Verdades y mentiras sobre la variante sudafricana del coronavirus

Javier Peláez
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Sanitarios de Johannesburgo asistiendo a un contagiado en el barrio de Lenasia. Sudáfrica es el país más afectado del continente en esta segunda ola de coronavirus | imagen Michele Spatary
Sanitarios de Johannesburgo asistiendo a un contagiado en el barrio de Lenasia. Sudáfrica es el país más afectado del continente en esta segunda ola de coronavirus | imagen Michele Spatary

El año 2020 se convirtió, de manera inesperada, en todo un cursillo acelerado de virología y biotecnología para todos. Conceptos científicos como curva de contagios, número básico de reproducción (R0), carga viral o zoonosis se han terminado convirtiendo en un glosario familiar durante los últimos meses, y nos hacen más sencillo entender las próximas etapas de esta pandemia. Ahora sabemos bien que los virus mutan, de hecho es su característica principal y algunos expertos lo explican claramente diciendo que “viven mutando”. Estas mutaciones son simples errores al copiarse. El coronavirus posee un genoma ARN con una enzima (ARN polimerasa) que se encarga de copiarlo. No obstante, no es demasiado eficaz y en este proceso se introducen frecuentemente errores en cada copia a los que llamamos mutaciones. Por otro lado, los coronavirus poseen otra enzima que repara algunos de los errores que introduce su ARN polimerasa, por lo que suelen ser más estables que otro tipos de virus. En concreto, el coronavirus SARS-CoV-2 acumula una media de dos mutaciones al mes, y desde el inicio de esta crisis sanitaria en Wuhan, hemos conseguido detectar algunas de estas variantes, cada una con ligeras diferencias respecto al genoma originario.

La más conocida de estas mutaciones es la denominada D614G, detectada en algunos puntos de Europa y Estados Unidos allá por el mes de junio del año pasado. España también tuvo su propia variante del coronavirus SARS-CoV-2 llamada 20A.EU1. En diciembre, los virólogos expresaron sus preocupaciones con la conocida como “variante inglesa” (en realidad VUI 202012/01) y, en los últimos días la protagonista es la mutación N501Y, a la que además le ha salido una prima cercana, la variante sudafricana” (501.V2).

Comencemos por las buenas noticias… son noticias aún muy recientes y por tanto las tomaremos con prudencia, pero reconociendo que son esperanzadoras: La vacuna de Pfizer/BioNTech contra la COVID-19 parece funcionar frente a todas estas mutaciones y variantes, según un estudio de laboratorio que acaba de publicar la propia farmacéutica. El comunicado viene de fuentes oficiales de Pfizer/BioNTech, aunque el estudio aún no ha sido revisado por pares, ni publicado en ningún journal. Las últimas mutaciones detectadas podrían ser responsables de una mayor transmisibilidad del virus y el temor de que pudieran afectar a la eficacia de los anticuerpos provocados por la vacuna era lógico. Sin embargo, este estudio realizado por Pfizer en colaboración con investigadores de la Universidad de Texas parece indicar que la vacuna es eficaz frente a las mutaciones detectadas y, también frente a la N501Y. “Hasta ahora hemos probado con 16 mutaciones diferentes y ninguna de ellas ha tenido un impacto realmente significativo en la vacuna. Esa es la buena noticia”, afirma el investigador de Pzifer, Phil Dormitzer, que también recuerda que “esto no significa que la mutación 17 no lo tenga”. Parece que una de las principales dudas se ha resuelto en apenas unos días.

Un comunicado de la farmacéutica Pfizer anuncia que su vacuna es efectiva frente e las variantes conocidas del coronavirus (incluyendo las variantes inglesas y sudafricana) | imagen Jeff Christensen/Reuters
Un comunicado de la farmacéutica Pfizer anuncia que su vacuna es efectiva frente e las variantes conocidas del coronavirus (incluyendo las variantes inglesas y sudafricana) | imagen Jeff Christensen/Reuters

La variante “sudafricana” 501.v2

“Variante y cepa” son también dos términos que ya forman parte de nuestras vidas, sin embargo no son conceptos sinónimos, por lo que resulta fácil confundirse y usarlos de manera errónea. Tal y como explica Ignacio López-Goñi, Catedrático de Microbiología en la Universidad de Navarra, variante implica diferencias en la secuencia del genoma, debido a mutaciones. Cepa es una variante en la que se demuestran cambios en su biología (antigenicidad, transmisibilidad, virulencia, etc.), así que de momento nos referiremos a ellas como “variantes”, no cepas.

La variante que ha aparecido con fuerza en los medios estos últimos días y que popularmente se ha denominado como “sudafricana” en realidad pertenece al linaje B.1.1.7, un grupo filogenético que ha conseguido transmitirse rápidamente por el sureste de Inglaterra. La detectamos hace ya varios meses, en septiembre de 2020, y es actualmente la más preocupante ya que los modelos de genética de poblaciones apuntan a que se propaga un 56% más rápido que otros linajes. No hay evidencias de que sea más letal que otras variantes ya conocidas, sin embargo su mayor facilidad de contagio la ha convertido en un duro adversario que está causando estragos en diferentes países. “Controlar este tipo de variantes más transmisibles, además de mascarillas, distancia social y limitación de reuniones, probablemente requerirá medidas más restrictivas”, explica López-Goñi.

Ocho de las mutaciones de este linaje B.1.1.7 se encuentran en el gen de la glicoproteína S, y el nombre de variante N501Y viene de la sustitución de una asparragina (N) por una tirosina (Y) en la posición 501 en la zona de unión al receptor. Esta mutación N501Y se está extendiendo rápidamente en Sudáfrica en una versión denominada “variante 501.V2” y parece ser entre un 40% y un 70% más transmisible.

Esta nueva variante 501.V2 se identificó por primera vez a mediados de diciembre en la bahía de Nelson Mandela, pero se ha extendido rápidamente por el resto del Cabo Oriental y hasta el Cabo Occidental y KwaZulu-Natal. En la actualidad representa ya el 90% de las secuencias analizadas en Sudáfrica, según publicó la Plataforma de Secuenciación e Innovación de Investigación Kwazulu-Natal en Durban. Su mayor transmisibilidad la ha convertido en la variante más preocupante y el departamento de Salud de Sudáfrica indicó que el mayor ritmo de propagación de esta variante podría estar impulsando una nueva oleada en el país.

No sabemos con certeza si está asociado con una carga viral más alta, pero algunos de los recientes hallazgos sugieren que ese podría ser el caso. Las autoridades sanitarias de Sudáfrica publicaron una serie de preguntas y respuestas, pero reconocen que “necesitamos recopilar más información para ayudarnos a comprender esto. En general, hay alguna evidencia de que esta nueva variante podría transmitirse más fácilmente que otras variantes, aunque el mecanismo de esto aún no se ha resuelto por completo”.

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Referencias científicas y más información:

Lauring AS, Hodcroft EB. “Genetic Variants of SARS-CoV-2—What Do They Mean?” JAMA. Published online January 06, 2021. DOI:10.1001/jama.2020.27124

Michael Erman “Pfizer/BioNTech vaccine appears effective against mutation in new coronavirus variants –study” Reuters

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