Vacaciones y jornada de vacunación, entre las fotos de la semana

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CIUDAD DE MÉXICO, abril 4 (EL UNIVERSAL).- Llegó la Semana Santa, una de las fechas más esperadas para los fieles católicos, pero temida por los expertos en salud debido a la alta probabilidad de que el periodo vacacional detone una tercera ola de coronavirus, enfermedad que hasta este viernes cobró la vida de 203 mil 854 personas y 2 millones 247 mil contagios, según cifras oficiales.

En algunos lugares se continuó con los esfuerzos de vacunación para frenar las infecciones por SARS-CoV-2, pero algunas personas optaron por descansar e incluso salir a vacacionar pese a la pandemia, abarrotando centrales de autobuses y otros puntos de atracción turística en la capital, mismos que tuvieron que cerrar ante la afluencia de personas.

Los fotoperiodistas de EL UNIVERSAL salieron a cubrir estas historias que, a más de un año, han dejado ver lo que se ha aprendido de la emergencia sanitaria; así como la importancia de algunas tradiciones y la tragedia mexicana de los asesinatos y feminicidios, los cuales han ido en aumento en lo que va de este sexenio; grupos, familias y madres salen a las calles para exigir justicia.

Viacrucis online, de Jorge Alvarado. 29 de marzo

En Mexicaltzingo, Estado de México, estos chavos hicieron una grabación del viacrucis. No hay representaciones en vivo, pero quisieron hacer algo para la gente de su comunidad. Lo realizaron con todas las medidas de seguridad y solo se quitaban el cubrebocas cuando grababan, incluso la vestimenta la desinfectaban.

Es un grupo que tiene muchos años haciendo la representación, pero este año prefirieron subirla a YouTube para transmitir a la comunidad el pasaje de la Pasión, no quisieron arriesgar a la gente en medio de la pandemia.

Hay actores que llevan años haciendo un papel, incluso en una misma familia hay intérpretes de Jesús, Judas y Pedro. Lamentablemente, hace unos días, uno de ellos, quien había representado a Pedro durante varios años, falleció recientemente. El día que fui a hacer las fotos él ya no estaba, no lo conocí, pero el chavo que hizo la grabación me contó del fallecimiento. Para ellos es importante mantener viva la tradición.

Protesta por feminicidios, de Diego Simón Sánchez. 29 de marzo

Madres y familiares de víctimas de feminicidio y de mujeres que están desaparecidas protestaron con una velada afuera de Palacio Nacional en el marco del Foro de la Igualdad, en el que México y Francia fueron sede esta semana. Esta jornada, que se llevó a cabo con una velada que duró 12 horas, inició a las 18:00 horas y terminó a las 6:00 horas, la hicieron para manifestarse por los feminicidios y pedir justicia al Gobierno Federal.

Al inicio se reunieron varios familiares frente al Palacio para ver las proyecciones que se hacían. Uno de los mensajes más fuertes fue este: "SOS. Nos están matando". Previo a esto proyectaron los nombres de chicas que han sido asesinadas. También pusieron una mini ofrenda con frutas, cruces y veladoras.

A los pocos días ocurrió lo de Victoria, en Tulum, y lo de una joven en Holbox. Fueron cuatro o cinco feminicidios en un mismo día. Es muy triste esta realidad de cómo siguen sucediendo estos crímenes. Tienes que estar en estas protestas para retratar la rabia de los familiares y madres que alzan la voz para exigir justicia.

Vacunas y libros, de Armando Martínez Argüelles. 30 de marzo

Nos mandaron a cubrir la jornada de vacunación en la alcaldía Cuauhtémoc, uno de los puntos fue la Biblioteca Vasconcelos. Había mucha gente afuera y generalmente buscamos una imagen panorámica para mostrar la dimensión de lo que está pasando. Adentro, a pesar del caos exterior, imperó la organización, así que quise tomar la foto panorámica, pero del interior del recinto. Incluso pensé hacerlo desde un piso más arriba, pero no tuvimos acceso a la parte superior.

Pese al tiempo de espera en la entrada, noté mucha alegría en los adultos mayores; las familias en algún punto estaban desesperadas, pero predominaban la felicidad y la esperanza de que podrá retomar sus vidas, aunque sabemos que aún tardará un poco y que las medidas sanitarias deben continuar aun con la vacuna.

