Vacunas: ¿Quedarán obsoletas si muta el coronavirus?

Alejandro Horvat
·4  min de lectura

Los gobiernos y laboratorios privados que están detrás de las vacunas que buscan neutralizar al coronavirus, publicaron la eficacia del producto que están desarrollando. Algunas fueron aprobadas por los organismos de control de países como Estados Unidos, que ya iniciaron la campaña de vacunación. Todas estas vacunas luchan contra la proteína Spike, que se encuentra en la superficie del virus y es la que le permite ingresar a las células que luego infecta. Pero estas vacunas en desarrollo ¿serán efectivas contra todas las cepas del virus? Si hubiera una mutación del virus, como sucedió recientemente en el Reino Unido, ¿quedarán obsoletas?

Coronavirus: La nueva cepa, bajo la lupa de virólogos argentinos

Para dar una respuesta rápida, los especialistas consultados por LA NACION indicaron que las vacunas serían efectivas contra todas las cepas de coronavirus que hoy se conocen, pero, al igual que pasa con el virus de la gripe, existe la incertidumbre frente a lo que pueda suceder con futuras mutaciones. Por ejemplo, en 2009, el virus de la gripe mutó de una manera que generó la pandemia de Gripe A (H1N1).

En Gran Bretaña, están intentando establecer si la rápida propagación del virus en el sur del país está relacionada con mutaciones de la cepa. "Se están realizando esfuerzos para confirmar si alguna de estas mutaciones está contribuyendo o no a una mayor transmisión", dijeron en un comunicado investigadores del Consorcio Covid-19 Genomics UK (COG-UK).

La nueva variante, que los científicos británicos han denominado "VUI-202012/01", incluye una mutación genética en la proteína Spike que, en teoría, podría hacer que el Covid-19 se propague más fácilmente entre las personas.

No obstante, indicaron los científicos británicos, no hay pruebas de que la variante tenga más probabilidades de causar infecciones graves o que haga que las vacunas sean menos efectivas, pero admitieron que es necesario realizar otros estudios para conocer más a esta nueva cepa.

"Hoy por hoy las mutaciones parecen ser no estructurales, es decir que no cambian la estructura de la proteína y el lugar donde se recepciona, o sea que no hay posibilidades de que quede obsoleta la vacuna. Y si existiera un cambio severo en el coronavirus que conocemos hoy, se trabajaría a partir de las vacunas que estamos desarrollando", señala Eduardo López, infectólogo y asesor presidencial durante la pandemia.

Además de la nueva cepa que investigan los británicos, el especialista dice conocer tres mutaciones del coronavirus, la de España, Italia, Dinamarca y suma otras pequeñas mutaciones en Hong Kong y Corea del Sur.

"Cuando un virus cambia mucho, es ahí cuando se puede producir una pandemia porque es casi como si produjera un virus nuevo. En el caso de la gripe se evalúa que cepa es la que circula y en base a eso se preparan las vacunas, la cepa también puede mutar mientras está circulando. En el caso del Covid-19, las mutaciones que hay son pequeñas y no son estructurales. Por ahora la vacuna no tendría que prepararse de vuelta, pero esto se tiene que monitorear, si hubiera cambios más significativos por ahí habría que preparar vacunas anualmente, como sucede con la gripe", agrega López.

Martín Stryjewski, jefe de internación de Cemic y miembro de la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), explica que la vacuna genera una respuesta de anticuerpos que bloquea la proteína Spike, y que, por el momento, no se conoce una mutación que haga que esos anticuerpos dejen de ser efectivos.

"Las mutaciones que hoy conocemos, en principio, no harían disminuir la respuesta de la vacuna. El virus de la gripe tiene dos proteínas, a diferencia de lo que hasta hoy conocemos del coronavirus, que tiene una sola. Una de las proteínas del virus de la gripe tiene 18 variaciones y la otra, 11, permitiendo distintas combinaciones y obligando a ajustar la vacuna en forma anual según las cepas circulantes en cada hemisferio. Cuando se produjo la pandemia de gripe, en 2009, se dio una combinación de proteínas (H1N1), que no se daba desde la Gripe Española de 1918", sostiene Stryjewski.

Por su parte, Elena Obieta, infectóloga y miembro de la SADI, indica que, si el virus sufriera una mutación, podría mutar en su capacidad de infectividad, es decir, que sea más transmisible que el virus que circula actualmente, o puede mutar y ser más o menos capaz de causar una enfermedad pulmonar grave.

De todas formas, agrega la especialista, respecto de las vacunas, esto no tendría mucha importancia porque todas generan anticuerpos que neutralizan al virus. "Mientras no se modifique sustancialmente la proteína Spike, las vacunas no van a perder su eficacia", concluye.