espera proclamar hoy en el "Chase Center" de Wilmington, en el mismo lugar donde estos días ha estado llamando a la calma y a la unidad y pidiendo paciencia para esperar al anuncio de resultados concluyentes.

"¡JOE HA GANADO!"

Kallos confiesa que mientras paseaba a su perro se enteró de los resultados finales, que el presidente Donald Trump ha prometido disputar al recurrir en los tribunales, por los gritos de varios vecinos: "¡Joe, Joe ha ganado, Joe ha ganado!".

"Tienes que hacerte una foto de la victoria junto a tu cartel", cuenta Kallos que le dijo Steve, otro vecino de la zona que la acompaña y que la trajo hasta aquí para inmortalizar el momento.

Confiesa que todavía no se lo puede creer, que ha estado desde la jornada electoral del martes en vilo, sin poder dormir y evitando escuchar, leer o ver las noticias.

"Realmente no quería poner la televisión, porque solo quería esperar a que todo saliera bien. Estoy emocionada", dice a Efe antes de expresar su deseo de que el "país pueda curarse", el mismo que repiten muchos de los seguidores de Biden, que acusan a Trump de haber radicalizado el país y de haberlo envenenado con un discurso hostil y racista.

Entre árboles vestidos con los tonos otoñales de un sábado soleado, Kallos explica que es el mismo cartel azul que colocó en su jardín cuando vivía en otra zona de la ciudad coincidiendo con la nominación de Biden como candidato a la vicepresidencia en la carrera electoral que en 2012 ganó Barack Obama (2009-2017).

"Y luego, cuando me mudé aquí, puse esta señal para darle la bienvenida después de su presidencia y ahora aquí estamos de nuevo", dice antes de mirar el letrero azul con el nombre del nuevo presidente, antes de concluir: "Ahora es como un símbolo de la victoria".

Un símbolo al que minutos después de conocerse los resultados se acercan algunas vecinas y vecinos, como Susan, Joan y Cheston, que se fotografían eufóricos junto al cartel.

LÁGRIMAS DE ALEGRÍA EN WILMINGTON

Susan, que lleva 20 años viviendo en el vecindario, confiesa que no pudo contener las lágrimas cuando escuchó la noticia.

"Lloré, estaba tan emocionada, estoy tan emocionada. Los últimos cuatro años han sido espantosos para nuestro país. Creo que el presidente es racista. Creo que ha estado preparando estas terribles acusaciones de fraude, que son ridículas. Y realmente destrozó nuestro país", dice a Efe.

Susan, que asegura que una botella de champán le espera en la nevera para celebrar la victoria, confiesa que ahora espera "reconciliación y alguien que realmente lea los materiales y escuche a los expertos antes de tomar una decisión definitiva".

Pero la vida también continúa y justo enfrente de donde varias personas se concentran y algunos medios empiezan a llegar, Kelly y su marido terminan de arreglar algunos faros y farolas del acceso que lleva a su chalet, situado "a tiro de piedra" de la casa de Biden.

Llevan solo tres años viviendo en la zona y no conocen personalmente a Biden, pero aseguran que están contentos de que haya ganado, aunque esperan que las cosas no cambien mucho en la zona, aunque son conscientes de que, al menos, hasta que en enero Biden se mude a la Casa Blanca, será uno de los centros de poder del país, bajo medidas de seguridad excepcionales.

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