Uruguay sin turismo: ¿a qué destino apuestan ir los argentinos que veraneaban en Punta del Este?

Alejandro Horvat
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Los turistas argentinos que solían vacacionar en las costas uruguayas, ahora buscan otros destinos dentro de la Argentina
Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima

En Uruguay, este verano estarán cerradas las fronteras para el turismo.El país vecino recibía todos los años 3.500.000 visitantes, en su gran mayoría provenientes de Brasil y la Argentina. Ahora, según dicen los turistas que solían visitar ese país para tomarse unas vacaciones, las cartas ya están sobre la mesa: "Uruguay, ya está, olvidate. Con el anuncio de Axel Kicillof, en el que confirmó que habrá temporada de verano, ya no hay dudas, iremos a la costa atlántica, el tema es que, estimo, los precios van a volar alto", dice Gabriel Guevara, de 32 años, que va todos los veranos a Punta del Este.

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Hernán Bertolo, de 31 años, visitaba siempre la localidad para las Fiestas. Viajaba a la casa de un amigo. Pero para este verano pegará un golpe de timón, e irá a Cariló. "Un amigo tiene una casa allá. Primero vamos a pasar las Fiestas en Costa del Este junto a mi familia, y luego me voy areunir con amigos para pasar las vacaciones", señala.

El presidente uruguayo, Luis Lacalle Pou , anunció ayer que el país no abrirá sus fronteras en la próxima temporada turística del verano debido al aumento de los casos de coronavirus . Según expresó el mandatario, solo podrán ingresar los extranjeros con residencia uruguaya y deberán cumplir con una cuarentena obligatoria.

Lacalle Pou convocó a una conferencia de prensa para informar sobre la situación de los contagios en el país, que aumentaron significativamente. Actualmente el país acumula 2701 casos positivos, con un promedio de 45 contagios diarios en la última semana. Desde el inicio de la pandemia se produjeron 53 fallecimientos. El mayor temor es que la gran cantidad de turistas argentinos y brasileños, que entre ambos países suman 6.373.650 casos confirmados, generen un brote de contagios.

El cierre de las fronteras de Uruguay tiene como efecto colateral una mayor demanda de los alquileres en la costa atlántica u otros destinos locales. Incluso, para algunos propietarios de casas o departamentos en lugares vacacionales, este verano será un buen negocio y más adelante se irán de vacaciones.

Luciano Silberg, de 27 años, dice que por el momento no sabe qué va hacer en el verano. Él solía viajar, al menos por una semana, a Uruguay en enero. A raíz del cierre de fronteras esa posibilidad quedó descartada. Su otra opción siempre es ir al departamento que tiene en Mar Azul, pero este año, afirma, alquilarlo se convirtió en un gran negocio. "El verano arrancaba en Punta del Este y luego me iba a otro lado, dentro del país o en el exterior. Nosotros tenemos un lindo departamento frente a la playa, en Mar Azul, que nunca lo alquilábamos. Entonces, pensé en ir a pasar el verano a ese departamento, pero nos han ofrecido cifras altísimas por alquilarlo. Es probable que nos paguen 10.000 dólares por el mes de enero y con eso pagamos todos los gastos del año", indica Silberg.

Claudia Liscio, presidenta del Centro de Profesionales Martilleros y Corredores del partido de Pinamar, sostiene que este verano el alquiler de las casas aumentó, al menos, un 40 por ciento. Si bien esperan una gran afluencia de turistas por el cierre de las fronteras de Uruguay, aún tienen menos del 50 por ciento de las casas alquiladas.

"El anuncio del gobernador Kicillof, en el que confirmó que habrá temporada de verano, empezó a mover la demanda. Había mucha incertidumbre, ahora se van a ir concretando más alquileres. Igualmente, también hay muchos propietarios que este año ocuparán sus casas, por lo que habrá menos oferta", dice Liscio.

Otro factor que genera un incremento en los precios, son los valores, muchas veces excesivos, que se piden para alquilar una casa en un country o en un barrio cerrado, por ejemplo, en el municipio de Tigre. "Se genera un efecto en cadena y terminan aumentando todos los alquileres. Yo creo que el valor de los countries está demasiado inflado", agrega Liscio.

María Montero, de 30 años, también elegía Punta del Este para descansar en los primeros días de enero. Ahora está evaluando qué hacer, si bien se va a tomar, al menos, una semana de vacaciones dentro del país, prefiere esperar a que la situación epidemiológica mejore y en ese momento viajará al extranjero.

"Nada me convence. Creo que me voy a tomar unos días para descansar un poco luego de un año que fue agotador, pero tampoco tengo ganas de pagar una fortuna para estar en la costa yendo de acá para allá con el barbijo mientras todo está repleto de gente. La verdad, prefiero esperar y el año que viene hacerme un viaje que me motive más", argumenta Montero