Las víctimas de los atentados yihadistas de París describen su "conmoción"

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Salah Abdeslam, principal acusado de los atentados en París el 13 de noviembre de 2015, retratado durante el juicio el 28 de septiembre de 2021 (AFP/Benoit Peyrucq)

Las víctimas de los atentados yihadistas del 13 de noviembre de 2015 empezaron este martes a describir ante los jueces su enorme "conmoción", seis años después de una noche de horror que ensangrentó París.

El tribunal que juzga a los 20 acusados de los peores ataques en París desde la Segunda Guerra Mundial comenzó a escuchar a los testigos del primer atentado de esa noche en las afueras del Estadio de Francia.

"Un suicida se hizo saltar por los aires delante de nosotros. Todavía recuerdo la explosión, el ruido, el olor (...) Quedé conmocionado por ese cuerpo humano partido en dos, por los pedazos de carne esparcidos", dijo ante el tribunal Pierre.

Este gendarme jubilado, que dijo estar todavía "traumatizado", patrullaba la noche del ataque junto a otros miembros de la Guardia Republicana ante el estadio, donde se disputaba un encuentro amistoso de fútbol entre Francia y Alemania.

En "33 años de carrera", Philippe, un mayor de la gendarmería retirado, aseguró no haber sentido nunca esta "conmoción". "No estamos formados para ver un kamikaze", subrayó sobre el ataque que dejó uno de los 130 fallecidos que habría esa noche.

Alrededor de 350 partes civiles, entre supervivientes y allegados de los fallecidos, pidieron declarar en el estrado, recordó el presidente del tribunal, Jean-Louis Périès, antes de dar inicio a las cinco semanas de audiencias.

"El doble reto es saber lo que queremos decir y no dar demasiada importancia a los que los otros consideren importante", estimó antes de la audiencia Arthur Dénouveaux, presidente de la asociación Life for Paris.

Este superviviente de la matanza en la sala de espectáculos Bataclan explicó que a las victimas se les dijo: "Lo que os interesa es decir lo que habéis vivido, sin preocuparos por los demás".

- "Aterrorizada" -

Intentar explicar con palabras el horror que vivieron y sus vidas destrozadas se anuncia complicado, máxime cuando, además de los magistrados, están en la sala los acusados, entre ellos Salah Abdeslam, el único miembro con vida de los comandos que atentaron.

"Quiero hacerlo, forma parte de mi trabajo de reconstrucción", explicó Marko, de 31 años, días atrás. "Quiero enfrentarme a esas personas, que vean quiénes son las víctimas. Lo que nos pasó a nosotros y a quienes ya no están".

El 13 de noviembre de 2015, estaba en el bar La Belle Équipe junto a un grupo de amigos. Uno de ellos, Victor, figura entre las personas que murieron esa noche en el ataque a bares y restaurantes de la capital.

Edith Seurat, de 43 años, reconoció por su parte que esta "aterrorizada" de cara a su declaración, pero se convenció de la importancia de dar testimonio al constatar la solemnidad del juicio.

Una pregunta que surgió con frecuencia días atrás es si pueden dirigirse a los acusados. Todos tienen en mente a Abdeslam, que desde el inicio del juicio no duda en interrumpir para tomar la palabra.

La semana pasada, este hombre de 32 años dijo al tribunal que los atentados eran "inevitables", pero abogó por el "diálogo" para evitar otros.

Marko estaba en la sala, fuera de sí: "Me levanté y empecé a insultarlo. Una amiga herida me tranquilizó, pero permanecí de pie hasta el final, mirándolo fijamente".

Las normas establecen, no obstante, que los testigos se dirijan al tribunal. El estrado se encuentra además más avanzado que el banquillo de los acusados, por lo que deberían girarse para dirigirse a estos.

El juicio de los atentados yihadistas de París comenzó el 8 de septiembre y se prevé que dure hasta finales de mayo. Los acusados empezarán a declarar a partir de 2022.

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