¿Usar el microondas todos los días hace daño?

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El microondas ha facilitado la vida de millones de personas desde los años 60 (Foto:Getty)
El microondas ha facilitado la vida de millones de personas desde los años 60 (Foto:Getty)

Los hornos microondas han sido los compañeros inseparables de millones de individuos en todo el mundo desde que se empezaron a ver masivamente en las cocinas de los hogares a fines de la década de los 60, unos 20 años después de que el ingeniero estadounidense Percy Spencer lo inventara casi por casualidad mientras desarrollaba investigaciones sobre un aparato de radiación.

El primer horno de microondas que se vendió comercialmente costó unos 5.000 dólares, medía 1,60 de altura y pesaba unos 80 kilos. En la actualidad este electrodoméstico puede comprarse por menos de 100 dólares, pesa entre 10 y 15 kilos y mide unos 50 centímetros de alto.

Esto quiere decir que el aparato es accesible para muchos y facilita la vida de quienes tienen poco tiempo para cocinar o calentar los alimentos de forma convencional, así como para quienes llevan sus almuerzos o cenas a sus lugares de trabajo.

El electrodoméstico entonces ya tiene más de 70 años sometido a pruebas e investigaciones y, hasta el momento, su uso no se ha asociado a enfermedades específicas que puedan surgir debido a su empleo excesivo en el calentamiento o cocción de las comidas.

Pero...

Sin embargo, siempre existe un pero. El horno microondas no es el electrodoméstico perfecto pues no todos los alimentos salen ilesos de su corta pasantía por su interior debido a que algunos pierden nutrientes, otros salen dañados y algunos convertidos en una pasta o chicle incompatible con la mayoría de los estómagos humanos.

Además, se ha determinado que los microondas son tremendamente contaminantes y contribuyen de forma activa con el calentamiento global.

El cómo funciona responde el qué calentamos

La Universidad de Harvard explica que para cocinar los alimentos, este horno emplea ondas de energía similares a las de la radio, pero más cortas. Se trata de ondas muy selectivas que afectan en especial al agua y otras moléculas que vibran y generan calor debido a que son asimétricas eléctricamente, es decir, tienen una carga positiva en un extremo y negativa en el otro.

Ese calor se extiende a moléculas cercanas y eleva la temperatura de la comida que está contenida en ese sistema.

Se advierte que las vitaminas C y las pertenecientes al complejo B, que son solubles al agua, pueden verse afectadas por el calor y su presencia puede desaparecer del alimento que las contenga, y esto pasa, no solo usando el microondas, sino también al hervir la comida.

Es por esto que desde la Universidad de Harvard lo expertos recomiendan cocinar los alimentos que contengan estas vitaminas con muy poca agua, o al vapor, y por poco tiempo.

Explotan o se inflaman en el microondas

Un huevo crudo con su cáscara explota dentro del microondas (Foto: Getty)
Un huevo crudo con su cáscara explota dentro del microondas (Foto: Getty)

Es muy importante conocer cuáles son los alimentos que no se deben introducir en el microondas porque, literalmente, explotan:

  • Huevos con cáscara: La humedad de la clara y la yema libera vapores dentro de la cáscara que, al intentar liberarse, causa una explosión. Los expertos en cocina de microondas recomiendan introducir los huevos en el electrodoméstico por dos minutos después de batirlos y de agregarles una pizca de sal y pimienta. De esta forma se cocinan rápido y no explotan.

  • Uvas: Meter unas uvas al microondas puede dañar tu electrodoméstico pues esta fruta acumula energía en su circunferencia acuosa y no solo genera chispas, sino que además genera una llamarada de plasma si dos uvas se ponen en contacto.Salchicha

  • Salchichas: Por contener una cubierta que retiene un contenido con mucho líquido, este embutido también puede estallar en el microondas.

  • Pimientos picantes: Cuando unos pimientos picantes, especialmente los secos, se introducen en el microondas, sueltan una sustancia llamada capsaicina -el químico que ofrece el sabor picante-, que se esparcirá por todo el lugar y causará irritación en ojos y pulmones.

  • Soja: Los alimentos que contienen mucha soja, como la comida asiática, tienen una importante carga de sal líquida que, al ser expuesta a las ondas del microondas, se descompone y puede causar inflamación en quien la consume.

  • Agua: La FDA aconseja evitar “sobrecalentar” el agua en el microondas porque por lo general no se hace evidente que el líquido está hirviendo. El organismo estadounidense advierte que esta agua que hierve de forma inadvertida “explota” de forma violenta con la más mínima perturbación o movimiento y por esta causa se han reportado quemaduras graves de piel y lesiones importantes en cara y manos.

  • Nada: Cuando el microondas se enciende sin tener nada adentro puede dañarse, y aunque tal vez no explote, tal vez nunca más funcione.

