Vacunagate: escándalo en Perú por la vacunación de casi 500 funcionarios en secreto

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Esta imagen distribuida publicada por la Presidencia peruana muestra al presidente interino de Perú, Francisco Sagasti, vacunado contra el coronavirus en un hospital militar de Lima el 9 de febrero de 2021
Esta imagen distribuida publicada por la Presidencia peruana muestra al presidente interino de Perú, Francisco Sagasti, vacunado contra el coronavirus en un hospital militar de Lima el 9 de febrero de 2021

LIMA.- El gobierno y la fiscalía de Perú están investigando la vacunación a escondidas con dosis del laboratorio chino Sinopharm a 487 funcionarios de alto rango, en un escándalo que ha costado la renuncia de dos ministras y que podría empañar las compras de fármacos en pleno rebrote de la pandemia.

El presidente Francisco Sagasti afirmó anoche que entre los vacunados figuran la ministra de Salud saliente, Pilar Mazzetti; además de su ministra de Relaciones Exteriores, Elizabeth Astete, que había confesado más temprano el hecho y también dimitió al cargo.

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”Aprovecharon su posición para ser inmunizadas con las vacunas de Sinopharm que llegaron en complemento de aquellas que se utilizaron en los ensayos clínicos en el país”, afirmó Sagasti.

El escándalo se desató luego de que el exmandatario Martín Vizcarra admitió que junto a su esposa fue inoculado en octubre, cuando estaba en el poder, semanas antes de que fuera destituido por el Congreso en un juicio político relámpago. El expresidente alegó que fue “voluntario” en el ensayo de la vacuna china, antes de que la misma recibiera la luz verde el 31 de diciembre, pero la Universidad Cayetano Heredia lo desmintió.

Los ensayos clínicos de Sinopharm en Perú se realizaron entre septiembre y finales del año pasado con unos 12.000 voluntarios, pero los responsables locales del proceso recibieron dosis adicionales al número de participantes. El lote extra fuera de los ensayos fue de 3200 dosis de “vacuna experimental activa” –no placebo– para ser administrados voluntariamente al personal relacionado a la investigación, dijo la universidad Cayetano Heredia en un comunicado.

”Estamos indignados y con un sentimiento profundo de dolor porque estas personas que formaron parte del gobierno de transición faltaron a su deber de servidoras públicas y a su lealtad conmigo”, afirmó Sagasti molesto en su declaración.

No fueron “donaciones”

Sagasti, que asumió al poder a mediados de noviembre tras unas de peores crisis política en años, dijo antes que su Gobierno no participó en la asignación de vacunas adicionales. ”Las decisiones sobre a quien se vacunaba o no se vacunaba con estas dosis de regalo, con estas dosis donadas, era exclusiva de quienes administraban esos ensayos”, manifestó en una entrevista con la estación América Televisión.

Por su lado, la embajada de China en Perú dijo ayer en un comunicado que los ensayos se realizaron “cumpliendo con los trámites requeridos por las autoridades” locales. Asimismo, rechazó los términos como “vacuna de cortesía, donaciones o prebendas” que afirma fueron utilizados por algunos medios de comunicación.

Perú anunció el 6 de enero un acuerdo con el laboratorio chino para adquirir hasta 38 millones de dosis de la vacuna de Sinopharm. El primer lote de 300.000 vacunas llegó al país hace una semana y el martes pasado se inició el programa de inmunización contra el Covid-19 con la aplicación de dosis a un grupo de médicos que son los más expuestos a contraer la enfermedad.

Perú también tiene acuerdos con Pfizer por 20 millones de dosis, con AstraZeneca por 14 millones y con la alianza Covax por 13,2 millones. Asimismo negocia suministros con Johnson & Johnson, Moderna, Novavax, Gamaleya, Sinovac y Curevac.

El ministro Ugarte afirmó que su “preocupación principal” es garantizar la continuidad de las negociaciones. “La relación con Sinopharm es con el gobierno chino, porque es una empresa pública. Creo que eso va a quedar garantizado”, dijo al detallar que espera firmar los próximas días un compromiso de entrega de otras dos millones de vacunas de Sinopharm para marzo.

