La vacunación en la India cae en picado y se disparan los casos de coronavirus

Krishna N. Das
·2  min de lectura
FOTO DE ARCHIVO: Un vial y una jeringa médica frente al logotipo de Pfizer

Por Krishna N. Das

NUEVA DELHI, 3 may (Reuters) - Las inyecciones diarias de COVID-19 en la India han disminuido drásticamente desde el máximo histórico alcanzado a principios del mes pasado, mientras las empresas nacionales se esfuerzan por aumentar el suministro y las importaciones se ven limitadas, a pesar de que el país lucha contra el peor brote de infecciones del mundo.

La media de inoculaciones diarias ha sido de 2,5 millones desde que se alcanzó un máximo de 4,5 millones el 5 de abril. La multiplicación por cuatro de los casos de coronavirus durante este periodo ha saturado el sistema de salud pública en muchas regiones del país.

India, con la mayor capacidad de fabricación de vacunas del mundo, sólo ha inmunizado parcial o totalmente a un 9,5% de sus 1.350 millones de habitantes, según datos del portal gubernamental Co-Win.

Las previsiones públicas de sus dos únicos productores actuales de vacunas muestran que su producción mensual total de 70-80 millones de dosis, solo aumentaría en dos meses o más, aunque el número de personas con derecho a ser vacunadas se ha duplicado hasta un número estimado de 800 millones desde el 1 de mayo.

India recibió el sábado 150.000 dosis de la vacuna rusa Sputnik V y el Gobierno dijo que llegarán "millones de dosis" más.

Pfizer dijo el lunes que estaba en conversaciones con el Gobierno indio buscando una "vía de aprobación acelerada" para su vacuna.

El analista de GlobalData Prashant Khadayate dijo que Pfizer se convertirá en una "vacuna de elección entre las personas que pueden pagarla", pero que la necesidad de ser almacenada en temperaturas ultrabajas sería un desafío.

India también ha invitado a Johnson & Johnson y a Moderna a vender sus vacunas al país.

(Información de Krishna N. Das; información adicional de Manash Mishra; editado por Tom Hogue y Nick Macfie; traducido por Flora Gómez en la redacción de Gdansk)