Ese mismo día me tocó ir a dos puntos de vacunación de dos alcaldías, Álvaro Obregón y Cuauhtémoc. En unos noté bastante desorganización, incluso a pesar de ser la misma alcaldía, tenían una fila más larga. En Cuauhtémoc fui también a la primaria Benito Juárez, en la Roma.

En Álvaro Obregón, en la universidad de la policía entraban y salían rápidamente, el tiempo de espera era nulo, igual que en Plateros. Creo ese es el contraste en diversos puntos dentro de la Ciudad de México.

SOS por Alan, de Hugo García. 31 de marzo

Esa foto la tomé afuera de Palacio Nacional. La señora Silvia tomó el acceso que se encuentra sobre la calle de Moneda, que está cerrada desde que tomó posesión el gobierno actual. Ella estaba ahí para pedir justicia por la muerte de su hijo, Alan, asesinado en San Luis Potosí. Acusó a las autoridades, desde el procurador hasta el gobernador, de pisotear sus derechos.

Colgó unas mantas en el lugar y después escribió en su espalda "ONU SOS Alan". Su protesta llamó un poco la atención de los transeúntes, pero fue ignorada por Palacio Nacional, no la llamaron, al menos no durante el tiempo que estuve ahí. Ella también participó en la toma de la CNDH, en República de Chile; y fue una de las personas que se brincó las vallas de la Secretaría de Gobernación.

Hace dos años, policías lograron la detención de uno de los asesinos de Alan, pero el juez que atendía el caso lo liberó pese a haber pruebas y argumentos para tenerlo en prisión. Entonces ella acusa al juez de corrupción por haber liberado al único detenido.

Vacunación en el Estado de México, de Valente Rosas. 31 de marzo

He estado atento en la cuestión de la vacunación por mis papás. Vi que la jornada ya estaba en Atizapán y Naucalpan, y decidí salirme un par de horas antes para hacer un recorrido en una zona cercana a galerías Atizapán. Me gustó la idea de que fuera en automóvil, muy al estilo americano.

Luego me trasladé a Naucalpan, a Lomas Verdes, donde está una universidad de paga. Me estacioné y la fila de coches era 50 veces más corta. Conforme me acerqué, me di cuenta que son zonas "fifís", como diría AMLO, de otro nivel socioeconómico, quizá por eso fue que lo hicieron en vehículo, porque ahí no hay transporte público y si hacían que fueran a pie, la gente iba a llegar en auto e iba a hacerse un caos. Al final, si iban a hacer una fila, mejor en carro.

Avancé y vi que una persona con una camisa del municipio traía como un vaporizador, les daba la bienvenida y los rociaba con ese líquido, era agua con sales minerales. Había quienes querían seguirse derecho, pero los paraban porque los tenían que rociar. Eso nunca lo había visto, nadie se quejó y se dejó rociar.

En Naucalpan el tiempo de espera era 45 minutos a una hora y media; en Atizapán fue lo contrario, pues hubo gente que llegó desde 6 de la mañana, ya eran las 15:00 horas y seguía esperando. Fue abismal la diferencia.

Vacacionistas en central de autobuses, Carlos Mejía. 1 de abril

Fui a la Central de autobuses oriente, Tapo y parecían vacaciones por Navidad, había mucha gente. La gran afluencia se comenzó a generar a partir del Jueves Santo, lo sé porque es mi paso diario, siempre me fijo si hay mucha o poca gente, hace unos días era normal. Hace una semana en donde se veían más vacacionistas fue en el aeropuerto, ahora ocurrió en los camiones.

En la terminal había tanto quienes llevaban bien su cubrebocas, pero también estaban los que solo se tapaban la boca y no la nariz, hasta algunos iban sin mascarilla. Cuando veo a alguien sin cubrebocas o que lo trae mal puesto, saco la cámara, pienso que me dirán algo, pero no, por lo general sólo se lo acomodan.

Esos chicos de la foto parece que van a acampar, me parece que les vale la pandemia. Me molestó ver a tanta gente, todo el año ha sido así, encontrarte con gente que no le importa. Quizá les hace falta ver un caso cercano para creer en el coronavirus y empezar a ser responsable.

Mujer de 104 años es vacunada, de Jorge Alvarado. 1 de abril

Fui a Lerma, Estado de México para documentar la jornada de vacunación. Me enfoqué en el orden y en la rapidez con la que trabajaban. En eso estaba cuando me percaté que había una zona dedicada sólo a personas en sillas de ruedas, me acerqué a hacer unas fotos y la enfermera me dijo: "¿Ya vio? Voy a vacunar a una señora de 104 años". Y, pues, sobres, hice la imagen.

