La vacuna rusa Sputnik V realiza un nuevo pedido para su uso de emergencia en Brasil

Agencia EFE
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Brasilia, 26 mar (EFE).- Los responsables de la vacuna rusa anticovid Sputnik V, del Instituto Gamaleya, presentaron este viernes un nuevo pedido a las autoridades reguladoras brasileñas para su uso en carácter de emergencia en el país suramericano, según informó la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa).

En un comunicado, la Anvisa indicó que el laboratorio brasileño Uniao Química, con sede en Brasilia y que representa al fondo ruso responsable por el inmunizante, canceló el pedido realizado el 15 de enero y anexó en el nuevo los nuevos documentos que eran requeridos por el órgano regulador brasileño para otorgar el aval.

"La previsión legal para la conclusión del análisis es de siete días útiles", pero ese plazo no considera algún tiempo adicional que sea necesario para el fabricante responder algún tipo de cuestiones técnicas consideradas por el comité evaluador del pedido, resaltó la Anvisa.

Varios estados, como Paraná (sur, fronterizo con Argentina y Paraguay) y Bahía (nordeste), ya tienen acuerdos preestablecidos para comprar los inmunizantes rusos después de ser aprobados por el ente regulador.

El pedido coincide con el anuncio este viernes del estatal Instituto Butantán, del estado de Sao Paulo, de la primera vacuna 100 % nacional, la Butanvac, que sin requerir de importación de insumos comenzará a ser probada en humanos y pretende ser fabricada a gran escala a partir de abril con previsión de salir en julio.

NECESIDAD DE MÁS VACUNAS

Brasil, que con más de 303.000 muertos y 12,3 millones de casos confirmados es uno de los países más afectados en números absolutos por la pandemia del coronavirus, inició el 18 de enero su Plan Nacional de Inmunización (PNI) para vacunar a sus poco más de 210 millones de habitantes.

Sin embargo, la vacunación en la primera dosis ha sido suspendida varias veces por falta de inmunizantes en algunas capitales regionales.

En la actualidad, Brasil realiza su vacunación en un 90 % con la Coronavac, del laboratorio chino Sinovac y envasada en el Instituto Butantán, que, independiente de su propia vacuna, pretende pasar a producir el inmunizante de China.

La Coronavac está autorizado para el uso en carácter de emergencia y no ha pedido todavía el registro definitivo.

El otro 10 % restante de la inmunización corresponde a la vacuna Covishield, de la farmacéutica anglo-sueca AstraZeneca y la universidad británica de Oxford, con dosis importadas de India, pero que el laboratorio estatal Fiocruz comenzó a producir localmente también.

La Covisheld ya tiene el registro definitivo en el país, al igual que la Tozinameran, del consorcio estadounidense-alemán Pfizer/BioNTech, pero esta última todavía no ha comenzado a aplicarse porque la compra oficial por parte del Ministerio de Salud solo ocurrió este mes.

El laboratorio belga Janssen, brazo europeo de la multinacional estadounidense Johnson & Johnson, también oficializó el último miércoles el pedido para el uso en carácter de emergencia de su vacuna AdVac.

La Anvisa ya realizó igualmente la inspección técnica al laboratorio indio Bharat Biotech, fabricante de la vacuna Covaxin, otra de las marcas que pretende ser adquirida por el Gobierno.

El miércoles, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, garantizó que con esas adquisiciones adicionales y la producción local de los laboratorios estatales Butantan y Fiocruz el país conseguirá en el segundo semestre tener las 500 millones de dosis necesarias para inmunizar a la población.

(c) Agencia EFE