¿Es posible usar la fototerapia contra el dolor neuropático?

Tratamientos de fototerapia. ¿También para el dolor? Imagen cortesia de Skin58 - Wikimedia

(www.neomundo.com.ar / Fuente: Fundação de Amparo à Pesquisa do Estado de São Paulo) La fototerapia con láser de baja intensidad ha venido siendo apuntada en estudios recientes como una alternativa no invasiva y eficaz en el combate contra el dolor neuropático, una sensación dolorosa crónica que tiene su causa en lesiones de los nervios o de la médula, o en enfermedades tales como la diabetes.

Estudios recientes realizados en el Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad de São Paulo (ICB-USP), en Brasil, ayudan a dilucidar los mecanismos inherentes al efecto terapéutico inducido por el láser. Las investigaciones se llevaron a cabo en el marco de un proyecto que contó con el apoyo de la FAPESP y con la coordinación de la profesora Marucia Chacur.

"Testeamos la fototerapia en distintos modelos de neuropatía en ratas y en todos ellos se registró una mejoría de la respuesta conductual. Uno de los efectos benéficos que se observaron fue la recuperación de la vaina de mielina, una capa lipídica que recubre las neuronas que actúa como aislante eléctrico y colabora en la propagación de los impulsos nerviosos", comentó Chacur.

Se testeó el tratamiento en un modelo de neuropatía diabética, una de las complicaciones crónicas más comunes e incapacitantes de la diabetes. Este problema ocurre cuando no se controla adecuadamente la enfermedad, y entonces el exceso de glucosa en la sangre provoca la oxidación de la vaina de mielina y lesiona la estructura de niervos periféricos. Además de causar dolor, este proceso degenerativo perjudica la comunicación entre las neuronas y puede derivar incluso en la amputación de miembros.

"Empezamos el tratamiento con un láser de 904 nanómetros -capaz de llegar a los tejidos profundos- al cabo de 45 días, cuando el cuadro neuropático ya estaba claramente establecido y se había vuelto crónico", comentó Chacur.

El grado de dolor en los roedores se evaluó antes y después del comienzo del tratamiento mediante test conductuales tales como el de filamentos de von Frey, que consiste en la aplicación de un conjunto de hilos de nailon de espesores variados que se presionan sobre las patas de los animales. Cada filamento representa una fuerza en gramos e indica el grado de presión que los animales logran soportar antes de demostrar molestias. Existen también test similares con estímulos térmicos y mecánicos.

"Es nuestra idea aplicarlo posteriormente en humanos, por eso hemos adoptado protocolos terapéuticos similares. Planificamos inicialmente 10 sesiones de fototerapia cada dos días, y una con una duración de un minuto sobre la zona del muslo. Pero observamos una mejoría inmediatamente después de la cuarta sesión. Por eso sacrificamos a los animales para analizar el nervio ciático", comentó la investigadora.

Con la ayuda de un microscopio electrónico de transmisión, los científicos observaron que a medida que la diabetes fue avanzando se produjeron alteraciones en la estructura de la vaina de mielina que recubre el nervio ciático. Sin embargo, luego de las cuatro sesiones de fototerapia, la recuperación de la mielina fue prácticamente total.

"Con el tratamiento, la condición del nervio prácticamente retornó a los niveles basales. Ahora seguimos adelante con el estudio analizando la expresión de proteínas y la liberación de citocinas inflamatorias, a los efectos de entender exactamente qué está sucediendo", dijo Chacur.

En otro trabajo, el enfoque del tratamiento también fue el nervio ciático. No obstante, en este caso se indujo la lesión mediante la compresión del nervio, en una simulación de lo que ocurre con pacientes que sufren desvíos en la columna, tales como las hernias de disco.

"Se ata el nervio, que permanece comprimido durante dos semanas, hasta que la lesión se vuelve crónica. Y entonces iniciamos la fototerapia, al 14° día.

Observamos una mejoría del comportamiento inmediatamente después de la segunda sesión, y dicha mejoría se mantuvo hasta el final del tratamiento", comentó la investigadora.

El tercer modelo en el cual se puso a prueba el tratamiento fue el de dolor orofacial: en este caso, se induce la lesión mediante el aplastamiento del nervio alveolar inferior, una de las ramas del nervio trigémino, que se encarga de inervar todo el rostro.

"Este tipo de lesiones pueden producirse durante el proceso de extracción de una muela del juicio, por ejemplo. Muchos odontólogos están utilizando actualmente el láser para mitigar el dolor en sus pacientes", afirmó Chacur.

La fototerapia se puso en marcha dos días después de la lesión en el nervio. La mejoría en el comportamiento doloroso relacionado con dicha lesión del nervio se observó al cabo de dos sesiones y se mantuvo en el transcurso de todo el tratamiento, que comprendió 10 sesiones: una cada dos días.

Según la investigadora, los resultados sugieren que en los tres modelos de dolor neuropático estudiados existe un mecanismo común, que comprende la regeneración de la vaina de mielina y la merma de la migración de astrocitos hacia la zona de la lesión.

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