Vandalismo, otra vez en esculturas de Paseo de la Reforma

·3  min de lectura

CIUDAD DE MÉXICO, diciembre 31 (EL UNIVERSAL).- A plena luz del día y ocultos tras las vallas que rodean el conjunto escultórico de Cuauhtémoc, en la avenida Paseo de la Reforma, tres hombres vandalizaron el martes el monumento, inaugurado en 1887. Este atentado al patrimonio histórico y cultural no es un hecho aislado, es parte de una cadena de destrucción y robo de esculturas, jarrones y estatuas a lo largo de dicha avenida y en otras zonas cercanas al Centro, que tiene años de cometerse.

El gobierno de la ciudad informó que el martes, luego de una denuncia ciudadana, tres hombres fueron detenidos, sorprendidos cuando cortaban con seguetas las figuras de bronce, y que alcanzaron a mutilar las patas delanteras de uno de los ocho felinos del conjunto y a otro le desprendieron la mayor parte del cuerpo. Los uniformados recuperaron ocho fragmentos de las dos esculturas que fueron entregados a especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBAL) que iniciaron los procesos para la restauración del monumento a Cuauhtémoc, y con miras al proceso en contra de los autores del delito por daño a la obra, que es patrimonio histórico.

Como ha reportado EL UNIVERSAL, sobre Paseo de la Reforma fueron colocadas 77 estatuas de personajes de relevancia histórica, así como grandes jarrones también hechos de bronce. Sin embargo, 10 de las esculturas ya no están y varias bases han sido dañadas; algunos jarrones fueron removidos o les quitaron partes. Las esculturas han sufrido intentos de robo en otros casos, y sus placas informativas se esfumaron.

Las obras hoy desaparecidas representaban a personalidades como el doctor Rafael Lucio; esta escultura fue sustraída con todo y pedestal en enero de 2011. Otras piezas faltantes son las de Eustaquio Buelna, Jacinto Pat, Manuel Álvarez, Antonio Carbajal, Manuel Payno, Ignacio Mejía, Melchor Ocampo, y Erasmo Castellanos. En la mayoría de los casos las autoridades desconocen la fecha de desaparición de las obras.

Patrimonio

El monumento a Cuauhtémoc fue erigido por iniciativa de Vicente Riva Palacio, ministro de Fomento durante el gobierno de Porfirio Díaz, para honrar al último de los emperadores mexicas, por lo que se convocó a escultores y arquitectos a realizar el proyecto. El ganador fue el arquitecto Francisco M. Jiménez, quien propuso para el monumento varios elementos de la arquitectura prehispánica de México, inspirados en las antiguas construcciones de Uxmal, Mitla y Palenque.

El complejo escultórico se encuentra rematado por una estatua de Cuauhtémoc, obra del escultor mexicano Miguel Noreña, quien también diseñó los demás elementos que integran el monumento, especialmente los ocho leopardos de bronce y las lápidas que conmemoran eventos importantes de la vida del emperador.

La primera piedra del monumento fue colocada el 5 de mayo de 1878 y sería inaugurado el 21 de agosto de 1887, pero con motivo de la reconstrucción total de Paseo de la Reforma en 1949 fue trasladado al cruce con Avenida de los Insurgentes. Fue hasta 2004 que el complejo escultórico dedicado a Cuauhtémoc regresó a su antiguo y original sitio.