La señora no hablaba mucho, estaba cansadona, pero también muy emocionada por recibir la vacuna. Le pregunté cómo se sentía y me respondió que muy bien, contenta. No era muy efusiva, pero sus ojos demostraban otra cosa. Me veía con emoción. Su hija también estaba muy feliz y me dijo: "Ella quería ser vacunada para estar bien y poder ver a sus hijos". Tiene cuatro y solo veía a la que la llevaba y no salía, así que fue algo muy importante para ella.

Me comentaron que había sollozado, no sé si fue antes de la vacuna o después de la foto, yo no lo vi. Debe ser una emoción muy fuerte para una persona de esa edad tener la oportunidad de volver a salir, volver a ver a la gente, tener la posibilidad de ver a su familia.

Aglomeración en Central de Abasto, de Armando Martínez Argüelles. 1 de abril

Me tocó hacer un recorrido en la Central de Abasto de la Ciudad de México (CEDA), vi mucha gente por todos lados. La fila para acceder a la zona de entrada a la CEDA, la nueva viga, era de 3 km. Me impactó, me hizo sentir muy tenso la cantidad de gente. Traté de reflejar en la fotografía esa gran aglomeración, todo lo que estaba ahí desde la entrada y cómo va caminando la gente.

Por más que las autoridades trataban de dar instrucciones, la gente era muy necia. Son tiempos de cuaresma y curiosamente al fondo de la plataforma, donde vendían mariscos, había algunos locales que estaban vacíos. Me parece que después de todo lo que hemos vivido hay gente que todavía no es consciente de la gravedad de la enfermedad y que no usa el sentido común. En las bodegas de atrás estaba vacío porque no querían caminar.

Había gente de todo tiempo, desde quienes no llevaban bien puesto el cubrebocas hasta gente que estaba comiendo un pescadito o una empanada en lo que esperaba para entrar, y otros vendedores que iban gritando sin cubrebocas.

El año pasado no me tocó ir a la CEDA, pero fui al viacrucis, en ese entonces la gente se cuidaba más, estaba más preocupada, iba más precavida. A un año de distancia, si no se han enfermado o la libraron, se confían y ya no les importa seguir con las medidas.

¿La tercera ola?, de Edwin Hernández. 1 de abril

La foto es en la Playa La Entrega, en Bahía de Santa Cruz, Oaxaca. Fue tomada el Jueves Santo. Esta chica está, al parecer, con su mamá. Estaban por ingresar a la playa, apenas inflaban ese salvavidas y justamente en la orilla se puede apreciar cuando llega una pequeña ola que hace que den un pequeño movimiento. Las personas no respetan la distancia y no ocupan el cubrebocas, solo lo usan al llegar y se lo quitan.

Estos lugares presentan más o menos el 35% de afluencia turística desde el jueves. Los locatarios pensaban estar al 70% toda esta semana, pero solo eso han tenido lo antes mencionado.

Un chapuzón pandémico, de Germán Espinosa. 1 de abril

Esa foto es del 1 de abril, cuando se reabrió el Balneario Elba, sobre la avenida Zaragoza, en Iztapalapa. Fuimos a ver cómo iba la gente en esta Semana Santa y sólo platiqué con un señor que iba con su familia y estaban emocionados porque todo el año pasado no salieron y este, aunque sea fueron allí.

El señor me dijo que se estaban cumpliendo con las reglas sanitarias pues al llegar los sanitizaban, les ponían gel y medían la temperatura. Adentro, los salvavidas estaban pendientes de que no se juntaran las personas, pero de todos modos la gente no hace caso.

Ya adentro estaba la gente divirtiéndose y vi este muchacho. El balneario tiene el área de las albercas, pero también venden tacos y botanas y fue allí donde estaba este niño mordiéndole a su chicharrón preparado. Primero le fue a invitar a un amigo, pero éste no quiso y le dijo “No, no, no, estoy aquí en alberca”, el otro le contestó: "Me lo voy a acabar, ¡eh!", le mordió y se fue.

Había muchos menores de edad en el balneario, aunque este viernes cerraron el lugar. Un compañero de El Gráfico fue a esa zona porque los visitantes fueron a bloquear la avenida porque el balneario estaba cerrado y pedían que se reabriera. Es una tragedia para ellos porque estaban trabajando, pero se juntan el hambre con las ganas de comer. Todo se descontrola.