Urge apoyo a mujeres del campo ante precariedad que enfrentan: PT

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CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 11 (EL UNIVERSAL).- Para garantizar el derecho a la salud de quienes laboran en el campo, principalmente la atención de mujeres embarazadas, la senadora Geovanna Bañuelos presentó un punto de acuerdo para que la Secretarías de Salud (Ssa), de Trabajo y Previsión Social (STPS) y de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) vigilen el cumplimiento de las condiciones laborales por parte de los empleadores.

La coordinadora del Partido del Trabajo (PT) en la Cámara Alta pidió a la Sader implementar campañas para concientizar a la sociedad sobre la importancia del trabajo de las jornaleras, y a la STPS, verificar que las condiciones laborales sean acordes a los derechos humanos y laborales de quienes se desempeñan en explotaciones agrícolas, ganaderas, acuícolas, forestales o mixtas.

En el documento, que fue inscrito en la Gaceta del Senado, la legisladora destacó la importancia de la labor de los jornaleros agrícolas, pues afirmó que este sector contribuye directamente en el desarrollo económico y social de México.

No obstante, reconoció que al mismo tiempo, el campo es uno de los sectores más rezagados y olvidados. "Se estima que en nuestro país existen más de dos millones de personas que trabajan en el sector agrícola, de las cuales 12.7 por ciento son mujeres y, con sus familias, suman 8.5 millones de personas", apuntó.

Geovanna Bañuelos subrayó que las mujeres jornaleras agrícolas pertenecen a uno de los sectores laborales más precarios y sufren uno de los más altos grados de violencia en México.

Refirió que de acuerdo con el Centro de Estudios en Cooperación Internacional y Gestión Pública, las mujeres jornaleras trabajan hasta 13 horas, con un salario de entre 100 y 250 pesos por día, además de que la mayoría carecen de seguridad social.

"Pero dentro de esta gran problemática persiste otra más grave: la falta de acceso a servicios de salud dignos para las mujeres trabajadoras agrícolas, hecho que cobra una especial gravedad y relevancia en el caso de las mujeres embarazadas en el sector agrícola", advirtió la legisladora.

La lideresa petista señaló que además de las condiciones desventajosas que enfrentan las mujeres que trabajan en el campo, si están embarazadas se encuentran en diversos riesgos sanitarios por el contacto con plaguicidas, herbicidas o fertilizantes.

"Tenemos una deuda con el campo, 93 por ciento de las mujeres trabajadoras agrícolas en México carecen de contrato, 90 por ciento carece de acceso a la salud por parte de su patrón y el 8 por ciento no cuenta con prestaciones laborales", resaltó.

Por ello, subrayó que en el Grupo Parlamentario del PT están conscientes de la deuda que se tiene con el campo mexicano y en especial con sus mujeres. En este sentido, la legisladora por Zacatecas hizo un llamado para que las autoridades fortalezcan las acciones que permitan garantizar los derechos laborales y, en especial, el acceso a la salud.

"Es indispensable avanzar en el acceso a la protección social de las mujeres jornaleras agrícolas. Debemos garantizar el acceso digno, gratuito y de calidad para garantizar su desarrollo y el bienestar en lo individual, en lo familiar y en lo colectivo", aseveró.

En el punto de acuerdo que fue turnado a la Comisión de Salud, para su análisis y posterior dictaminación, Geovanna Bañuelos mencionó que es tiempo de atender su problemática, de dejar de ser indiferentes, de brindarles mejores condiciones laborales y otorgarles la certeza de que contarán con servicios dignos para satisfacer sus necesidades de salud.