  • Metal: Los envases de metal, cubiertos o papeles de aluminio, harán chispear el microondas y tal vez lo hagan explotar.

Pierden nutrientes

La leche se cuenta entre los alimentos que pierden nutrientes en el microondas (Foto:Getty)
La leche se cuenta entre los alimentos que pierden nutrientes en el microondas (Foto:Getty)

Se ha determinado que algunos alimentos pierden importantes nutrientes en su paso por el microondas. Entre estos figuran:

  • Leche: Pueden perder hasta 40 % de la vitamina B12.

  • Mantequilla y margarina: Pierden prácticamente todo valor proteico en el microondas.

  • Mariscos: No se ha descrito cuál es el proceso químico que sufren pero los chef aconsejan no introducir mariscos y crustáceos en el microondas porque se “plastifican”.

  • Pizza Es otra comida que pierde textura y calidad cuando se recalienta en el microondas pues su estructura se hace “chiclosa”.

Palomitas de microondas

Las palomitas de maíz de microondas contienen tóxicos provenientes de la mantequilla y el empaque (Foto:Getty)
Las palomitas de maíz de microondas contienen tóxicos provenientes de la mantequilla y el empaque (Foto:Getty)

Las palomitas de maíz, pochoclos o cotufas de microondas están en la mira de los médicos especialistas en Nutrición y en Oncología desde hace varios años tras descubrirse que algunos de sus componentes pueden causar enfermedades tan importantes y graves como el cáncer.

El maíz que se convierte en palomitas no causa ningún problema a la salud, pero la mantequilla que las acompaña y el empaque diseñado especialmente para que se infle en la medida en la que explota el grano sí contienen elementos tóxicos.

El ácido perfluorooctanoico está presente en los empaques. Este componente emana toxicidad al exponerse al calor y está relacionado con el cáncer de tiroides e infertilidad al ser consumido con frecuencia.

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Cuidado con las bacterias

La Organización Mundial de la Salud advierte que el horno microondas deja sin cocer el interior de ciertas carnes cuando los cortes son muy gruesos y los potenciales microorganismos contenidos en esas proteínas seguirán vivos y con capacidad para enfermar al consumidor.

La Salmonella es una bacteria presente en el pollo, cerdo, pavo y res, y de acuerdo con el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) cada año genera más de un millón de enfermos por este microorganismo en Estados Unidos.

Esta es una de las razones más importantes por las que no se recomienda la cocción de las carnes en el microondas.

Recipientes seguros

Los envases de plástico y en especial los que se usan en las entregas de comida a domicilio, liberan tóxicos (Foto:Getty)
Los envases de plástico y en especial los que se usan en las entregas de comida a domicilio, liberan tóxicos (Foto:Getty)
  • Procura no introducir los alimentos en el horno microondas en envases de plástico.

  • Se aconseja usar recipientes de vidrio, cerámica o gres y, preferiblemente, que tengan por escrito la seguridad de que pueden ser calentados en el microondas.

  • Se recomienda no recalentar la comida en los envases en los que ha llegado el pedido a domicilio porque pueden estar hechos de plásticos no aptos para el microondas que liberan gases y componentes tóxicos que se han asociado a la aparición del cáncer y de alteraciones hormonales.

Daños al medio ambiente

La revista Science of the Total Environment publicó en 2018 un estudio de la Universidad de Manchester en el que se señala que el horno microondas provoca una emisión de 7,7 toneladas de dióxido de carbono que equivale al CO2 emitido por casi 7 millones de automóviles solo en la Unión Europea (UE).

Esta investigación determinó que un horno microondas usa, en promedio 573 kilovatios hora (kWh) de electricidad durante su vida útil de ocho años, lo que equivale a la electricidad consumida por una bombilla LED de 7 vatios, que permanece prendida a lo largo de casi nueve años.

Los científicos señalaron que esta contaminación generada por los microondas ocurre a pesar de que este electrodoméstico pasa más del 90 % de su vida útil inactivo y en modo de espera.

Por la salud

La FDA ofrece unas recomendaciones para evitar que la comida que se cocina o se calienta en el microondas pueda cargarse de toxicidad.

  • Descartar la existencia de fugas. A menos que las bisagras, el cierre o los sellos de la puerta estén dañados, el riesgo de que haya fugas de radiación de estos hornos es mínimo y no debe ser causa de preocupación. La FDA recomienda inspeccionar el horno para descartar la existencia de estos problemas. La agencia también recomienda no usar un horno si la puerta no cierra bien o si está doblada, deformada o dañada de algún modo.

  • No use hornos que parezcan funcionar con la puerta abierta. La FDA vigila estos electrodomésticos para detectar problemas de seguridad relacionados con la radiación y ha recibido un número creciente de denuncias sobre hornos microondas que parecen permanecer encendidos —y funcionar— con la puerta abierta. Si esto sucede, la FDA recomienda que deje de usar el horno microondas inmediatamente.

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