Urgen a congresos estatales prevenir acoso sexual docente

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 20 (EL UNIVERSAL).- La violencia docente, que se presenta en la mayoría de los casos como acoso y hostigamiento sexual, es un problema que persiste y afecta a una gran parte de la población estudiantil en México, particularmente a las mujeres, advirtió el Senado de la República.

Para atender esta problemática, la Cámara Alta pidió a los 32 congresos estatales revisar y en su caso armonizar su legislación para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia en el ámbito docente, especialmente el acoso y hostigamiento contra estudiantes, dentro y fuera de las instalaciones educativas.

El dictamen destaca que el acoso escolar se caracteriza por actos premeditados para provocar un daño, que se repiten y prolongan durante un tiempo, con un desequilibrio y desigualdad de fuerzas entre la persona agresora y la víctima, y que generalmente ocurren frente a otras compañeras, compañeros, espectadores o cómplices que legitiman o apoyan el comportamiento de la persona agresora.

Señala que se trata de una problemática que afecta mayoritariamente a las mujeres, pues de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 25.3 por ciento del total de mujeres de 15 años o más que asistieron a la escuela alguna vez en su vida, sufrieron algún acto de violencia a lo largo de su vida estudiantil.

Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) reportó que las niñas y adolescentes tienen más probabilidades de sufrir ciberacoso, respecto a los niños.

Además, el Gobierno Federal señala que a nivel nacional en el ámbito escolar, el 25 por ciento de las mujeres mayores de 15 años reconocieron haber experimentado violencia en la escuela; en el 40 por ciento de los casos los principales agresores fueron sus compañeros y en 14 por ciento los maestros.

Los senadores recordaron que la Ley General de Educación y la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia establecen, como obligación de las entidades federativas, garantizar la seguridad en el entorno de los planteles educativos, lo que conlleva la emisión de protocolos de atención, mismos que ya existen, pero deben ser reevaluados.

Además, subrayaron que existe una amplia legislación general en materia de violencia, acoso y hostigamiento en el ámbito escolar.

La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia reconoce como una modalidad de violencia a la violencia docente, la cual define como aquellas conductas que dañen el autoestima de las alumnas con actos de discriminación por su sexo, edad, condición social y académica, limitaciones y/o características físicas, que les infligen maestras o maestros.