¿Vacunamos al bebé contra el Covid o esperamos? El dilema que desvela a los padres e inunda el teléfono de los pediatras

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Vacunación infantil
La semana pasada ya se abrió la inscripción para vacunar a esta franja etaria contra el Covid

La noticia le llegó a Sofía Martínez al WhatsApp de las madres del colegio. “Chicas, arranca la vacunación para los más chiquitos. ¿Ustedes qué van a hacer?” La novedad era el anuncio del Gobierno nacional de que a partir de las próximas semanas va a comenzar a vacunarse a los chicos de entre seis meses y tres años, el último grupo poblacional que había quedado al margen de las inmunizaciones, ya que los recién nacidos están cubiertos por la vacuna de la madre.

Desde entonces, Sofía y Martín, su marido, debaten qué hacer con Agustín, que tiene un año. Algo similar ocurre en miles de hogares. Esta vez, la noticia llegó sin polémicas entre los pediatras, ya que la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) se pronunció a favor de la medida e instruyó a los médicos de niños a indicar la vacuna con la confianza de que existen credenciales y estudios que la avalan. Sin embargo, el dilema lo tienen ahora los padres y madres. Y la consulta empieza a llegar a los consultorios. Y a inundar los teléfonos de los pediatras.

“Lo estuvimos conversando mucho entre nosotros y le pregunté a la pediatra de Agus. Ella nos dijo que en principio sí, pero que lo hablábamos en la consulta, que nos toca la semana que viene. La verdad es que nos genera muchas dudas. Es muy chiquito, no va a guardería ni está en contacto con mucha gente fuera de la familia, no viaja en colectivo, nada. Como es una vacuna muy fuerte y como este año recibió un montón de otras vacunas, nos da temor. Vamos a esperar el consejo de la pediatra. Tal vez esperamos un tiempo a ver qué pasa”, dice Sofía.

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El argumento se repite en muchos de los padres consultados por LA NACION. “Nosotros somos re pro vacunas, pero esta en particular, para los bebés nos genera dudas. No sentimos que haya suficiente evidencia para decir que es segura para dársela a nuestra hija”, explica Vera Núñez, mamá de Fiorella, de un año y tres meses.

Apenas se enteró de la vacunación para los más chiquitos, Agustina Mena, mamá de Ángela, de tres años y de Mía, de uno y medio, le mandó un mensaje a su pediatra de cabecera. “¿Qué hago?”. Tenía más temor que certezas. Y más ganas de que le dijera que no que sí. Sin embargo, el médico le dijo que la anotara a Mía, sin dudarlo (Ángela ya recibió la primera dosis al cumplir años). “Cuando abran la inscripción la vamos a anotar. Yo tenía dudas pero el pediatra me dijo que era lo mejor, así que vamos a hacerle caso”, dice.

“Desde la semana pasada comencé a recibir una enorme cantidad de consultas al respecto, tanto en llamadas y por WhatsApp como en la consulta presencial; todos los que tienen bebés de más de seis meses me consultaban. A muchos les habían preguntado sus familiares o amigos qué iban a hacer, o les llegó la información por mail del Gobierno de la Ciudad o de Provincia. A todos les surge la inquietud de si aplicarla o no. La gran mayoría, muy temerosos, con ganas de escuchar que uno les diga que no se la apliquen. Muy poquitos llegan convencidos de dársela. La gran mayoría viene a pedir permiso para no ponérsela, porque tienen muchas dudas al respecto”, explica Rosario Ceballos, pediatra del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y del Centro Meraki de Pediatría Ambulatoria.

Secuelas de la pandemia

Algo similar ocurre en el consultorio de la médica Celeste Celano, jefa del servicio de Pediatría del Sanatorio Modelo de Caseros. “Es todo muy reciente, pero yo les explico a los padres que es muy importante que se las apliquen a sus hijos y les detallo por qué. Si bien los chicos no presentan grandes riesgos y suelen tener pocos síntomas, estamos viendo secuelas de la pandemia, especialmente en la población pediátrica, como ser el Covid prolongado. No son tan infrecuentes los casos de pacientes que varias semanas después de haber cursado la enfermedad continúan con dolores de cabeza, garganta, fiebre, dolor muscular. Esto ya no es por el virus sino por la enfermedad que generó el virus. También han aparecido casos de hepatitis raras y muchos de los pacientes pediátricos compartían como antecedente haberse contagiado Covid en el último tiempo y también no estar vacunados. Entonces, pensemos que los bebes son la única población que había quedado al margen de la vacunación, ya que los menores de seis meses tienen anticuerpos de su mamá”, explica Celano.

“Hay que entender que es importante vacunarlos”, agrega.

Que es una vacuna nueva, que es fuerte, que son muy chiquitos, que ya están protegidos por la lactancia, que mejor esperar a ver qué pasa. Esos son algunos de los cuestionamientos que por estos días se hacen padres y madres de los chicos más chiquitos y que los pediatras deben despejar.

Desde la Sociedad Argentina de Pediatría explican que la recomendación de la entidad científica es que todos los chicos de esta edad se vacunen. “Después de analizar la evidencia y los estudios que acompañan a esta vacuna, decidimos emitir un documento recomendando a los pediatras argentinos indicar la vacuna contra el Covid a sus pacientes más pequeños. Queremos ser claros para que no existan dudas. Y a los padres les decimos que si ellos se sienten intranquilos que lo consulten con su pediatra, que va a saber orientarlos”, explica directora del Comité de Infectología de la SAP, Gabriela Tapponier.

“Pero pueden estar tranquilos de que esta es una vacuna segura. Y que si bien son pocos los casos pediátricos, han aparecido últimamente asociados a bebés cuyas madres no completaron el esquema o no estaban vacunadas”, agrega.

“Los padres pueden tener la tranquilidad de que hay estudios que demuestran que es segura y eficaz. Hay que tener en cuenta de que los chicos están recuperando su actividad a pleno y es importante darles protección. Era el único grupo que quedaba sin vacunar. Y se sabe que, al igual que con el virus de la gripe, las enfermedades respiratorias afectan especialmente a los más chiquitos. Por eso consideramos que no debe quedar una población susceptible sin vacuna. Sobre todo, que los más chicos no usan barbijo y en ellos el lavado de manos es más complicado”, agrega.

Aunque los adultos de su familia están todos vacunados, con los más chicos fue distinto, explica Evelyn A., de 28 años. A Antonia, que tiene 5 años, sus papás decidieron esperar un tiempo. Y lo mismo van a hacer ahora, con Augusto, de dos años y con Caleb, de uno. “Hasta que alguna entidad, sea obra social, clínicas privadas o centro de vacunación privados den esta vacuna o la respalden nosotros no se las vamos a dar. Necesitamos más seguridades”, explica.

El infectólogo Roberto Debbag, presidente de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, asegura que en las próximas semanas los pediatras cumplirán un rol clave para el control de la enfermedad por Covid. “Se dice que una enfermedad está controlada cuando se completa la inmunización de todo el ciclo de vida. Y hoy justamente hay una población que todavía está descubierta y es susceptible, como los más chicos. Los últimos estudios demostraron que los anticuerpos en los bebés bajan considerablemente al llegar a los seis meses. Además, los primeros meses de vida son esenciales para desarrollar inmunidad. Por eso es necesario. Son vacunas en dosis pediátricas, adaptadas para el tamaño del cuerpo de un bebé. Aunque los pacientes pediátricos no son tantos, se presentaron casos de síndrome multisistémico inflamatorio que aparece a las cuatro o seis semanas del Covid en niños. Todo esto se puede evitar al aumentar la vacunación”, aporta Debbag.

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