Trabajadores de salud peruanos de Lima hacen cola para recibir la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus en Lima el 9 de febrero de 2021
Trabajadores de salud peruanos de Lima hacen cola para recibir la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus en Lima el 9 de febrero de 2021


Trabajadores de salud peruanos de Lima hacen cola para recibir la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus en Lima el 9 de febrero de 2021

“No podía caer enferma”

Luego de que el fin de semana estallara el escándalo, el ministro de Salud, Óscar Ugarte, anunció este lunes que el Gobierno abrió una investigación sobre la supuesta vacunación “extraoficial” llevada a cabo por altos cargos, que habrían llegado a una serie de acuerdos con las empresas farmacéuticas para inmunizarse de forma subrepticia.

Según había adelantado horas antes Ugarte a la emisora RPP, “la primera versión en el Ministerio de Sanidad puede ser de entre 15 y 20 vacunados”.

El presidente confirmó que el listado de personas que fueron beneficiadas con la vacuna se enviará a la Contraloría General de la República, a la Fiscalía, a la Procuraduría General del Estado y a la comisión investigadora formada por Ugarte para que se inicien las acciones que correspondan.

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La Fiscal de la Nación, Zoraida Ávalos, abrió por su parte una investigación preliminar contra el exmandatario Vizcarra y “los que resulten responsables del manejo de las dosis de cortesía” de Sinopharm, dijo un portavoz del organismo.

En tanto, el Congreso convocó para hoy a los dos principales investigadores de los ensayos para “esclarecer” la participación de Vizcarra. “No es una cosa menor. Nos toca realizar las investigaciones y los mecanismos legales, como la denuncia constitucional contra el exmandatario”, dijo al respecto la presidenta del Congreso, Mirtha Vásquez.

Vizcarra pidió este lunes “disculpas” a sus compatriotas “por no haber informado de ese hecho en ese momento”, pero insistió en que fue voluntario del ensayo, igual que su esposa y un hermano. ”Me someto a las investigaciones [de la fiscalía] en aras a esclarecer esta situación”, agregó, negando que haya “mentido” o cometiera un delito.

Un trabajador de la salud peruano muestra una dosis de la vacuna Coronavac, durante el primer día de vacunación, en Lima, el 9 de febrero de 2021
Un trabajador de la salud peruano muestra una dosis de la vacuna Coronavac, durante el primer día de vacunación, en Lima, el 9 de febrero de 2021


Un trabajador de la salud peruano muestra una dosis de la vacuna Coronavac, durante el primer día de vacunación, en Lima, el 9 de febrero de 2021

La tormenta política desatada el jueves derivó en huracán el domingo, cuando la canciller Astete reconoció que se había vacunado y dimitió. La funcionaria alegó en una carta que difundió por Twitter el domingo que aceptó la vacuna porque estuvo en contacto con funcionarios locales y diplomáticos extranjeros que resultaron positivos al Covid -19 en diciembre y enero. “Al haber asumido la estrategia de negociación para la adquisición de las vacunas desde finales de noviembre del 2020, no podía darme el lujo de caer enferma”, afirmó.

Astete, sustituida el lunes por el excanciller Allan Wagner, renunció dos días después que Mazzetti, quien era titular de Salud desde los días de Vizcarra.

Según el diario El Comercio, que cita fuentes del programa de ensayos de Sinopharm, Mazzetti se vacunó a mediados de enero y recibió la segunda dosis el 6 de febrero en las instalaciones de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH). De esa manera, la entonces ministra recibió el antídoto de Sinopharm antes de la llegada del primer lote de vacunas contra el coronavirus, que aterrizó el 7 febrero en el país.

Casi todos los ministros de Sagasti y los exministros de Vizcarra –que fue destituido por el Congreso en noviembre en medio de un escándalo de corrupción– salieron el domingo por la noche a manifestar que no recibieron la vacuna de Sinopharm.

Agencias AFP y Reuters