Varados en el exterior por el coronavirus: ¿cuándo el Gobierno comenzará a repatriar a los argentinos?

A menos de 24 horas de que el gobierno argentino resolviera ampliar el cierre de fronteras que regía desde el 16 de marzo último "a las personas residentes en el país y a los argentinos y las argentinas con residencia en el exterior" a través de la totalidad de los pasos internacionales, puertos, aeropuertos y centros de frontera, se está planificando la repatriación de los argentinos que se encuentran en el exterior.

Días atrás, el presidente Alberto Fernandez había anunciado que el regreso de los ciudadanos argentinos que están en el exterior y quieren volver al país quedará "suspendido" hasta tanto la pandemia de coronavirus "se haya vuelto manejable".

"Salvo algún caso excepcional, van a tener que esperar el momento del regreso. Por ahora, los regresos están suspendidos y las entradas por las fronteras terrestres también", aseguró el Presidente.

Fernández advirtió que el gobierno argentino "está tratando de reglamentar los ingresos de mayores de 65 años, que son los más vulnerables en esta pandemia" que afecta al mundo.

"El resto, que espere un poco. Ya los iremos a socorrer cuando el riesgo sea manejable", aseveró Fernández.

Según se estima, luego del 31 de marzo podrían ingresar algunas personas con prioridades especiales, como es el caso de embarazadas, personas mayores de 65 años, niños, enfermos crónicos y personas con una situación económica complicada.

El Ministerio de Salud nacional determinará, según las condiciones de riesgo médico y sanitario, las prioridades, como es el caso de embarazadas, menores y mayores de 65 años . Pero además la Cancillería intervendrá para informar sobre los que se encuentran con problemas económicos y que ya no pueden seguir sosteniéndose.

En cuanto a Transporte, mediante Aerolíneas Argentinas, dispondrá de las medidas logísticas para traerlos al país.

En el reciente DNU, se establece también que la Cancillería adoptará "a través de las representaciones argentinas en el exterior, las medidas pertinentes a efectos de facilitar la atención de las necesidades básicas de los nacionales argentinos o residentes en el país que no pudieran ingresar al territorio nacional", hasta tanto puedan hacerlo.

El marco de este DNU son las medidas que viene tomando la Argentina luego de haber sido declarada pandemia el coronavirus, por parte de la Organización Mundial de la Salud.

El ministerio de Salud ya había establecido la prohibición de ingreso al país por un plazo de 30 días de las personas extranjeras no residentes que hubieren transitado por "zonas afectadas" en los 14 días previos a su llegada.

Tampoco podían entrar al país extranjeros no residentes, antes de decretarse el aislamiento social, preventivo y obligatorio, a partir del 20 de marzo y hasta el 31 del corriente mes, pudiéndose ampliar este plazo según las consideraciones de la autoridad sanitaria ante la situación epidemiológica del país.

Estas medidas, indica el decreto, "resultan las imprescindibles, razonables y proporcionadas con relación a la amenaza y el riesgo sanitario que enfrenta el país" y "obedece a la necesidad imperiosa de resguardar, tanto a quienes se encuentran en el territorio nacional de la propagación del coronavirus COVID-19".

Finalmente, también recuerda que "la evolución de la situación epidemiológica exige que se adopten medidas rápidas, eficaces y urgentes, por lo que deviene imposible seguir los trámites ordinarios para la sanción de las leyes".

El ministro de Defensa, Agustín Rossi, se refirió a esta situación y advirtió: "Vamos a ir regulando los que entran a medida que se vaya evaluando la situación en el país. Su ingreso dependerá de si el sistema de salud pública puede absorberlos. No queremos que esto genere que tengamos que enfrentar a la pandemia con complicaciones".

Para el Gobierno, este operativo que se dará después del 31 de marzo es para los 10.000 argentinos varados en el exterior antes del 12 de marzo, cuando el Presidente advirtió que se iban a cerrar fronteras, cancelar vuelos y suspender clases por la pandemia, tras lo cual 30.000 argentinos viajaron igual, quienes ahora no tendrán prioridad en la vuelta.