Uruguay no piensa en medidas más restrictivas y reabre sus fronteras para los locales

Montevideo, 27 ene (EFE).- Uruguay no piensa en medidas más restrictivas, como confinamiento o prohibición de circulación, contra la covid-19 y reabre las fronteras para sus ciudadanos que viven en el exterior y para residentes, cerradas desde el 21 de diciembre pasado.

Así lo expresó este miércoles el presidente del país suramericano, Luis Lacalle Pou, al término del Consejo de Ministros reunido en la Torre Ejecutiva de Montevideo para analizar la efectividad de, entre otras medidas, el cierre de fronteras decretado en diciembre.

El anuncio de este miércoles supone que el país continúa cerrado a los extranjeros no residentes, aunque mantiene una serie de excepciones reguladas por decreto, como cuestiones económicas, diplomáticas o familiares, sobre las que el Ejecutivo tiene la última palabra para autorizar o no el ingreso.

"Obviamente cuando este cierre de fronteras es parcial va a haber un trabajo muy fuerte del Ministerio de Salud Pública en coordinación con el del Interior y Defensa Nacional en lo que hace a las fronteras, al pasaje de las personas autorizadas y el fortalecimiento para controlar el cumplimiento de las cuarentenas", dijo el mandatario.

Lacalle Pou compareció en rueda de prensa acompañado del ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, y el secretario de Presidencia, Álvaro Delgado.

Ante la consulta sobre una posible reducción de la movilidad dentro del país, el mandatario dijo tajantemente "cuarentena obligatoria, no" y recordó que existen medidas e incentivos relacionados con el teletrabajo.

"Yo no estoy dispuesto a que paguen justos por pecadores. Lo que tendrían que hacer los que no tienen tapabocas es ponerse tapabocas. Asistir a la playa, a un parque, a una plaza... está recomendado. A la gente le hace bien por salud mental. La gente tiene que tener derecho a salir y más si se cuida", declaró.

Uruguay ha comprado casi 3,8 millones de dosis de las vacunas Pfizer y Sinovac y, según indicó Lacalle, continúa las negociaciones con otros tres laboratorios con estos criterios para decidirse: "la confirmación de la eficacia, la disponibilidad y el tiempo de llegada".

No obstante, reconoció que con las dos compañías con las que cerró acuerdo firmó "un contrato de confidencialidad" porque era eso "o no tener vacunas". "Nos hacemos responsables de lo que firmamos", afirmó.

El mandatario ratificó su idea de que la vacuna no sea obligatoria para la población, aunque insistió en que "vacunarse es una muy buena cosa".

"Vacunarme no es solo para mí, es para toda la sociedad. Yo comparto lo que dice Salinas: es una obligación moral y ética", señaló Lacalle Pou, quien agregó que "el mundo va a ir hacia una especie de pasaporte sanitario para muchísimas cosas".

Desde que el 13 de marzo de 2020 se decretó la emergencia sanitaria por la aparición de los cuatro primeros positivos, Uruguay acumula 39.328 casos (de los que 7.323 son activos y 89 están internados en cuidados intensivos) y 407 fallecidos.

(c) Agencia EFE