El gran uso que se le dará a las mascarillas usadas tras la pandemia: material para las carreteras

José de Toledo
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Muestra del material que se obtiene con hormigón reciclado y mascarillas Crédito: RMIT University
Muestra del material que se obtiene con hormigón reciclado y mascarillas Crédito: RMIT University

La pandemia de COVID-19 con la que llevamos ya casi un año conviviendo está dejando muchas consecuencias, a muchos niveles. Una de ellas es el impacto medioambiental que está teniendo: el uso de mascarillas, en concreto las desechables, es un gasto enorme de recursos. Y reciclarlas, claro, no es posible. ¿O sí?

Sí que se pueden reciclar, y para algo que tal vez pocos imaginaban: para hacer carreteras. Un equipo de investigación del Real Instituto de Tecnología de Melbourne, en Australia, ha encontrado la manera de aprovechar las mascarillas para mezclarlas con agregados de hormigón reciclado, y emplearlas para carreteras.

La idea es tratar las mascarillas para reducirlas al tamaño necesario para poder mezclarlas con el agregado de hormigón reciclado, que se obtiene recuperando este material de otras obras e infraestructuras. De esta manera se conseguiría un material 100% reciclado.

Esta mezcla de mascarillas y hormigón reciclado cumple con todos los requisitos necesarios para ser utilizado en ingeniería civil, claro. Si no fuese así, todo este experimento no serviría de nada. Pero es que, además tiene una ventaja.

Sin entrar en grandes detalles, una carretera está compuesta por cuatro capas. Pues bien, la mezcla de hormigón reciclado y mascarillas funcionaría como material para las tres capas inferiores, sobre la que se colocaría el asfalto para tener la carretera terminada. Algo que, ahora mismo, no ocurre, ya que cada capa emplea un material distinto.

Vale, pero ¿cuántas mascarillas se pueden reciclar? Para construir un kilómetro de una carretera de dos carriles, se utilizan alrededor de tres millones de mascarillas. Que suponen una cantidad importante de reducción de recursos. Y si pensamos que se estima que cada día se usan 6,880 millones de mascarillas… la reducción del impacto es enorme.

Porque ahora mismo, con las mascarillas usadas sólo se pueden hacer dos cosas: quemarlas, que tiene un impacto ambiental enorme, o almacenarlas en vertederos a la espera de que surja una idea mejor. Y lo de almacenarlas tampoco es una gran idea, ya que muchas se vuelan y acaban en ecosistemas cercanos donde pueden producir problemas.

Así que la opción de poder reciclar las mascarillas para construir carreteras sólo tiene ventajas. La única pega, que los investigadores todavía no han encontrado el método óptimo para desinfectar las mascarillas.

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