Las universidades británicas miran más allá de China por la tensión política

Londres, 24 ene (EFE).- Las crecientes fricciones políticas entre Londres y Pekín han provocado que las universidades del Reino Unido se afanen ahora en diversificar geográficamente su alumnado internacional, con las miras puestas más allá de China, hasta hace poco su principal mercado.

Los recelos de los últimos Gobiernos conservadores ante la fuerte dependencia de ese país han movido a las prestigiosas instituciones británicas de educación superior a buscar cómo desarrollar "estrategias" con las que expandir su red de captación a otros lugares.

La economista Janet Ilieva, fundadora y directora de la consultora especializada Education Insight, explica a EFE que a esa dependencia del estudiante chino "contribuían una combinación de acontecimientos políticos ocurridos en el Reino Unido y estrategias de reclutamiento de las universidades".

Entre esos factores, señala "a nivel político la introducción hace diez años de una política de inmigración muy restrictiva (...) con la que los estudiantes se convirtieron en el 'blanco' del Home Office (ministerio de Interior)".

Además, "Londres eliminó la posibilidad de permitir trabajar (a los estudiantes) tras graduarse en el Reino Unido, con lo que muchos alumnos de India, Pakistán y Nigeria dejaron de venir, perdieron interés y fueron a otros países", apuntó.

"Esto hizo que el Reino Unido se hiciera muy dependiente de China. Y también hubo cambios políticos que propiciaron que fuera muy fácil para los estudiante chinos venir aquí y se aceleraron los trámites de los visados a China", un país que entonces resultaba muy atractivo para Londres, explicó.

Según datos recientes divulgados por el Home Office, en el periodo de 12 meses que concluyó el pasado septiembre se tramitaron 476.389 visados de estudiante, un 77 % más que en 2019.

Alrededor de un cuarto de los alumnos internacionales procedían de China en 2019-2020. Sin embargo, las estadísticas reflejan que en 2022 el número de alumnos que vino a estudiar al Reino Unido proveniente de India (127.731) sobrepasó a los de China (116.476) por primera vez.

Los expertos coinciden en que esos cambios son el reflejo de la voluntad de diversificar, teniendo en cuenta que los estudiantes extranjeros -que pagan tasas mucho más elevadas que los nacionales- son imprescindibles para su supervivencia económica, al tiempo que se vela por la seguridad nacional, en lo que respecta a China.

FACTORES GLOBALES

Interior admite que "eventos globales como la recuperación de la pandemia y otros acontecimientos internacionales como la guerra en Ucrania, la toma de poder por los talibanes en Afganistán y la Ley de Seguridad Nacional en Hong Kong, junto con cambios políticos, el nuevo sistema de inmigración y el final de la libre circulación pos-Brexit han tenido un impacto" en la migración y en el número de visados estudiantiles.

Otros datos que plasman el cambio de tendencia aportados por la organización Universities UK apuntan a que China pasó de ser el principal mercado de llegadas de posgraduados en más de la mitad -el 55 %- de universidades británicas en 2017-2018, a un porcentaje del 35 % en 2020-21.

Durante ese periodo, la proporción de instituciones que tenían a la India como principal mercado se incrementó del 15 % al 46 %, mientras que los visados expedidos a estudiantes chinos cayeron un 2 % en el año que terminó en septiembre el pasado año frente a 2019.

En ese mismo periodo, el porcentaje de universitarios indios se incrementó en un 273 % y en un 650 % para Nigeria.

Ilieva observa además que "no es solo China, sino también el Brexit" el otro factor que "está impactando enormemente" en la constitución del alumnado universitario internacional en este país, pues en el año 2021-2022 se produjo un declive del 65 % de los estudiantes de postgrado procedentes de países de la Unión Europea (UE).

Según la experta, "perder a estos estudiantes hace que la diversificación sea aún más importante, aunque también mucho más difícil".

Las universidades británicas cuentan con respaldo del Gobierno y tienen una "estrategia" para lograrlo aunque es muy difícil de implementar, según Ilieva, pues "necesitan desarrollar una infraestructura de captación en distintos países".

Patricia Rodríguez

(c) Agencia EFE