Varados: descontento e incertidumbre por la falta de definición oficial sobre los vuelos a partir del 13 de julio

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Llegan a Ezeiza pasajeros que estaban en el exterior
Gerardo Viercovich

A dos días de que venza la decisión administrativa 643/2021, que dispuso el cupo de ingreso de 600 pasajeros internacionales diarios que se traducen en dos o tres vuelos que arriban a Ezeiza, las líneas aéreas aún no cuentan con los vuelos aprobados por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) para después del 12 de julio. En este sentido, desde las compañías dijeron que “la imprevisibilidad afecta a los argentinos y residentes varados en el exterior y redunda en un incremento de costos para las empresas” por multas, además de que están movilizando aeronaves que van a la mitad de su capacidad con los mismos costos.

“La norma termina el 9 de julio en lo estricto y no hay nada formal. Pedimos previsibilidad. A nosotros nadie nos dijo si ahora empezamos con un cupo de 700, 900 o 1200 y hasta no tener ese documento no podemos pensar en vender o embarcar más gente que la que embarca hoy”, afirmó Felipe Baravalle, director ejecutivo en la Cámara de Compañías Aéreas en Argentina (Jurca), en diálogo con LA NACION.

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Por otro lado, dijo que este esquema “de imprevisibilidad” incrementa los costos. “Con este cupo se canceló la reunificación familiar. Es decir que si un argentino regresa de afuera, pero su hijo tiene otra nacionalidad, le cobran una multa de $9000 a la persona y una de entre $300.000 a $400.000 a la aerolínea. La línea aérea viene con la mitad de pasajeros y la multás con eso”, aseguró.

Por otro lado, cuando ANAC cambia los horarios de los vuelos, se suman multas del exterior por las reprogramaciones, porque en Europa los aeropuertos cierran a las 23. “Hay multas de acá, multas de allá y las compañías vienen con la mitad de los pasajeros teniendo que abonar lo mismo para llenar el tanque del avión”, agregó.

Pero, más allá de esto, apuntó a “situaciones de presión inentendibles” de las que estarían siendo objeto las tripulaciones de los aviones al arribar. “Hay aerolíneas a las que les mandaron gente de prefectura al hotel para chequear que estuvieran ahí. Los de Migraciones no van a constatar que la gente esté haciendo la cuarentena en su casa con gente armada. Hay cosas raras”, sumó.

Desde la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA, por sus siglas en inglés), en tanto, siguen insistiendo en que el Gobierno debe levantar los cupos de pasajeros para los vuelos internacionales.

“Seguimos sin saber qué va a pasar la próxima semana, cuando la restricción actual acabe. Queremos reiterar que esta incertidumbre sigue afectando a los argentinos y residentes varados y a las aerolíneas que deben operar los vuelos para traer a estas personas de vuelta. Insistimos en la necesidad de reunirnos con el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, quien toma las decisiones finales en este sentido”, dijeron ayer tras la reunión con la titular de la ANAC, Paola Tamburelli, y el secretario de Planificación, Gastón Jaques.

El encuentro duró solo 10 minutos y estuvieron ausentes los máximos responsables de ambos lados. De parte del gobierno no estuvo Cafiero, como solicitan IATA y Jurca, pero tampoco el ministro de Transporte, Alexis Guerrera. De parte de la Asociación no se presentó Peter Cerdá, vicepresidente regional de IATA para las Américas.

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